Navi Pillay gana el Nobel de la Paz: la jueza sudafricana que enfrentó al apartheid
Navi Pillay recibió el Nobel de la Paz 2026 tras décadas de trabajo contra el apartheid y la defensa de los derechos humanos.

Navi Pillay, jurista sudafricana y ex alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, fue reconocida con el Premio Nobel de la Paz 2026 por su trabajo en favor de la paz y el derecho internacional. El comité Nobel destacó su aporte a la construcción de un orden jurídico internacional y a la rendición de cuentas por crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio.
El reconocimiento corona una trayectoria de más de cinco décadas, desde su defensa de activistas contra el apartheid en Sudáfrica hasta su labor en tribunales y organismos internacionales. Pillay ha investigado denuncias de violaciones graves de derechos humanos y ha impulsado normas para que la violencia sexual y otras formas de persecución reciban atención en la justicia internacional.
Su historia también marca varios hitos en la representación de mujeres y personas no blancas en la justicia. Fue la primera mujer no blanca en abrir un bufete en su país y, más tarde, la primera mujer de color nombrada para el Tribunal Superior sudafricano. El Nobel reconoce una carrera dedicada a defender derechos y fortalecer el derecho internacional.
MÁS INFORMACIÓN: Anne Carson gana el Premio Nobel de Literatura 2026: perfil y los libros que debes leer de la escritora canadiense
¿Cómo luchó Navi Pillay contra el apartheid?
Nacida en Durban en 1941, en una familia sudafricana de origen tamil, Pillay creció bajo el sistema de segregación racial del apartheid. En 1967 abrió su propio bufete y defendió a activistas que se oponían al régimen. Como abogada, denunció torturas y ayudó a que los presos políticos de Robben Island, entre ellos Nelson Mandela, accedieran a representación legal.
Su trabajo tuvo consecuencias concretas para los detenidos. En 1973 consiguió que los prisioneros políticos de Robben Island pudieran consultar con abogados, un derecho clave en una cárcel donde las autoridades mantenían aislados a opositores del apartheid. Esa etapa marcó su visión de la justicia: las instituciones y las normas legales debían proteger a las personas frente al abuso del poder.
Tras el fin del apartheid, Pillay amplió su labor dentro de las instituciones sudafricanas. En 1995, un año después de las primeras elecciones democráticas del país, se convirtió en la primera mujer de color nombrada jueza del Tribunal Superior de Sudáfrica.
¿Qué cargos importantes ocupó Navi Pillay?
Pillay ocupó puestos de alto nivel en la justicia nacional e internacional. En 1999 fue nombrada jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, que juzgó a responsables del genocidio de 1994, y llegó a presidirlo. Durante su trabajo en ese tribunal, participó en precedentes que reconocieron que la violación y la violencia sexual podían constituir actos de genocidio o crímenes de lesa humanidad.
Luego ejerció como jueza de la Corte Penal Internacional. Entre 2008 y 2014, fue alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, cargo desde el que defendió la participación de la sociedad civil y de las víctimas en la creación de estándares internacionales. También presidió, entre 2021 y 2025, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado. En 2019, la Corte Internacional de Justicia la nombró jueza ad hoc en el caso sobre las acusaciones de genocidio contra Myanmar por el trato a los rohinyás.
MÁS INFORMACIÓN: Muere Mario Vargas Llosa, el Premio Nobel de Literatura a los 89 años
¿Por qué Navi Pillay recibió el Nobel de la Paz?
El comité Nobel reconoció a Pillay por sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional. También resaltó su papel en el desarrollo de un sistema jurídico que permite investigar y procesar delitos graves.
El premio llega después de años de trabajo en casos de genocidio y en la promoción del derecho internacional de los derechos humanos, desde los tribunales de Ruanda hasta sus cargos en la ONU y la Corte Internacional de Justicia.
La distinción reconoce su trayectoria y el lugar que ocupa la rendición de cuentas dentro del derecho internacional. Su recorrido conecta la defensa de opositores al apartheid con el trabajo de tribunales y comisiones que examinan violaciones de derechos humanos en conflictos contemporáneos.


