Depresión vs psicosis posparto: la distinción en el centro del juicio de Lindsay Clancy
Una mujer de Massachusetts enfrenta cargos por las muertes de sus hijos; su defensa argumenta que desarrolló un grave deterioro de su salud mental tras convertirse en madre

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El juicio de Lindsay Clancy, una mujer de Massachusetts acusada de matar a sus tres hijos pequeños, ha puesto bajo los reflectores una diferencia crucial entre dos condiciones que pueden aparecer después del nacimiento de un bebé: la depresión posparto y la psicosis posparto. La defensa sostiene que Clancy sufría una alteración psicótica cuando murieron sus hijos, mientras que la fiscalía afirma que puede ser considerada responsable penalmente de los hechos.
Clancy, de 35 años, se declaró inocente de tres cargos de asesinato por las muertes de Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, un bebé de 8 meses, ocurridas el 24 de enero de 2023 en la vivienda familiar de Duxbury, Massachusetts. Según los fiscales, después de los asesinatos, intentó quitarse la vida y quedó paralizada.
Depresión posparto y psicosis posparto no son lo mismo
La depresión posparto es relativamente común. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estiman que afecta aproximadamente a una de cada ocho mujeres después de dar a luz. Puede manifestarse con tristeza persistente, ansiedad, aislamiento, irritabilidad, sentimientos de culpa, dudas sobre la capacidad para cuidar al bebé y pensamientos de hacerse daño o lastimar al hijo.
La psicosis posparto, en cambio, es mucho menos frecuente y constituye una emergencia psiquiátrica. Se estima que afecta aproximadamente a una o dos mujeres por cada 1,000 partos. Entre sus síntomas pueden aparecer delirios, alucinaciones, confusión y una pérdida de contacto con la realidad que, en algunos casos, puede incrementar el riesgo de conductas suicidas o homicidas.
La diferencia resulta especialmente relevante en el juicio de Clancy porque su defensa sostiene que atravesaba un episodio de psicosis cuando ocurrieron las muertes. Su abogado, Kevin Reddington, afirmó en los argumentos iniciales que ella sufría psicosis y que no recibió el tratamiento médico que necesitaba. También cuestionó los medicamentos que tomaba en ese momento.
El testimonio del padre de los niños
Patrick Clancy, exesposo de Lindsay y padre de los tres menores, fue el primer testigo del juicio. Declaró que su entonces esposa había experimentado problemas de salud mental después de los nacimientos de sus hijos, además de ansiedad, cambios de medicación, falta de sueño y, en determinado momento, pensamientos suicidas y relacionados con hacerles daño a los niños.
Sin embargo, Patrick describió el 24 de enero de 2023 como uno de los mejores días de Lindsay. Según su testimonio, ambos intercambiaron fotografías de sus hijos mientras hacían muñecos de nieve y manualidades y acudían a una cita médica. Horas después, regresó a casa con comida y encontró a su esposa en el suelo, fuera de una ventana de la vivienda, y posteriormente, a sus tres hijos en el sótano.
La fiscalía sostiene que una enfermedad mental no determina por sí misma la responsabilidad penal. La fiscal adjunta del condado de Plymouth, Shanan Buckingham, argumentó que una persona puede padecer una enfermedad mental y aun así ser considerada responsable de un delito, por lo que el jurado deberá valorar la evidencia sobre el estado mental de Clancy cuando ocurrieron las muertes.
Una emergencia que requiere tratamiento inmediato
De acuerdo con especialistas citados por organismos médicos, la psicosis posparto requiere hospitalización debido al riesgo que puede representar para la madre y el bebé. El tratamiento puede incluir medicamentos antipsicóticos y estabilizadores del estado de ánimo, además de atención psiquiátrica intensiva.
La depresión posparto y la psicosis posparto pueden comenzar durante las primeras semanas después del nacimiento, aunque sus síntomas y evolución son diferentes. La psicosis, en particular, puede avanzar rápidamente y debe distinguirse de los cambios emocionales conocidos como ‘baby blues’.
El juicio de Clancy, que podría extenderse entre seis y ocho semanas, cuenta con una lista de más de 200 posibles testigos. Si es declarada culpable de asesinato en primer grado, podría enfrentar cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Si el jurado determina que no es penalmente responsable debido a una enfermedad mental, sería enviada a un centro estatal de salud mental.


