Mateo Chávez busca consolidarse como referente en la lateral del AZ Alkmaar
El lateral del AZ Alkmaar suma experiencia en la Eredivisie y la UEFA Europa League para seguir teniendo oportunidades con el Tri

Mateo Chávez vive una etapa importante de su carrera con el AZ Alkmaar de los Países Bajos como una seguidilla de sucesos afortunados luego de su participación con la Selección Mexicana en el Mundial de 2026 en el que además de tener minutos, hizo gol ante la Selección de Chequia.
El lateral izquierdo mexicano, de 22 años, ha ganado protagonismo en el fútbol europeo y busca aprovechar la exigencia de la Eredivisie y la UEFA Europa League para consolidarse como una alternativa de peso en la Selección Mexicana que comenzó a dirigir Rafael Márquez desde la pasada fecha FIFA.
Su proyección ofensiva, la capacidad para recuperar el balón y la experiencia ante rivales de distintas escuelas futbolísticas lo colocan en una etapa clave: convertir su regularidad en el club neerlandés en una ventaja dentro de la competencia por la titularidad del Tri aunque todavía hay aspectos que debe mejorar para evitar tarjetas en momentos importantes.
MÁS INFORMACIÓN: Fidalgo confía en el proceso de Rafa Márquez
El camino no se limita a sumar minutos. Para un lateral moderno, la diferencia está en entender cuándo avanzar, cómo cerrar los espacios a la espalda y de qué manera participar en la salida sin dejar desprotegida la defensa. Chávez trabaja en ese equilibrio en un campeonato que exige amplitud, circulación rápida y presión tras pérdida.
La importancia de sumar minutos en torneos de la UEFA
La adaptación de Chávez al AZ Alkmaar comenzó con una combinación de titularidades y oportunidades para aprender el ritmo del fútbol neerlandés. En la temporada 2025-2026 alternó participaciones en la liga y en competiciones europeas, mientras que la campaña siguiente confirmó su presencia en el once inicial. También formó parte del equipo que conquistó la Copa de los Países Bajos y la Supercopa neerlandesa.
La Europa League representa otro nivel de exigencia. El mexicano debutó en el torneo el 16 de septiembre de 2026 ante el Sunderland y completó los 90 minutos, pese a la derrota por 1-0 del AZ. En ese encuentro registró tres entradas limpias, cuatro despejes y cinco balones recuperados, cifras que ilustran su capacidad para competir en un contexto físico exigente.
MÁS INFORMACIÓN: Javier Aguirre responde si ficharía mexicanos
Los próximos compromisos continentales también pueden convertirse en una prueba de madurez. Enfrentarse a equipos con estilos distintos obliga a ajustar las marcas, medir mejor las incorporaciones y sostener la concentración durante todo el partido. Para Chávez, cada actuación de ese tipo puede aportar experiencia difícil de replicar únicamente en el torneo local.
Las virtudes defensivas y ofensivas que aporta el mexicano
Una de las principales cualidades de Chávez es que no entiende la banda izquierda como una zona reservada para defender. Su pierna zurda le permite participar en la circulación, combinar por dentro y proyectarse al ataque cuando encuentra espacio. Las estadísticas le atribuyen cuatro participaciones directas en gol en la liga neerlandesa, con un tanto y tres asistencias, además de una precisión de pase que suele superar el 85 %.
En defensa, su intensidad le permite disputar duelos individuales y anticipar pases antes de que los delanteros rivales puedan girar. Sin embargo, el crecimiento también exige administrar mejor su agresividad. La expulsión que recibió con México frente a Estados Unidos, el 3 de octubre, evidenció que debe mantener la cabeza fría en partidos de alta tensión. Esa capacidad para controlar sus impulsos será tan importante como su despliegue físico.
El desafío con Rafael Márquez: convertir el potencial en titularidad
La competencia por la lateral izquierda de México tiene un componente generacional. Jesús Gallardo aporta experiencia internacional, mientras Chávez representa una opción más joven, acostumbrada a un entorno europeo de presión alta y circulación rápida. No se trata únicamente de elegir entre dos perfiles: el cuerpo técnico necesita determinar cuál responde mejor a las exigencias de cada rival y al funcionamiento colectivo del equipo.
Para Márquez, un lateral debe defender su zona, pero también ayudar a iniciar las jugadas y ofrecer líneas de pase cuando el rival presiona. En ese escenario, la formación de Chávez en el AZ puede darle herramientas valiosas. Su reto consiste en repetir ese rendimiento con regularidad y evitar errores disciplinarios que terminen perjudicando al equipo.
El camino hacia la consolidación no está garantizado. Los minutos en Europa, los partidos de la UEFA y la competencia dentro del Tri le ofrecen oportunidades, pero será su rendimiento sostenido el que determine cuánto espacio gana en los planes del seleccionador.


