Chivas vs Pumas: el futuro del fútbol mexicano también se juega en Estados Unidos
El enfrentamiento entre Chivas y Pumas este domingo simboliza la creciente integración entre el fútbol de México y Estados Unidos, ejemplificada por las trayectorias de jugadores como Cade Cowell, Jorge Ruvalcaba, Brian Gutiérrez y Obed Vargas.

Hay una manera tradicional de contar un Chivas-Pumas: dos de las instituciones más reconocibles del fútbol mexicano, dos canteras históricas y dos clubes que han construido buena parte de su identidad alrededor de la formación de jugadores.
Pero existe otra historia que también se está jugando alrededor de este partido. Una que no empieza en el Estadio Akron ni termina en Ciudad Universitaria, porque cada vez hay más futbolistas cuyas carreras atraviesan México y Estados Unidos antes de dar el siguiente salto.
Chivas y Pumas se enfrentan este domingo en Guadalajara, pero la historia de ambos clubes también puede leerse al otro lado de la frontera. Cade Cowell, Jorge Ruvalcaba, Brian Gutiérrez y Obed Vargas representan distintas rutas de una misma transformación. La frontera sigue separando dos países. El fútbol, cada vez menos.
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Cowell hizo el viaje de California a Guadalajara
Cade Cowell es uno de los ejemplos más claros de esa transformación. Nació en Ceres, California, y se formó dentro del sistema estadounidense. Pasó por Ballistic United y por la academia de San Jose Earthquakes, donde durante la temporada 2017-18 de la Development Academy de U.S. Soccer llegó a marcar 34 goles en 32 partidos.
Después debutó profesionalmente con San Jose y se convirtió en uno de los jóvenes más prometedores de la MLS. En 2024 llegó a Chivas, en un movimiento que tenía un significado particular: no era simplemente un joven estadounidense probando suerte en México. Cowell llegaba con una formación profesional desarrollada en Estados Unidos y con raíces mexicanas que le permitían representar al Guadalajara bajo una identidad que el club considera central para su proyecto.
Durante sus dos temporadas con Chivas disputó 69 partidos, marcó 12 goles y dio cinco asistencias. En diciembre de 2025 regresó a Estados Unidos cedido al Red Bull New York, con opción de compra. El camino dejó de ser lineal. Estados Unidos, México y otra vez Estados Unidos.
Ruvalcaba hizo la ruta inversa
Jorge Ruvalcaba representa prácticamente el camino contrario. Nació en Rialto, California, y comenzó su formación futbolística en Estados Unidos antes de incorporarse al proyecto de Pumas. El club universitario terminó convirtiéndose en el lugar donde dio el salto profesional y construyó una parte importante de su carrera.
Después de cinco años y 100 partidos con Pumas, Ruvalcaba regresó a Estados Unidos para jugar con Red Bull New York, que lo adquirió como jugador designado en febrero de 2026.
La coincidencia con Cowell es difícil de ignorar: dos futbolistas nacidos en California, dos trayectorias distintas, un paso importante por la Liga MX y el mismo destino posterior en la MLS.
No es simplemente una curiosidad del mercado de fichajes. Es una fotografía de cómo se está moviendo el talento. Y también de cómo se están borrando algunas de las antiguas fronteras del fútbol.
Brian Gutiérrez hizo el viaje de Chicago a Guadalajara
Brian Gutiérrez representa quizá mejor que nadie lo que significa esa nueva relación entre México y Estados Unidos. Nació en Berwyn, Illinois, dentro del área metropolitana de Chicago, en una familia mexicana con raíces en Jalisco. Desde niño creció siguiendo a Chivas, pero su formación futbolística ocurrió completamente del lado estadounidense.
A los 11 años entró a la academia del Chicago Fire. A los 16 firmó como jugador formado en casa y poco después debutó en la MLS. Durante cinco temporadas se convirtió en uno de los futbolistas jóvenes más importantes producidos por el club. Antes de marcharse a México había disputado 164 partidos con el Fire, con 21 goles y 25 asistencias.
En diciembre de 2025, Chivas pagó una cantidad multimillonaria para llevarlo a Guadalajara. La operación tenía algo de regreso a casa y algo de salto hacia un territorio nuevo.
Gutiérrez había crecido en Chicago viendo al Guadalajara. Ahora jugaba para el club que había seguido desde niño, después de haberse formado profesionalmente en la MLS.
Y la historia todavía tenía otro capítulo.
En 2026, Gutiérrez representó a México en la Copa Mundial. Disputó 196 minutos durante el torneo y provocó un penal y una expulsión.
Nació en Estados Unidos. Se formó en Estados Unidos. Cruzó la frontera para jugar en Chivas. Y terminó jugando un Mundial con México.
La frontera, en su caso, no desapareció. Simplemente dejó de ser un límite para su carrera.
Obed Vargas llevó esa ruta hasta Europa
Si Cowell, Ruvalcaba y Gutiérrez explican el intercambio entre la MLS y la Liga MX, Obed Vargas lleva la historia todavía más lejos.
Vargas nació en Anchorage, Alaska, en 2005. Se desarrolló en las categorías inferiores del Seattle Sounders y del Tacoma Defiance, debutó profesionalmente en la MLS siendo todavía adolescente y se convirtió en una de las grandes promesas de la liga estadounidense.
Su crecimiento terminó llevándolo a la selección mexicana. Debutó con el Tri en 2024 y en 2026 formó parte de la selección que disputó el Mundial en casa.
Después llegó el siguiente salto: el Atlético de Madrid lo adquirió procedente de Seattle y le ofreció un contrato hasta 2030. Para el club español, era el primer paso de Vargas en el fútbol europeo.
