Revelan que exjugador de los Dallas Cowboys Marshawn Kneeland tenía CTE en etapa temprana antes de morir
El caso de Marshawn Kneeland reabre el debate sobre el CTE, una enfermedad silenciosa que sigue golpeando al fútbol americano.

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Marshawn Kneeland tenía apenas 24 años y toda una carrera por delante en la NFL al momento de su suicidio. Hoy, meses después de su trágica muerte, un nuevo capítulo de su historia salió a la luz y volvió a poner el foco en uno de los temas más incómodos del fútbol americano.
El diagnóstico que sacudió a los Cowboys
La Fundación Concussion & CTE reveló que Kneeland, exala defensiva de los Dallas Cowboys, padecía encefalopatía traumática crónica (CTE) en etapa 1 al momento de su muerte, causada posiblemente por continuas conmociones cerebrales. El hallazgo llegó tras un análisis post mortem del tejido cerebral realizado por el Centro de CTE de la Universidad de Boston, la institución de referencia mundial en este tipo de estudios. La familia de Kneeland decidió hacer público el resultado con la intención de generar conciencia sobre lo que enfrentan muchos atletas de contacto, incluso a edades muy jóvenes.
La Dra. Ann McKee, directora del centro y una de las neuropatólogas más reconocidas en esta área, aseguró que el hallazgo no la tomó por sorpresa. Según sus propias palabras, han encontrado esta enfermedad progresiva en casi la mitad de los atletas estudiados que murieron antes de los 30 años. Ese dato por sí solo dice muchísimo sobre lo que realmente ocurre dentro del cerebro de quienes juegan deportes de contacto por años, aunque su carrera termine siendo relativamente corta.
Vale la pena recordar cómo se desarrollaron los hechos. Kneeland murió el 6 de noviembre de 2025 por una herida de bala autoinfligida en Frisco, Texas, luego de una persecución policial a alta velocidad en la que llegó a superar las 145 millas por hora. Su novia, Catalina, había alertado a las autoridades tras recibir un mensaje suyo que dejaba entrever intenciones suicidas. La fundación fue clara al aclarar que un diagnóstico de CTE no debe considerarse la causa directa de un suicidio, ya que no está comprobado como factor de riesgo específico para ese desenlace.
¿Qué significa realmente tener CTE?
El CTE, o encefalopatía traumática crónica, es una enfermedad neurodegenerativa progresiva vinculada a impactos repetidos en la cabeza, algo muy común en deportes como el fútbol americano.
Lo complicado del asunto es que, hasta ahora, solo puede diagnosticarse después de la muerte, mediante el análisis directo del tejido cerebral, aunque hay investigaciones en curso para poder detectarla en pacientes vivos. La enfermedad se clasifica en cuatro etapas, siendo la número 4 la más grave y con mayores secuelas.
Entre los síntomas más asociados a esta condición están la depresión, la agresividad, la confusión y la pérdida de memoria. Y aquí viene un dato que pone los pelos de punta: un estudio de 2023 realizado por el mismo Centro de CTE de la Universidad de Boston encontró la enfermedad en 345 de 376 cerebros de exjugadores de la NFL analizados, es decir, un 91.7%. La cifra no busca generar alarma sin fundamento, pero sí deja claro que el impacto acumulado del contacto físico constante en este deporte es un asunto que la liga y la comunidad médica siguen tratando de entender a fondo.
La historia de Kneeland no es aislada dentro de la NFL, y ahí está lo verdaderamente preocupante. Su muerte reavivó la conversación sobre la salud mental en el fútbol americano justo en un momento en que otros exjugadores como Antonio Brown y Mark Sánchez enfrentaban también situaciones legales complicadas. Además, se supo que ya desde 2020, mientras jugaba para la Universidad de Western Michigan, existían registros de preocupación por su bienestar emocional, incluyendo controles policiales relacionados con la posesión de un arma.


