boxeadora peruana Alessandra Pajuelo cumple dos meses detenida en EE. UU.
La familia de la peleadora Alessandra Pajuelo exige visibilidad para un caso que mantiene en pausa su carrera.

Alessandra “Ali” Pajuelo está viviendo una pelea que no se mide por asaltos ni se resuelve con la campana. La boxeadora peruana permanece privada de libertad en un centro de detención migratoria de Estados Unidos desde hace alrededor de dos meses, una situación que ha encendido las alarmas de su familia y del entorno que sigue de cerca su carrera deportiva. El caso golpea por la incertidumbre que rodea a una atleta que mantenía un proceso migratorio en curso y una vida laboral activa.
Según la información difundida por sus familiares a medios peruanos, Pajuelo tenía permiso de trabajo, contrato laboral vigente y audiencias migratorias programadas hasta 2028 . Es decir, su situación no transcurría en las sombras. Había trámites pendientes, fechas establecidas y una ruta legal que debía seguir su curso. Aun así, la deportista continúa bajo custodia mientras espera una resolución que le permita recuperar su libertad.
El combate más difícil de Ali Pajuelo
La historia de Pajuelo toma una dimensión especial porque no se trata únicamente de una trabajadora migrante atrapada en un proceso complejo. Se trata de una peleadora que había construido su camino en Estados Unidos con disciplina, entrenamiento y constancia. Su carrera profesional registra tres victorias en tres combates, una carta de presentación que reflejaba un arranque prometedor dentro de los deportes de combate.
Fuera del gimnasio, su realidad también tenía otra cara. De acuerdo con los reportes publicados, Ali trabajaba y enseñaba a niños, una rutina que habla de integración, compromiso y objetivos concretos. En el deporte, nadie llega lejos solo con talento. Hace falta sostener hábitos, cumplir horarios, cuidar el cuerpo y mantenerse enfocado. Todo eso queda en pausa cuando la libertad depende de decisiones ajenas y de un calendario judicial que parece avanzar demasiado lento.
El origen de su detención habría estado relacionado con una intervención de tránsito que terminó con su entrega a autoridades migratorias. Desde ese momento, el panorama cambió de golpe. La preparación para una próxima pelea fue reemplazada por la espera. El trabajo quedó suspendido. La distancia con su familia en Perú pasó a pesar mucho más.
La familia pide visibilidad para lograr su liberación
Una reciente audiencia no trajo la noticia esperada por la familia de Pajuelo. Por el contrario, la permanencia de la boxeadora en detención fue extendida por dos meses más, lo que prolonga la preocupación de quienes la acompañan desde Perú y buscan que su historia tenga mayor visibilidad. La solicitud de su entorno apunta a que el caso no quede reducido a un expediente migratorio.
Pajuelo permanece sola en Estados Unidos mientras sus parientes impulsan llamados de apoyo desde Perú. Esa separación suma una carga humana a un caso que ya es duro en lo deportivo y en lo personal.


