Kohen Wiley: Fiscalía de Mississippi declara justificado el disparo policial que mató a un bebé de 1 año
La decisión de la fiscalía de Mississippi desata críticas por la falta de videos públicos del operativo en el que murió el pequeño Kohen Wiley

La Fiscalía General de Mississippi determinó que el disparo de un policía que mató a Kohen Wiley, un bebé de apenas un año, estuvo justificado. El anuncio, realizado el pasado lunes 19 de octubre, reavivó las críticas contra las autoridades por la muerte del menor y la falta de acceso público a las grabaciones del operativo ocurrido en junio.
La investigación se centró en el tiroteo del 14 de junio en el estacionamiento de un Walmart en Senatobia, Mississippi. El pequeño estaba sentado en el regazo de su madre, Vellesiya Wiley, cuando un agente abrió fuego contra el vehículo en el que iban Vellesiya y otra mujer cuando intentaban salir del lugar. El disparo mató al niño y también hirió a Latoya Ferrell, quien se encontraba en el automóvil.
La fiscal general Lynn Fitch informó que su oficina concluyó la revisión del caso después de una investigación de la Oficina de Investigación de Mississippi (MBI). Según el comunicado oficial, el uso de la fuerza por parte del agente fue justificado, de acuerdo con los procedimientos establecidos en la legislación estatal.
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Sin embargo, la resolución no ha puesto fin a las preguntas sobre lo ocurrido. Hasta el momento del anuncio, las autoridades no habían divulgado las grabaciones de las cámaras corporales de los policías ni el video de vigilancia del estacionamiento de Walmart. La ausencia de esas imágenes ha alimentado las exigencias de transparencia de familiares, activistas y representantes legales del menor.
¿Qué ocurrió el día que murió Kohen Wiley?
Los agentes acudieron al establecimiento tras recibir un reporte de un presunto robo de una caja de pañales en el que supuestamente estaban involucradas Vellesiya Wiley y Latoya Ferrell. Las dos mujeres salieron de la tienda con el bebé, subieron al automóvil y comenzaron a abandonar el estacionamiento cuando llegaron los policías.
De acuerdo con la versión difundida por la Oficina de Investigación de Mississippi el día del tiroteo, la conductora habría avanzado en dirección a los agentes y estuvo cerca de atropellar a uno de ellos. Los policías desenfundaron sus armas y, en ese momento, Vellesiya levantó a su hijo para mostrarles que había un niño dentro del vehículo. Uno de los oficiales disparó, alcanzando mortalmente al bebé.
No obstante, las autoridades no han presentado públicamente las grabaciones completas que permitan examinar esa secuencia. Un video breve grabado por un testigo y difundido en internet después del incidente no muestra el momento de los disparos ni permite confirmar de manera independiente la versión oficial sobre el movimiento del automóvil.
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Además, ninguna de las dos mujeres había sido acusada formalmente de un delito relacionado con el supuesto robo, según el reporte que dio cuenta de la decisión de la fiscalía. Tampoco se habían divulgado pruebas públicas que acreditaran el presunto hurto de los pañales.
La familia exige respuestas y cuestiona la investigación
El abogado de derechos civiles Ben Crump, quien representa a la familia Wiley, rechazó la conclusión de la Fiscalía General. El litigante cuestionó que el estado calificara como justificado el uso de la fuerza sin permitir que la familia y el público examinaran las imágenes de las cámaras corporales.
Crump también señaló antecedentes que, a su juicio, hacen necesario revisar el caso con especial atención. Entre ellos, mencionó denuncias previas contra el agente identificado como Hunter Foster, así como una queja por un comentario presuntamente ofensivo de carácter racial que habría ocurrido dos días antes del tiroteo.
La controversia también se produce después de que el jefe de la Policía de Senatobia, Harold Vanderford, fuera despedido en septiembre, tras la publicación de mensajes de texto con insultos racistas atribuidos al funcionario. La revelación aumentó el escrutinio sobre el departamento y sus prácticas internas, aunque ese episodio es distinto de la investigación sobre el disparo que mató a Kohen.
Las grabaciones siguen en el centro de la controversia
Un portavoz del Departamento de Seguridad Pública de Mississippi confirmó al medio Mississippi Free Press que los videos disponibles se entregarían a organizaciones periodísticas mediante solicitudes de acceso a registros públicos.
Mientras se espera la divulgación del material, activistas y miembros de la comunidad mantienen sus reclamos de rendición de cuentas. Marquell Bridges, presidente de la organización Building Bridges Coalition, criticó la decisión de la fiscalía y acusó a las autoridades de contribuir a ocultar la verdad sobre la muerte del menor.
La publicación de los videos podría aportar elementos para comprender cómo se desarrolló el operativo y por qué el agente disparó contra el vehículo en el que se encontraba Kohen Wiley. Por el momento, solo quedará esperar que estas imágenes salgan a la luz para saber quién dice la verdad en este caso.


