La evaluación de los jugadores la selección mexicana tras quedar eliminados del Mundial 2026
México quedó fuera ante Inglaterra en octavos, pero su Mundial dejó rendimientos altos, jóvenes consolidados y algunos futbolistas que quedaron a deber
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México terminó su participación en el Mundial 2026 con una derrota 2-3 ante Inglaterra en los octavos de final, en un partido que cerró una aventura intensa de cinco encuentros para el equipo de Javier Aguirre. El Tricolor compitió, tuvo momentos de buen fútbol, firmó victorias importantes y encontró respuestas individuales que sostuvieron la ilusión hasta la fase de eliminación directa.
El balance general deja una selección con varios puntos altos, especialmente en ataque, donde Julián Quiñones, Roberto Alvarado y Raúl Jiménez aparecieron en momentos determinantes. También hubo futbolistas jóvenes que aprovecharon la vitrina para levantar la mano, tal es el caso específico de Gilberto Mora, un talento generacional que está llamado a marcar una época en el fútbol mexicano.
Pese a lo anterior, a nivel individual el Mundial dejó actuaciones muy contrastantes. Algunos jugadores elevaron su papel dentro del grupo, otros cumplieron desde funciones menos vistosas y varios suplentes no encontraron el peso necesario cuando recibieron minutos. Este fue el balance de cada futbolista mexicano que participó durante los cinco partidos del torneo.
Raúl Rangel

Raúl Rangel fue el portero titular de México durante el Mundial y, en términos generales, respondió con seguridad en varios tramos de la competencia. Tuvo partidos de poca exigencia, pero también momentos clave, como ante Corea del Sur, cuando sostuvo el resultado con dos intervenciones decisivas en la recta final.
Su punto más bajo llegó ante Inglaterra, donde quedó expuesto por los errores defensivos del equipo y cometió el penal que derivó en el tercer gol, obra de Harry Kane. Aún así, su torneo fue competitivo: mostró buen manejo del área, reflejos bajo palos y personalidad en una primera experiencia mundialista de alto nivel.
Guillermo Ochoa

Guillermo Ochoa tuvo una participación simbólica en el Mundial 2026. Ingresó en la recta final del partido ante Chequia como parte de un homenaje antes de su retiro de la selección mexicana. Su presencia no modificó el desarrollo del encuentro, pero sí representó uno de los momentos emotivos del torneo para el Tricolor. Fue el cierre de una etapa histórica para un guardameta que marcó varias Copas del Mundo con México.
Israel Reyes

Israel Reyes tuvo un Mundial correcto, con minutos tanto como lateral derecho como en funciones de zaguero. Su mejor versión apareció cuando participó en fase defensiva, con despejes, recuperaciones, bloqueos y buena lectura para competir en duelos aéreos. También aportó en salida con pases entre líneas y algunas incorporaciones ofensivas. No fue uno de los nombres más brillantes del torneo, pero sí cumplió cuando el cuerpo técnico necesitó orden, solidez y versatilidad en la última línea.
César Montes

César Montes tuvo un torneo de altibajos. Por momentos fue uno de los defensas más firmes de México, especialmente por su capacidad para anticipar, ganar por arriba y sostener la salida desde bloque bajo.
Sin embargo, su expulsión en el debut condicionó su evaluación general y su salida por lesión ante Inglaterra golpeó el plan defensivo del equipo. Mientras estuvo en cancha en octavos, logró incomodar a Jude Bellingham, pero su ausencia obligó a reacomodar una zaga que perdió garantías en el segundo tiempo.
Johan Vásquez

Johan Vásquez fue uno de los defensas más regulares de México, es más, fue el mejor en dicha línea. El central sostuvo su zona con solvencia, reforzó la banda izquierda cuando Jesús Gallardo se proyectó y apareció con bloqueos importantes dentro del área.
Su Mundial fue consistente, aunque también sufrió en los momentos de mayor desorden defensivo del equipo, sobre todo en los contragolpes de Inglaterra. Aún así, dejó una imagen de liderazgo, lectura táctica y carácter en la línea de fondo.
Jesús Gallardo

