Diego Kochen, entre dos países: el arquero de raíces peruanas que podría enfrentar a Perú con EE.UU.
El joven guardameta creció entre Miami, España y varias culturas futbolísticas antes de que Mauricio Pochettino lo contemplara en sus planes

Diego Kochen vive uno de esos cruces de identidad que hacen que un partido de fútbol tenga un significado especial. Nacido en Miami, formado en España y con madre peruana y padre venezolano, el arquero de 20 años acaba de recibir su primera convocatoria formal con la selección mayor de EE.UU. Y el calendario podría ponerlo frente a Perú, el país de sus raíces maternas.
El encuentro está programado para el 26 de septiembre en Orlando y forma parte de la nueva etapa de la selección estadounidense bajo el mando de Mauricio Pochettino. Para Kochen, la oportunidad podría significar mucho más que un debut internacional: sería la posibilidad de estrenarse con EE.UU. ante una selección con la que mantiene un vínculo familiar directo.
De Miami a la portería
Kochen nació el 19 de marzo de 2006 en Miami, Florida. Su relación con el fútbol comenzó como jugador de campo, pero a los ocho años una circunstancia inesperada cambió su trayectoria. El arquero titular de su equipo enfermó antes de un torneo y tuvo que ocupar el puesto. Lo que comenzó como una solución de emergencia terminó convirtiéndose en su posición definitiva.
MÁS INFORMACIÓN: Pochettino destaca a la MLS como base para el futuro de la selección de Estados Unidos
Pasó por academias de Florida como Weston y West Pines United antes de que su familia se trasladara a España en 2018 por motivos laborales. Allí continuó su formación en la Fundación Marcet, donde llamó la atención de los visores del Barcelona.
El club catalán lo incorporó a La Masia en 2019. Desde entonces, Kochen fue avanzando por las categorías de formación y llegó a trabajar en el entorno del Barça Atlètic y del primer equipo. Su evolución llevó al Barcelona a extender su vínculo hasta 2028.
Para la temporada 2026-27, el guardameta dio otro paso en su carrera al salir cedido al Lyngby Boldklub de Dinamarca. La operación busca darle una experiencia que resulta difícil conseguir en la cantera: minutos y continuidad en el fútbol profesional.
Una historia con varias puertas internacionales
La historia familiar de Kochen también explica por qué su nombre apareció en el radar de distintas selecciones. Es estadounidense por nacimiento, su madre es peruana y su padre es venezolano. Además, sus años de formación y residencia en España lo colocaron también dentro del panorama futbolístico de ese país.
MÁS INFORMACIÓN: Mauricio Pochettino renueva con EE.UU. hasta 2030: qué poder tendrá y cómo cambiará la selección
Perú, en particular, siguió de cerca su evolución debido a su vínculo materno. Sin embargo, el arquero fue construyendo, desde categorías juveniles, una relación constante con EE.UU., donde pasó por las selecciones sub-16, sub-17, sub-19, sub-20 y sub-23.
Ahora, esa trayectoria lo llevó al siguiente nivel. Pochettino lo incluyó en la convocatoria de 28 futbolistas para los amistosos de septiembre, una lista marcada por la incorporación de jugadores jóvenes que buscan abrirse espacio en el nuevo ciclo de la USMNT.
¿Debutará Diego Kochen contra Perú?
Kochen aparece entre los cuatro arqueros convocados por EE.UU. junto con Matt Freese, Chris Brady y Brian Schwake. Freese suma 19 partidos con la selección absoluta, mientras que Brady tiene una sola aparición. Kochen y Schwake todavía no han debutado.
Eso significa que existe una posibilidad concreta de verlo frente a Perú, aunque la convocatoria no garantiza que Pochettino le dé minutos. La decisión dependerá de la planificación del técnico para los amistosos de esta ventana internacional.
Si finalmente entra al campo, Kochen podría disputar su primer partido con la selección absoluta estadounidense precisamente contra el país de origen de su madre. Sería un hecho singular dentro de una carrera internacional que todavía está comenzando.
Su caso también refleja una realidad cada vez más común en el fútbol de EE.UU.: jóvenes con vínculos familiares y formativos con distintos países que terminan convirtiéndose en piezas de interés para varias selecciones.
A sus 20 años, Kochen todavía tiene camino por recorrer antes de convertirse en una alternativa consolidada bajo los tres palos. Pero su formación en Barcelona, su experiencia en Europa y su recorrido con las categorías juveniles estadounidenses ya lo colocaron dentro de la nueva generación que Pochettino pretende observar rumbo al ciclo de 2030.


