El dilema de los novatos de la NFL: ¿regreso a la universidad ante recortes de plantilla?
La fecha límite del 30 de agosto y una nueva batalla legal por la elegibilidad ponen a varios jugadores ante una decisión inesperada para sus carreras

La cuenta regresiva hacia los recortes de plantilla de la NFL está cambiando el panorama para algunos jugadores que apenas dieron el salto al profesionalismo. El 30 de agosto se acerca y, ante la posibilidad de quedar fuera de un roster, algunos novatos y agentes libres no seleccionados ya analizan una alternativa impensada hace unas semanas: regresar al futbol universitario.
El escenario surgió a raíz de la decisión de la jueza federal Charlotte Sweeney, en Colorado, que concedió a jugadores de la clase de reclutamiento de 2022 una quinta temporada de elegibilidad. Sin embargo, su posterior aclaración estableció que quienes habían firmado contratos profesionales seguían sujetos a las reglas de la NCAA.
Ahí aparece el dilema. Para un jugador que acaba de firmar con un equipo de la NFL, volver al futbol universitario podría significar abandonar, al menos temporalmente, el sueño profesional. Pero también puede representar una oportunidad para mantenerse en competencia, aumentar su experiencia y buscar nuevamente una oportunidad en la liga.
MÁS INFORMACIÓN: ¿La próxima franquicia de la NFL jugará fuera de EE.UU.? Goodell no descarta la idea
Jugadores que ya exploran el regreso al fútbol universitarioo
Uno de los casos más llamativos es Myles Rowser, ex safety de Arizona State. Rowser fue seleccionado como tercer equipo All-Big 12 en 2025 después de registrar 84 tacleadas y posteriormente apareció vinculado con los Seattle Seahawks. Ahora, se ha planteado la posibilidad de regresar al circuito universitario y hasta podría buscar acceso al transfer portal si obtiene protección judicial.
Otro ejemplo es Jack Pyburn, ex linebacker de LSU y novato de los Tampa Bay Buccaneers. Pyburn forma parte del grupo de 16 jugadores que obtuvo el miércoles una orden de restricción temporal en Louisiana, una resolución que abre la puerta para que puedan intentar regresar al fútbol universitario en 2026.
La situación de Rowser y Pyburn refleja una realidad inédita: jugadores que ya estuvieron en instalaciones de equipos profesionales ahora deben valorar qué camino les ofrece mejores posibilidades para continuar sus carreras. Para los agentes libres no seleccionados, el problema es todavía más evidente porque el margen para asegurar un puesto en la NFL es reducido.
El contraste con otros casos ayuda a entender el alcance de la disputa. Stephen Daley, integrante de los campeones nacionales de Indiana, ya regresó al programa después de la resolución de Colorado. El defensive lineman terminó 2025 con 19 tacleadas para pérdida, la mayor cifra del Big Ten, y tendrá una quinta temporada con los Hoosiers.
MÁS INFORMACIÓN: La semana en que las estrellas empiezan a brillar: todo sobre la Semana 2 de la pretemporada NFL 2026
También volvió Kellan Wyatt, otro defensive end de Indiana, en una decisión que demuestra que algunos jugadores consideran mucho más atractiva la opción universitaria cuando todavía pueden tener un papel importante en un equipo competitivo. Ambos regresos fortalecen a los Hoosiers mientras la NCAA continúa enfrentando las consecuencias legales de la nueva regla de elegibilidad.
El problema es que firmar un contrato profesional y simplemente regresar a la universidad no es una decisión automática. La aclaración de Sweeney mantiene restricciones para quienes firmaron contratos profesionales, por lo que algunos jugadores necesitan acudir nuevamente a los tribunales para intentar obtener protección. La reciente orden en Louisiana podría convertirse, precisamente, en otro capítulo de esa batalla.
Con el inicio de la temporada universitaria a poco más de una semana y los recortes de la NFL cada vez más cerca, el reloj corre para todos. Un jugador que hoy lucha por un puesto en un roster podría estar considerando mañana regresar al campus e incluso, hay quienes están alzando la mano para participar en el torneo olímpico de Flag Football. Y en medio de esta incertidumbre, el fútbol universitario podría terminar recibiendo una segunda oleada de talento que hasta hace poco parecía destinado exclusivamente a la NFL.


