Por qué jugar lastimado podría costarle el futuro a Shohei Ohtani.
Jugar lastimado podría costarle caro a Ohtani. Los Dodgers entienden el riesgo y lo sacan del lineup.

Shohei Ohtani atraviesa uno de los momentos más delicados de su carrera en las Grandes Ligas debido a las lesiones. La superestrella de los Dodgers de Los Ángeles ha batallado durante buena parte de la temporada 2026 con molestias en la rodilla izquierda y el bíceps derecho, dos zonas críticas para un jugador de su perfil.
Aunque en las últimas semanas mostró señales de recuperación que hacían pensar en un retorno inminente al montículo, la realidad es que su estado físico sigue sin ser el óptimo y eso ha encendido las alarmas dentro de la organización de Los Ángeles.
La decisión de los Dodgers de ser conservadores con su estrella no responde a un capricho. Se trata de una medida preventiva que busca proteger al que probablemente es el activo más valioso del béisbol mundial. Jugar lastimado podría tener consecuencias negativas a futuro para un atleta cuyo cuerpo trabaja bajo exigencias que ningún otro jugador experimenta.
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El doble rol de Ohtani exige un cuidado distinto
La condición física de Shohei Ohtani no puede compararse con la de ningún otro pelotero en las Grandes Ligas. No es solo un bateador de élite ni únicamente un lanzador dominante. Es ambas cosas al mismo tiempo, una dualidad que lo convierte en un caso único en la historia del deporte.
Cuando se lanza y se batea al más alto nivel, cada músculo del cuerpo trabaja bajo una presión extraordinaria. Una pequeña molestia en la rodilla puede alterar la mecánica del lanzamiento y comprometer la efectividad en el montículo. Un tirón en el bíceps puede afectar el swing y reducir el poder ofensivo. Si no se atiende a tiempo, lo que comienza como una incomodidad leve puede derivar en una lesión de largo plazo.
Los Dodgers conocen perfectamente todos estos riesgo riesgos. Por eso, aunque Ohtani haya mostrado mejorías en sus sesiones de bullpen, el equipo ha decidido no forzar su regreso al montículo.La rodilla izquierda ha sido el principal obstáculo desde julio, pero el bíceps derecho también ha dado señales de fatiga en las últimas semanas. Jugar lastimado no es una opción cuando se trata de preservar una carrera como la suya.
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La decisión de los Dodgers: proteger a su superestrella
La situación se hizo evidente esta semana ya que tras un juego ante los Cardinals de San Luis en el que Ohtani se fue de 4-0 con cuatro ponches y mostró incomodidad en el cuello y el bíceps, los Dodgers decidieron sacarlo del lineup. No fue una decisión calculada pues priorizan su salud frente a un juego más de temporada regular.
El plan original contemplaba que Ohtani volviera a lanzar en septiembre. Pero con las molestias persistentes, ese calendario se ha ido retrasando sin una fecha concreta de retorno. El manager Dave Roberts ha sido honesto al señalar que Ohtani no está al 100% y que el equipo no va a arriesgar su futuro por una apertura más en la recta final del calendario regular.
Además, hay que recordar que los Dodgers han reforzado su rotación con nombres como Tarik Skubal, quien busca encajar en el equipo tras su llegada, y cuentan con la profundidad necesaria para mantener el ritmo sin presionar a su estrella. Eso le da más margen al club para ser paciente con Ohtani. No hay prisa. Lo que importa es que llegue sano a la postemporada y, más importante aún, a las próximas temporadas.