La historia es poderosa porque resume una transformación que hace una generación habría sido mucho menos común: un niño nacido en Alaska terminó jugando un Mundial con México y después llegó al Atlético de Madrid.
Vargas todavía tiene que consolidarse en Europa, pero su recorrido ya explica algo fundamental. El talento mexicano-estadounidense ya no tiene que elegir una sola ruta desde los 12 o 13 años.
Puede crecer en Estados Unidos, profesionalizarse en la MLS, representar a México y terminar en Europa.
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Chivas entendió que la frontera también es cantera
Para Guadalajara, esa relación no comenzó con Cowell ni con Gutiérrez. Chivas lleva años construyendo una presencia futbolística en Estados Unidos a través de sus academias. El proyecto del club mantiene escuelas en distintos estados estadounidenses, entre ellos California, Colorado, Nevada, Texas y Alabama.
Eso no significa que esas academias sean una fábrica automática de jugadores para el primer equipo. Sería exagerado decirlo. Pero sí muestran un cambio de escala.
El Guadalajara ya no se relaciona con Estados Unidos solamente como un mercado donde existe una enorme comunidad de aficionados. También tiene ahí una estructura para acercarse a niños y jóvenes que quieren jugar fútbol bajo una metodología vinculada al club.
Para una institución cuya identidad está históricamente ligada a la formación de jugadores mexicanos, la consecuencia es evidente: la idea de dónde puede encontrarse al próximo futbolista también se amplió.
Y Brian Gutiérrez es una demostración especialmente clara de que ese talento puede llegar desde una ciudad estadounidense y terminar vistiendo la camiseta rojiblanca.
Pumas tampoco está aislado de ese movimiento
La historia de Ruvalcaba demuestra que el fenómeno funciona también en dirección contraria. Pumas puede recibir a un jugador nacido en Estados Unidos, incorporarlo a su estructura, hacerlo debutar profesionalmente y después verlo regresar a la MLS con una experiencia adquirida en la Liga MX.
Eso es algo más que una transferencia. Es circulación de conocimiento futbolístico. El jugador aprende de otro sistema, se adapta a otra competencia, incorpora herramientas y regresa a un mercado que ahora puede aprovechar ese crecimiento.
La vieja discusión sobre cuál liga es mejor empieza a quedarse corta frente a una realidad mucho más compleja: los jugadores pueden beneficiarse de las dos.
La MLS también está mirando hacia México
Las historias de Cowell y Ruvalcaba resultan especialmente significativas porque terminan encontrándose en el mismo lugar.
Cowell regresó a la MLS desde Chivas. Ruvalcaba llegó a Red Bull New York después de cinco años con Pumas. El primero volvió a la liga donde comenzó su carrera; el segundo regresó al país donde nació después de hacerse profesional en México.
Es un pequeño laboratorio del fútbol que se está construyendo alrededor de la frontera.
Y para el público mexicano y latino en Estados Unidos, esa transformación tiene una lectura particular. Ya no se trata solamente de seguir a un club de la Liga MX desde lejos. Se trata de ver cómo las historias de esos clubes, sus jugadores y sus academias forman parte de un ecosistema futbolístico que también existe del otro lado.
México sigue formando talento. Estados Unidos desarrolla cada vez más jugadores. La MLS y la Liga MX intercambian futbolistas. Y algunos de ellos utilizan ambas plataformas antes de intentar llegar a Europa.
La relación dejó de ser simplemente de comprador y vendedor. Ahora también es de ida y vuelta.
El próximo jugador puede crecer en cualquiera de los dos lados
Durante décadas, la pregunta para una joven promesa podía parecer relativamente sencilla: ¿México o Estados Unidos? Hoy la respuesta puede ser mucho menos definitiva.
Un jugador puede comenzar en una academia estadounidense, llegar a la Liga MX, regresar a la MLS y después marcharse a Europa. Otro puede formarse en México, cruzar la frontera para competir y volver con nuevas herramientas. Un tercero puede tener dos nacionalidades y decidir qué selección representa cuando llegue el momento.
Brian Gutiérrez y Obed Vargas son quizá dos de los ejemplos más claros de esa nueva realidad. Uno nació en Illinois y llegó a Chivas después de formarse en Chicago. El otro nació en Alaska, creció futbolísticamente en Seattle y terminó en el Atlético de Madrid después de elegir a México.
Sus caminos son distintos, pero cuentan la misma historia: la identidad futbolística de una nueva generación puede construirse en varios lugares al mismo tiempo.
Y ahí aparece el Chivas vs Pumas
El partido del domingo importa por lo que ocurre en la cancha. Chivas llega al encuentro como cuarto lugar del Apertura 2026, con 14 puntos después de siete jornadas. Pero el valor de este partido para el público de Estados Unidos puede estar también en lo que representa alrededor.
Chivas y Pumas son dos de las instituciones mexicanas con mayor conexión con la comunidad mexicana y latina en Estados Unidos. Sus partidos se consumen al otro lado de la frontera, sus jugadores forman parte de un mercado futbolístico cada vez más integrado y las historias de futbolistas como Cowell, Ruvalcaba y Gutiérrez demuestran que esa relación ya no funciona solamente en una dirección.
Por eso este Chivas-Pumas puede leerse como algo más que un duelo entre dos clubes históricos. Es también una ventana hacia el fútbol que viene.
¿Cuándo y dónde ver Chivas vs Pumas en Estados Unidos?
Chivas y Pumas se enfrentan este domingo 13 de septiembre en el Estadio Akron, en un partido correspondiente a la Jornada 8 del Apertura 2026. El encuentro comenzará a las 9:07 p.m. ET (Eastern Time), 8:07 p.m. CT (Central Time) y 6:07 p.m. PT (Pacific Time). En Estados Unidos podrá verse en español por Telemundo y vía streaming en Peacock.


