¿Palworld de verdad es un plagio de Pokémon?

Publicado

palworld plagio pokémon
Byo | X

¿Palworld de verdad plagió a Pokémon? Palworld tomó al mundo por sorpresa, y a los propios desarrolladores, quienes, debido a su éxito, no se han podido dar abasto con la cantidad masiva de jugadores. Sin embargo, desde que supimos de su existencia, ha tenido un problema fundamental: ser comparado con Pokémon y ser acusado directamente de plagiar la franquicia de entretenimiento más grande e importante del mundo. Y sabemos que si existe una empresa en el mundo de los videojuegos famosa por demandar es Nintendo, dueña de los derechos de Pokémon junto con Creatures Inc y Game Freak, que en su conjunto forman The Pokémon Company.

¿Pero qué hay de cierto en estas acusaciones? ¿Por qué si desde el inicio se le conoció como Pokémon con pistolas, Nintendo no los ha demandado por plagio? Todo se debe a un principio muy sencillo: no puede patentar ideas, sólo patentar ejecuciones.

Pero vamos por partes. En primer lugar, veamos qué constituye un plagio. De acuerdo con su definición más básica, el plagio es la práctica de hacer pasar la obra de otra persona como propia. En este caso, el plagio se cometería si Pocketpair lanzara un juego llamado Pokémon y lo hiciera pasar como propio o si copiara líneas de código y las usara para su propio título. En este caso, esto no sucedió, sino que las acusaciones de plagio vienen del aspecto visual del juego, pero ya llegaremos a eso.

Otra parte importante a considerar es el uso de materiales protegidos por una marca comercial, trademark en inglés. Cada que veas algo con las letritas TM a un lado significa que pertenece a una marca comercial y su uso sin permiso explícito por quien es dueño de esos derechos es un delito. En este caso, se puede hacer un registro comercial de nombre, emblemas, logos, trazos y hasta frases.

Esto es diferente al copyright, que es el derecho de autor que se da simplemente por crear una obra que sea diferente, tangible y tenga un mínimo de creatividad, y no es necesario -aunque sí deseable- que se registre ese derecho; cuando sucede, lo que está protegido tiene una R en un círculo a un lado. A diferencia del trademark, el copyright se otorga automáticamente al momento de la creación de la obra e irá a quien pueda demostrar ser su autor original. Para eso sí sirve registrar formalmente la obra.

En este caso, Palworld no está cometiendo nada de esto y, si nos quedáramos aquí, sería un caso cerrado. Esto se debe a que, como decíamos el principio, no puedes registrar una idea como tuya. Las mecánicas de un juego no son sujetas a derechos de autor. Es por eso por lo que los juegos de plataformas no son plagios de Super Mario Bros. o por qué pueden existir cientos de Battle Royales o miles de Metroidvanias sin tener que dar crédito por el uso de mecánicas específicas.

Recordemos que PUBG intentó demandar a Fortnite precisamente por esto y el resultado fue su derrota. Nintendo, por lo tanto, no es dueño de la mecánica de capturar y criar monstruos coleccionables. De hecho, docenas de juegos con esta misma mecánica y concepto surgieron durante el auge de la Pokemanía. Desde Monster Rancher hasta los Medabots, sin mencionar ejemplos más recientes como Yokai Watch. Esto, claro, no inició siquiera con Pokémon. Aunque Satoshi Tajiri le dio la forma perfecta que conocemos, gracias a su pasión por la entomología, en realidad su concepto viene de las series de kaijus; en concreto, del tokusatsu Ultraman, quien usaba cápsulas para capturar kaiju y que pelearan junto a él. De hecho, el nombre original de Pokémon iba a ser Kappumon, una contracción de Capsule Monsters o monstruos de cápsula. En ese sentido, Pokémon tampoco inventó capturar y entrenar monstruos para que peleen junto a ti.

Pero el punto en el que The Pokémon Company sí podría tener la razón es en el diseño de los personajes. Si bien es cierto que el anime en general tiende a tener un estilo bien definido y similar entre sí, varios de los Pals son prácticamente calcas de otros Pokémon o, en algunos casos, parecen monstruos de Frankenstein compuestos de partes de varios monstruos de bolsillo.

Esto en sí mismo daría pie a una acusación por plagio ya que, como los artistas sabrán, calcar o utilizar los trazos de otro es una de las formas en las que se actualiza el plagio en ese medio. Pero aplica también para los modelos en 3D. Las esculturas digitales de los Pals fueron sometidas a escrutinio, para tratar de demostrar que los assets, es decir, los activos digitales, fueron tomados directamente de los juegos de Pokémon. Es decir, que tomaron los modelos de un juego de Pokémon y los modificaron para usarlos en Palworld.

El problema es que el usuario de X que inició esta investigación y empezó a hacer las comparativas admitió que modificó los tamaños de los assets, para que se ajustaran más a los modelos de Palworld y, así, tratar de probar su punto. Por otro lado, el usuario MajoraZ demostró que la topología de los triángulos en los modelos de los pals es diferente a la de los Pokémon. Esto quiere decir que los polígonos utilizados son diferentes y fueron creados de forma distinta e independiente.

Nintendo dijo que investigaría las acusaciones, debido al revuelo causado en Internet, pero ya pasó casi un mes del comunicado y nada se ha movido legalmente. Algo inusual para Nintendo, quien buscaría proteger su gallina de los huevos de oro. Para responder la pregunta original, ¿Palworld está plagiando a Pokémon? Si se trata de mecánicas y concepto, no. Nadie puede plagiar algo así. Ahora que, si hablamos de los diseños de los Pals y los assets, tendríamos que preguntarles a Ken Sugimori, Creatures Inc. y a Game Freak, pero, sobre todo, a una instancia legal pertinente, ya que serán los tribunales quienes decidirán si Palworld es producto del robo descarado o un producto original como Ricky Mouse o el Pato Ronald.

Te puede interesar