Uno de cada cuatro jugadores fallecidos de la NFL tenía CTE: ¿qué significa realmente?
La acumulación de proteína tau por golpes repetidos pone el foco sobre el daño cerebral que puede dejar el fútbol americano.

Un nuevo estudio científico puso números a una preocupación que acompaña desde hace años a la NFL y a sus exjugadores. Investigadores dieron a conocer en un trabajo publicado en el British Medical Journal que 1 de cada 4 exjugadores de la NFL fallecidos entre 2016 y 2021 presentaba signos de Encefalopatía Traumática Crónica (CTE, por sus siglas en inglés) en su cerebro.
La investigación apunta que la enfermedad entre jugadores de fútbol americano sería mucho más común de lo que se creía hasta ahora. Un factor que ha dificultado en gran medida el poder aprender más sobre el CTE radica en el hecho de que, al menos de momento, solo puede ser diagnosticada postmortem. Esto es debido a que los médicos requieren muestras de tejido cerebral para poder determinar si hay indicios de CTE.
El doctor Daniel Daneshvar, autor principal de la investigación, explicó que la cifra del 25% de casos positivos representa una base pues la prevalencia real de los casos de CTE estaría en algún punto entre ese 25% y un máximo estimado cercano al 97%.
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¿Qué es el CTE y por qué es una enfermedad tan preocupante entre los jugadores de NFL?
La encefalopatía traumática crónica, conocida como CTE por sus siglas en inglés, es una enfermedad degenerativa del cerebro vinculada a los golpes repetidos en la cabeza y a los impactos acumulados a lo largo de los años. Su principal característica es la acumulación anormal de la proteína tau, una sustancia que, cuando se concentra en determinadas zonas del cerebro, daña las células nerviosas y altera las conexiones que permiten pensar, recordar, regular las emociones y controlar la conducta.
Entre los síntomas más comunes aparecen la pérdida de memoria, los cambios de ánimo, episodios de depresión y ansiedad, además de comportamientos impulsivos o compulsivos. En algunos casos, esos cambios pueden traducirse en irritabilidad, agresividad o conductas violentas. También pueden presentarse dolores de cabeza persistentes, mareos y dificultades para concentrarse, señales que afectan la rutina de los exjugadores mucho tiempo después de haber dejado el campo.
La enfermedad puede avanzar de forma gradual. En pacientes de mayor edad, especialmente después de los 60 años, se han documentado temblores involuntarios similares a los del Parkinson, problemas de razonamiento y deterioro cognitivo que, en los casos más severos, pueden derivar en demencia. El daño causado por la acumulación de tau no es reversible, lo que convierte al CTE en una preocupación seria para quienes estuvieron expuestos durante años a choques repetidos.
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NFLPA pide acción tras estudio de CTE
La Asociación de Jugadores de la NFL, conocida como NFLPA, calificó los hallazgos como un recordatorio contundente de que el fútbol americano tiene riesgos reales y consecuencias duraderas para jugadores y familias. También insistió en que la seguridad y el apoyo a los atletas deben mantenerse durante y después de sus carreras.
El sindicato pidió una respuesta que involucre a toda la estructura del deporte. Eso incluye impulsar la investigación, ampliar el acceso a cuidados médicos, desarrollar tratamientos y acompañar a quienes ya viven con efectos a largo plazo.
La NFL, por su parte, sostuvo que continúa aplicando medidas para reducir conmociones e impactos en la cabeza, además de ampliar recursos para el bienestar físico y mental de su comunidad. El debate, sin embargo, ya no cabe solo en un protocolo de partido. La salud de los jugadores debe importar tanto como el resultado del domingo.


