Joe Espada, manager del Astros, confirma que Carlos Correa no volverá esta temporada
Carlos Correa no volverá en 2026. Houston descarta su regreso para los playoffs y apunta a una recuperación total en 2027.

Houston Astros confirmó el escenario que buscaba evitar en la recta final de la temporada. El puertorriqueño Carlos Correa no volverá a jugar en 2026 debido a a los plazos de su recuperación tras la operación de su tobillo izquierdo. La posibilidad de verlo como un refuerzo tardío en septiembre o durante unos posibles playoffs quedó descartada.
El manager Joe Espada informó que el infielder no sufrió una nueva rotura ni una recaída directa de la lesión que lo llevó al quirófano. El problema fue que el aumento de carga física para recuperar el ritmo de competencia produjo molestias. Espada señaló que ahora el enfoque pasa ahora por tener a Correa plenamente disponible para el spring training de 2027.
Correa no juega desde el 4 de mayo, en la serie frente a los Dodgers de Los Ángeles. Durante una práctica de bateo sufrió una rotura completa del tendón peroneo corto, en su tobillo izquierdo. Es un tendón ubicado en la parte externa de la pierna y el tobillo, importante para estabilizar la articulación al correr, cambiar de dirección y apoyar el pie.
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La lesión de Carlos Correa y la cirugía
El diagnóstico obligó a que tuviera que pasar por el quirófano el 11 de mayo para reparar el tendón y recibió un tiempo estimado de recuperación de entre seis y ocho meses. Desde el inicio, ese cálculo lo alejaba prácticamente de la temporada regular, aunque dejaba una pequeña ventana para llegar al tramo final de septiembre o a octubre.
Houston alimentó esa expectativa durante las últimas semanas. Correa había sido autorizado para aumentar sus entrenamientos. El siguiente examen consistía en soportar movimientos más específicos, incluyendo correr las bases, deslizarse, frenar, cambiar de dirección y trabajar por varias horas con los spikes puestos.
La respuesta de su cuerpo a esa etapa fue determinante. Espada explicó que no hubo un contratiempo estructural en el tendón reparado, pero que el volumen diario de trabajo generó dolor en la pierna y el tobillo. Con la temporada regular terminando el 27 de septiembre, los Astros entendieron que el margen era demasiado corto para exigir a un jugador que llevaba más de cuatro meses fuera de acción.
Astros pierde una opción para octubre
La baja pesa porque Correa no era un regreso simbólico. Su experiencia en postemporada, su capacidad defensiva y su presencia en el lineup podían modificar el panorama de Houston en una carrera apretada por los playoffs. El plan ahora pasa porque visite el complejo de spring training de la organización en West Palm Beach, Florida, para ser evaluado y recibir autorización médica antes de una eventual asignación de rehabilitación con Triple-A Sugar Land.
El periodista Chandler Rome, de The Athletic, había reportado que Correa podría disputar uno o dos juegos con Sugar Land durante la última semana de la campaña de Triple-A. Esa escala era necesaria para medir su movilidad y comprobar cómo respondía el tobillo en una situación competitiva real. La decisión de cerrar su temporada elimina ese itinerario y evita una vuelta apresurada.
Houston tendrá que sostenerse con las piezas que han cubierto el infield durante la ausencia del boricua. Isaac Paredes ha ocupado la tercera base, Jeremy Peña se mantiene como shortstop, José Altuve opera en la segunda base y Christian Walker está en la inicial. Nick Allen, adquirido desde Atlanta durante la pasada temporada baja a cambio de Mauricio Dubón, también se incorporó como una alternativa defensiva para darle profundidad a esa zona del diamante.
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El objetivo de Correa para 2027
La prioridad ya no será acelerar una aparición en octubre, sino completar una recuperación sin limitaciones. Correa debe llegar a los entrenamientos de 2027 con la capacidad de batear, correr y defender todos los días, sin que el tobillo vuelva a condicionar su disponibilidad. Esa es la ruta que marcó Espada al explicar que lo más inteligente es concentrarse en la próxima campaña.
El caso también tiene una dimensión contractual relevante. Correa tiene vínculo con los Astros hasta 2028, por lo que 2027 será una temporada importante para restablecer su valor deportivo dentro de la organización. Un año saludable y productivo le permitiría llegar con una posición más fuerte a cualquier conversación futura con el equipo, mientras que una recuperación incompleta mantendría las dudas sobre su capacidad para sostener el ritmo de una temporada completa.
Para Houston, el desenlace cambia la planificación inmediata y obliga a mirar al roster actual para cubrir una ausencia que se prolongó durante casi toda la campaña. Para Correa, el reto será recuperar por completo el tobillo izquierdo y dejar atrás una lesión que afectó su 2026.


