Alphonso Smith: una muerte que vuelve a abrir las preguntas sobre salud mental y CTE en la NFL
Su último mensaje habló de salud mental y traumas; un nuevo estudio del BMJ acaba de encontrar CTE en al menos una cuarta parte de los exjugadores de la NFL fallecidos entre 2016 y 2021.

El exjugador de los Denver Broncos y Detroit Lions murió el 2 de septiembre en Pahokee, Florida, a los 40 años. El Palm Beach County Sheriff’s Office confirmó posteriormente que sus agentes habían respondido a un reporte de intento de suicidio y que un hombre adulto fue trasladado al hospital, donde murió por sus heridas. Otras autoridades y medios posteriormente confirmaron que se trató de un suicidio.
Horas antes de su muerte, Smith había publicado en Facebook un mensaje en el que hablaba de sus problemas emocionales, de experiencias traumáticas de su infancia, de personas a las que sentía haber lastimado y de que había necesitado ayuda. Ese mensaje no explica por sí solo lo ocurrido.
Pero sí muestra que atravesaba una crisis profunda. Y entonces aparece otra pregunta, mucho más grande que su propia historia: ¿qué puede dejar el fútbol americano en la salud mental y cerebral de quienes lo practican durante años?
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Un nuevo estudio vuelve a poner la CTE en el centro
El 25 de agosto, apenas ocho días antes de la muerte de Smith, la revista médica británica The BMJ (British Medical Journal) publicó uno de los estudios más amplios realizados hasta ahora sobre la prevalencia de encefalopatía traumática crónica, conocida como CTE (encefalopatía traumática crónica), entre exjugadores de la NFL fallecidos.
Los investigadores analizaron 1,712 exjugadores que murieron entre 2008 y 2021. De ellos, 338 donaron sus cerebros para investigación y 315 presentaron evidencia de CTE. El estudio calculó que, entre todos los jugadores fallecidos entre 2008 y 2021, la posible prevalencia de CTE al momento de la muerte se encontraba entre 18.5% y 98.7%.
Para el periodo 2016-2021, cuando las donaciones cerebrales fueron más frecuentes, el rango calculado fue de 24.5% a 97.7%. La cifra más importante es la mínima: al menos uno de cada cuatro exjugadores de la NFL que murió durante ese periodo habría tenido CTE.
Basta recordar el caso de Marshawn Kneeland, exala defensiva de los Dallas Cowboys, padecía encefalopatía traumática crónica (CTE) en etapa 1 al momento de su muerte.
Pero hay una precisión fundamental. Ese dato no significa que uno de cada cuatro jugadores actuales o retirados de la NFL tenga CTE. El estudio analizó personas que habían muerto y, dentro de esa población, estimó la posible presencia de la enfermedad utilizando los cerebros que pudieron ser examinados.Es una diferencia fundamental.
¿Qué es la CTE?
La encefalopatía traumática crónica es una enfermedad neurodegenerativa asociada con la exposición repetida a impactos en la cabeza.
Y actualmente existe una limitación que impide responder una de las preguntas que inevitablemente surgen después de una muerte como la de Smith: la CTE solamente puede diagnosticarse de manera definitiva después de la muerte, mediante el examen del tejido cerebral.
Por eso no existe base para afirmar que Smith padecía CTE. No hay un diagnóstico público. Tampoco existe evidencia que permita establecer que la CTE provocó su muerte. Y eso debe quedar absolutamente claro.
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Lo que se sabe sobre fútbol americano y salud mental
La investigación científica, sin embargo, continúa encontrando asociaciones preocupantes. Un estudio publicado en febrero de 2026 en JAMA Network Open analizó a 3,970 exjugadores de fútbol americano de 40 años o más.
Los investigadores encontraron que un mayor nivel de exposición al futbol americano y más años de práctica estaban asociados con peores resultados en algunas pruebas cognitivas y con mayores síntomas neuropsiquiátricos y depresivos. Los exjugadores profesionales también mostraron peores resultados que quienes habían jugado en niveles inferiores.
Pero nuevamente hay que hacer una distinción. Una asociación estadística no permite explicar la muerte de una persona concreta. No significa que jugar en la NFL provoque necesariamente depresión. No significa que todos los exjugadores desarrollarán problemas cognitivos. Tampoco significa que la carrera de Smith explique su crisis personal. La ciencia todavía está intentando determinar exactamente cuánto pesa cada factor.
Sin embargo, la salud mental es un asunto de máxima importancia para todos los deportistas.
Antes de la NFL, Smith ya había hecho historia
La muerte puede terminar ocupando toda la conversación. Pero antes de convertirse en noticia por su fallecimiento, Alphonso Smith había construido una carrera extraordinaria.
En Wake Forest se convirtió en uno de los mejores defensive backs de la historia del programa. Terminó su carrera universitaria con 21 intercepciones, récord histórico de la ACC que todavía conserva. También fue dos veces All-American y formó parte del equipo que conquistó el campeonato de la ACC en 2006.
Los Denver Broncos lo seleccionaron en la segunda ronda del Draft de 2009, con el pick 37. Después pasó a los Detroit Lions, donde jugó tres temporadas.
En sus cuatro años en la NFL disputó 42 partidos, consiguió 88 tackleadas y ocho intercepciones, cinco de ellas en 2010 con Detroit.
En 2025, Wake Forest lo incorporó a su Salón de la Fama deportivo. Un año después, murió a los 40 años.
También queda una historia personal difícil
Después de retirarse de la NFL, Smith regresó a Pahokee y se convirtió en entrenador de fútbol americano. En 2015 fue separado de su puesto como head coach de Pahokee High School mientras la Oficina del Sheriff del condado de Palm Beach investigaba acusaciones de “conducta inapropiada”. En aquel momento, las autoridades no hicieron públicos más detalles.
Ese episodio volvió a aparecer después de su muerte. Pero una investigación no equivale a una condena y no debe presentarse como tal. Lo que sí está documentado es que Smith fue apartado de su cargo mientras las autoridades investigaban las acusaciones.
Su historia posterior también incluyó una condena por violencia doméstica contra una expareja en 2016, según reportes locales publicados después de su muerte. Es un capítulo relevante de su biografía, pero no permite establecer una relación causal con su muerte.
Las pregunta que permanece
La historia de Alphonso Smith tiene varias capas. La del jugador que hizo historia en Wake Forest. La del profesional que llegó a la NFL y jugó cuatro temporadas.Está el entrenador que regresó a su comunidad. Está el hombre que, antes de morir, escribió públicamente sobre trauma, culpa, salud mental y la necesidad de recibir ayuda.
Y está una pregunta que pertenece al deporte entero.¿Qué consecuencias puede dejar una vida expuesta a impactos repetidos en la cabeza?


