Los errores que condenaron al Chicago Fire ante Monterrey y terminaron con su aventura en Leagues Cup
Chicago Fire tenía todo a favor como local, pero tres fallas defensivas terminaron por abrirle la puerta a Monterrey rumbo a las semifinales

La eliminación del Chicago Fire en la Leagues Cup 2026 dejó una conclusión difícil de discutir: la derrota 2-1 ante Monterrey en los cuartos de final no fue producto de una sola jugada desafortunada, sino de una serie de errores defensivos que aparecieron en los momentos más delicados del partido.
El equipo de Gregg Berhalter llegaba con siete encuentros consecutivos sin perder y jugaba ante su afición, pero no consiguió aprovechar esas condiciones.
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Chicago tuvo una posesión prácticamente equilibrada, con 49.2% frente al 50.8% de Rayados, de acuerdo con las estadísticas oficiales de la MLS. El problema estuvo en lo que hizo cada equipo con el balón.
El partido, por tanto, se decidió en las áreas. Y ahí Monterrey fue más preciso.
Tres errores que marcaron la eliminación del Chicago Fire
El primero llegó en el minuto 37. Chicago permitió un pase filtrado a la espalda de sus centrales y Hugo Cuypers quedó en posición favorable. Chris Brady salió de manera precipitada y terminó provocando un penalti.
Lucas Ocampos no aprovechó la oportunidad y estrelló su disparo en el poste, pero la acción ya había mostrado una debilidad que posteriormente sería castigada.
La segunda equivocación apareció prácticamente sobre el descanso. Una falta innecesaria de Philip Zinckernagel concedió a Monterrey una pelota parada en una zona peligrosa. Gerardo Arteaga puso el balón en el área y Víctor Guzmán encontró demasiado espacio para rematar de cabeza. El 1-0 llegó al 45+4, cuando Chicago menos margen tenía para reaccionar.
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El tercer golpe fue definitivo. En el minuto 83, un disparo de Ocampos produjo un rechace que quedó libre en la media luna. El mediocampo del Fire no protegió esa zona y Orbelín Pineda apareció sin marca para tomar el balón y convertir el 2-1 con un remate que terminó en el poste antes de entrar a la portería.
Son tres acciones distintas, pero con un denominador común: Chicago no logró defender correctamente los momentos posteriores a una primera jugada.
Lewandowski quedó demasiado aislado y el Fire no encontró respuesta
La ofensiva tampoco logró compensar las deficiencias defensivas. Robert Lewandowski fue una de las grandes apuestas del Chicago Fire, pero Monterrey consiguió desconectarlo del resto del equipo. El delantero tuvo que retroceder constantemente para entrar en contacto con el balón, mientras Carlos Salcedo y Víctor Guzmán limitaron su presencia cerca del área.
El problema se hizo todavía más evidente con los centros. Chicago apenas tuvo un 25% de efectividad, con tres envíos precisos de 12 intentos. Con un delantero de las características de Lewandowski, esa falta de precisión redujo considerablemente una de las principales vías para generar peligro. El Fire terminó con apenas tres remates a puerta.
El empate de Philip Zinckernagel al minuto 59 ofreció una última oportunidad para cambiar la historia. Sin embargo, Chicago no consiguió sostener la reacción y, después del segundo gol de Monterrey, cayó en la desesperación con balones largos que la defensa de Rayados controló sin mayores problemas.
Así terminó la aventura del Fire en la Leagues Cup. La lección para Gregg Berhalter es clara: antes de pensar en cómo potenciar a sus figuras ofensivas, Chicago deberá corregir la concentración en las jugadas a balón parado, proteger mejor los rechaces y evitar que sus delanteros queden aislados. Esos pequeños detalles terminaron siendo enormes en una noche que pudo haber tenido otro desenlace.


