El primer portaaviones de EE.UU. nombrado en honor a un afroamericano podría llevar ahora el nombre de Trump
La Marina analiza cambiar el nombre del CVN-81, mientras crece la incertidumbre sobre el homenaje a Doris Miller, héroe de Pearl Harbor

La Marina de EE.UU. analiza un cambio que podría alterar el significado histórico de uno de sus futuros portaaviones. El buque de la clase Ford, identificado actualmente como CVN-81, fue anunciado durante el primer mandato presidencial de Donald Trump como el USS Doris Miller, en honor a un marinero afroamericano que se convirtió en héroe durante el ataque japonés a Pearl Harbor. Ahora, funcionarios citados por CNN aseguran que dentro de la institución se ha discutido la posibilidad de bautizarlo con el nombre de Trump.
El eventual cambio todavía no ha sido anunciado oficialmente y tampoco está claro cuál sería el nuevo nombre. Sin embargo, dos fuentes familiarizadas con las conversaciones internas señalaron que el presidente está entre las posibilidades consideradas. De concretarse, sería una decisión particularmente llamativa porque supondría nombrar un portaaviones en honor a un presidente en funciones, algo sin precedentes según la información disponible.
Doris Miller, el héroe de Pearl Harbor
La controversia tiene como protagonista indirecto a Doris ‘Dorie’ Miller, nacido en Waco, Texas, quien ingresó a la Marina en 1939. El 7 de diciembre de 1941 se encontraba recogiendo ropa cuando comenzó el ataque contra Pearl Harbor. Sin entrenamiento para operar armas antiaéreas, ayudó primero a su comandante herido y después tomó el control de una ametralladora para disparar contra los aviones japoneses.
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Miller continuó ayudando a otros marineros mientras el barco se hundía y fue reconocido por su actuación con la Cruz de la Armada, que recibió de manos del almirante Chester Nimitz en 1942. Se convirtió así en el primer afroamericano en recibir esa condecoración, además de participar en una gira de promoción de bonos de guerra.
Su historia tiene, además, una dimensión racial difícil de separar de aquel homenaje. En aquella época, los hombres afroamericanos tenían muy limitadas las funciones que podían desempeñar dentro de la Marina y Miller trabajaba como asistente de comedor. El futuro portaaviones habría representado, por ello, un hito doble: sería el primero de su tipo dedicado a un afroamericano y también el primero en llevar el nombre de un marinero alistado.
Ahora, la Marina estudia otra posibilidad: que Miller sea honrado mediante otro buque de guerra y que, además, reciba una recomendación para la Medalla de Honor, la máxima distinción militar estadounidense. La aprobación definitiva de esa condecoración requiere la intervención del Congreso y de la Casa Blanca. La familia de Miller, que lleva años impulsando ese reconocimiento, dijo no haber sido informada previamente sobre el posible cambio de nombre.
Trump y la disputa por el nombre del portaaviones
Mientras tanto, la institución habría dejado de utilizar internamente el nombre USS Doris Miller para referirse al barco y emplea su identificación, CVN-81. El secretario interino de la Marina, Hung Cao, también estudia modificaciones a las directrices que determinan quiénes pueden ser homenajeados en los nombres de los buques.
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El debate se produce después de que la Marina creara en 2025 una comisión para revisar sus criterios de nomenclatura. La discusión coincide con una política más amplia del Pentágono para revisar nombres considerados vinculados con iniciativas de diversidad, equidad e inclusión. En ese contexto, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ya impulsó anteriormente el cambio de nombre del USNS Harvey Milk.
La tradición explica parte del dilema. Muchos portaaviones estadounidenses llevan nombres de presidentes, entre ellos el USS Abraham Lincoln, USS George H.W. Bush, USS Ronald Reagan y USS George Washington. Pero la regla no es absoluta: el USS Nimitz honra a un almirante de la II Guerra Mundial y el USS Carl Vinson lleva el nombre de un congresista de Georgia vinculado durante décadas a la política de defensa.
La decisión también tiene un calendario concreto. La ceremonia de colocación de la quilla del futuro portaaviones está prevista para finales de este año, mientras que su entrega a la Marina no se espera hasta 2034. Por ahora, el nombre definitivo del CVN-81 sigue sin estar confirmado, pero el posible reemplazo de Doris Miller por Trump abre un debate que va mucho más allá de una simple etiqueta naval.


