El impactante caso de Cal Raleigh: de figura de los Mariners a una temporada para el olvido
El cañonero de Seattle vive un desplome inesperado tras su histórica campaña de 60 cuadrangulares con los Mariners.

Cal Raleigh fue una de las grandes historias de las Grandes Ligas en 2025. El receptor de los Seattle Mariners no solo se consolidó como uno de los bates más temidos del campeonato, también convirtió cada turno en una amenaza real para los pitchers rivales. Sus 60 cuadrangulares lo instalaron en un club muy exclusivo y dejaron la sensación de que Seattle tenía en sus manos a una superestrella capaz de cambiar un juego con un solo swing.
La realidad de 2026 ha sido completamente diferente para el catcher. Raleigh llegó a la temporada con el reto enorme de respaldar una campaña que parecía casi imposible de repetir, pero su producción ofensiva cayó de forma dramática. El hombre que hacía temblar las tribunas con frecuencia ahora atraviesa una de las rachas más preocupantes entre los bateadores regulares de MLB.
El contraste impacta por los números y por lo que significan para los Mariners. Raleigh mantiene un promedio de apenas .158, con solo 52 hits en 330 turnos al bate, además de 13 jonrones, 44 carreras impulsadas y un OPS de .568. Son cifras muy lejanas a las que lo llevaron a estar entre los nombres más potentes del béisbol hace menos de un año.
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Cal Raleigh pasó de 60 jonrones a una temporada cuesta arriba
Durante 2025, Cal Raleigh bateó para .247, conectó 60 jonrones, empujó 125 carreras y acumuló 147 imparables en 705 turnos. Aquella producción lo convirtió en una pieza central de Seattle y en uno de los cañoneros más impactantes que ha tenido la posición de receptor en la historia reciente de MLB. Su poder no era una simple racha de primavera o de verano, era una amenaza sostenida durante prácticamente todo el calendario.
Ahora, su realidad ofensiva luce completamente distinta. Raleigh tiene 52 hits después de 330 oportunidades oficiales y sus 13 vuelacercas representan una caída gigantesca frente a los 60 que conectó en la campaña anterior. El descenso no se reduce a una menor frecuencia de jonrones, ya que también se refleja en su capacidad para hacer contacto y encadenar turnos productivos.
En 2025, incluso cuando Raleigh no sacaba la pelota del parque, encontraba maneras de aportar. Llegaba a base, producía carreras y obligaba a los rivales a trabajar con extremo cuidado. En esta temporada, sus 123 ponches en 330 apariciones al plato muestran una dificultad persistente para controlar sus turnos y castigar los lanzamientos que antes enviaba con autoridad hacia las gradas.
El problema comenzó temprano. En mayo, Raleigh atravesó una sequía de 43 apariciones consecutivas sin conectar hit, una de las peores rachas activas de MLB en ese momento. Su porcentaje de ponches también subió de 27% en 2025 a 31% durante el inicio de 2026, mientras los análisis de MLB apuntaban a una reducción notable en la fuerza de contacto.
Aaron Judge mantiene mejores números pese a su lesión
La comparación con Aaron Judge hace todavía más llamativa la baja de Raleigh. El capitán de los New York Yankees no disputa un encuentro desde el pasado 31 de mayo por una fractura por estrés en una costilla derecha. Aun así, Judge tiene 53 hits en apenas 214 turnos al bate, uno más que Raleigh pese a contar con 116 oportunidades menos en la caja de bateo.
Judge también conserva ventaja en los batazos de vuelta completa. El jardinero de los Yankees suma 17 jonrones en 59 juegos, mientras Raleigh registra 13 en 91 partidos. El dato resume la dimensión del problema para Seattle. El capitán neoyorquino sigue por delante en imparables y cuadrangulares aunque ha estado fuera de acción durante más de dos meses.
Raleigh no necesita volver a conectar 60 jonrones para recuperar valor en el lineup. Esa exigencia sería absurda incluso para un bateador de su calibre. Lo que Seattle necesita es una versión más estable de su receptor, con mejores turnos, menos swings fallidos y mayor capacidad para aprovechar los pitcheos en la zona de strike.
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Los Mariners necesitan recuperar al gran Cal Raleigh
La gran preocupación para Seattle no es únicamente estadística. Raleigh es catcher, líder de clubhouse y uno de los rostros más reconocibles de la organización. Cuando su producción se apaga, el orden ofensivo pierde profundidad y los rivales encuentran menos obstáculos para atacar a los demás bates de la alineación.
Su jonrón del 16 de agosto ante los Houston Astros ofreció una pequeña señal positiva dentro de un mes complicado. Sin embargo, su línea ofensiva de agosto seguía en .114/.250/.250 tras 13 encuentros, una muestra de que el repunte todavía necesita continuidad.
Los Mariners conocen el talento que tienen. Raleigh ya demostró que puede cargar una ofensiva, decidir series y convertir lanzamientos mal ubicados en recuerdos para los aficionados. Pero el tramo final de 2026 será clave para determinar si esta campaña queda como un bache inesperado o como una alerta seria para una franquicia que necesita que su cañonero vuelva a encenderse.


