El Niño cambiará el invierno en Estados Unidos: menos nieve en Nueva York e inundaciones en California
Las previsiones para el invierno 2026-2027 anticipan temperaturas superiores al promedio y contrastes regionales que podrían afectar a millones de residentes

El invierno de 2026-2027 podría traer condiciones muy diferentes a Estados Unidos. Mientras Nueva York, Boston y Chicago se preparan para una temporada con menos nieve de la habitual, California afronta la posibilidad de lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos de tierra. Detrás de este contraste está El Niño, un fenómeno climático que modifica la circulación atmosférica y altera los patrones de precipitación.
Las perspectivas para diciembre de 2026, enero y febrero de 2027 apuntan a temperaturas superiores al promedio en buena parte del territorio continental. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) prevé cambios en la distribución de las precipitaciones, aunque la intensidad y la ubicación de cada tormenta dependerán de la evolución de las condiciones meteorológicas durante los próximos meses.
Nueva York, Boston y Chicago podrían tener menos nieve
Los residentes de Nueva York y otras grandes ciudades del noreste podrían experimentar un invierno con menores acumulaciones de nieve. Las previsiones de AccuWeather contemplan que Nueva York, Boston, Chicago y Philadelphia reciban cerca de la mitad de su nieve invernal habitual, o incluso menos.
MÁS INFORMACIÓN: Disfraces de Halloween por menos de 10 dólares: ideas creativas para ahorrar en familia
Esta tendencia no significa que desaparezcan las jornadas de frío extremo ni las tormentas invernales. El pronóstico apunta a una menor acumulación de nieve durante toda la temporada, pero podrían producirse nevadas importantes en episodios puntuales. Los Grandes Lagos, el Medio Oeste superior y las Montañas Rocosas del norte también figuran entre las regiones con posibilidades de registrar precipitaciones de nieve inferiores a la media.
En contraste, algunas zonas de las Montañas Rocosas del sur, el suroeste y el sureste podrían experimentar condiciones más favorables para las nevadas. Salt Lake City, en Utah, también aparece entre las ciudades con posibilidades de recibir más nieve de lo habitual. Estas diferencias reflejan que El Niño no produce los mismos efectos en todas las regiones del país.
California enfrenta riesgos de inundaciones y deslizamientos
Mientras varias ciudades del norte y el este podrían acumular menos nieve, California figura entre las regiones con mayores probabilidades de registrar precipitaciones superiores al promedio. Las lluvias intensas podrían aumentar el riesgo de inundaciones repentinas, crecidas de ríos, deslizamientos de tierra y daños en carreteras e infraestructuras.
Uno de los factores que explica esta preocupación son los ríos atmosféricos, extensas bandas de humedad que transportan vapor de agua desde el océano hacia el territorio continental. Cuando estos sistemas descargan grandes cantidades de lluvia en poco tiempo, los cauces pueden desbordarse y las laderas volverse inestables, especialmente si varias tormentas afectan la misma zona en rápida sucesión.
MÁS INFORMACIÓN: Estos hogares pagarán más por la calefacción este invierno en EE.UU.
Las comunidades costeras de California también podrían enfrentar condiciones adversas. La combinación de oleaje intenso, mareas altas y tormentas puede agravar la erosión de las playas y elevar el riesgo de inundaciones costeras. Aunque las lluvias podrían ayudar a aliviar la escasez de agua en algunas áreas, ese beneficio no elimina los peligros asociados con las precipitaciones concentradas.
¿Cómo influirá El Niño en el invierno de Estados Unidos?
El Niño se caracteriza por un calentamiento periódico de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial que altera los patrones de circulación atmosférica. Estos cambios pueden modificar la trayectoria de las tormentas y la distribución de la humedad, lo que contribuye a explicar por qué algunas regiones reciben más lluvia y otras registran menos nieve.
El calentamiento global también influye en las condiciones invernales. Las temperaturas más elevadas pueden favorecer que algunas precipitaciones que antes caían en forma de nieve se produzcan como lluvia, sobre todo en zonas costeras y lugares de menor altitud. Sin embargo, El Niño no determina por sí solo el tiempo que hará en una ciudad ni garantiza que se cumplan todas las tendencias estacionales.
La NOAA actualizará sus perspectivas a medida que avance la temporada. Para quienes viven en Nueva York, California y otras regiones expuestas a estos cambios, los pronósticos de corto plazo serán fundamentales para conocer cuándo podrían producirse nevadas, lluvias intensas o inundaciones. La tendencia estacional ofrece una orientación, pero la preparación dependerá de las alertas meteorológicas y de las condiciones específicas de cada comunidad.