Jesús Gallardo cumplió con una labor de recorrido constante por la banda izquierda. Tuvo partidos en los que aportó recuperaciones en campo propio y permitió amplitud ofensiva, aunque su peso en el último tercio fue irregular. Ante Inglaterra quedó señalado en algunas acciones defensivas, especialmente por las dificultades para cerrar trazos largos y controlar la espalda. Su torneo fue de esfuerzo y oficio, pero con poca claridad a la ofensiva.
Jorge Sánchez

Jorge Sánchez ofreció versiones muy distintas durante el Mundial. En algunos partidos manejó bien los tiempos, aportó en ataque y hasta participó en jugadas que terminaron en gol, como ante Chequia. El problema apareció cuando tuvo que defender espacios largos. Ante Inglaterra sufrió con la velocidad de Anthony Gordon y quedó expuesto en las transiciones, especialmente en los dos primeros goles ingleses. Su torneo tuvo entrega, pero también errores importantes en el partido más exigente.
Mateo Chávez

Mateo Chávez aprovechó sus minutos con una de las actuaciones individuales más llamativas del Mundial mexicano. Ante Chequia, superó un inicio complicado y terminó como figura del partido, con presencia defensiva, proyección ofensiva y un gol que marcó el camino del triunfo.
Su irrupción fue una de las buenas noticias para México. Mostró personalidad, capacidad para llegar al área y conexión con Julián Quiñones por izquierda. Aunque no tuvo continuidad absoluta, dejó una señal positiva para el futuro del equipo nacional.
Erik Lira

Erik Lira fue uno de los mediocampistas más sólidos del torneo. Su trabajo no siempre lució en estadísticas ofensivas, pero fue fundamental para equilibrar al equipo, incrustarse como tercer central y liberar a los laterales.
Tuvo actuaciones destacadas en presión, recuperación y coberturas. Ante Inglaterra compitió contra futbolistas de élite como Jude Bellingham y Harry Kane, y aunque el equipo sufrió en transiciones, Lira fue de los que mejor sostuvo el esfuerzo defensivo. Uno de los mejores de México durante el torneo.
Edson Álvarez

Edson Álvarez tuvo un Mundial irregular. En algunos momentos aportó como tercer central y dio presencia física en despejes, pero también ralentizó la circulación de México y cometió errores de lectura.
Su partido más complicado fue ante Inglaterra, donde ingresó por César Montes y quedó ligado a la jugada que derivó en el penal de Raúl Rangel sobre Anthony Gordon. Su jerarquía era importante para el equipo, pero no logró imponerla de manera constante durante el torneo.
Luis Romo

Luis Romo vivió uno de los torneos más contrastantes dentro del plantel. Fue figura ante Corea del Sur con gol incluido y tuvo momentos importantes como eje de transición, especialmente cuando pudo jugar de espaldas, girar y conectar con los atacantes.
También participó en acciones clave ante Chequia, con la asistencia para Mateo Chávez. Sin embargo, ante Inglaterra padeció la presión rival, perdió claridad y fue superado en velocidad durante las transiciones. Su Mundial tuvo picos altos, pero también un cierre complicado.
Gilberto Mora

Gilberto Mora fue una de las grandes apariciones de México en el Mundial 2026. El joven mediocampista mostró personalidad, visión de juego, capacidad para recibir entre líneas y atrevimiento para filtrar balones al espacio. Su mejor versión apareció cuando pudo dividir líneas y fijar rivales, aunque ante Inglaterra la presión le redujo margen de acción. Su error en el segundo gol pesó, pero no borra un torneo que lo confirmó como uno de los proyectos más interesantes del fútbol mexicano.
Roberto Alvarado

Roberto Alvarado fue uno de los jugadores más constantes y determinantes del Tricolor. Desde la banda derecha generó peligro con centros, diagonales, pases al espacio y sacrificio defensivo para cubrir a sus laterales.
Participó en goles, dio asistencias y fue una vía frecuente para progresar en ataque. Incluso ante Inglaterra, en la eliminación, fue de los pocos que logró incomodar en el uno contra uno y generar centros peligrosos. Su Mundial lo dejó como uno de los puntos más altos de México.
Brian Gutiérrez

Brian Gutiérrez tuvo un torneo de crecimiento. En algunos partidos inició con poca influencia, pero encontró ritmo con el paso de los minutos gracias a sus regates, triangulaciones y pases hacia el último tercio.
Su principal deuda estuvo en la definición y en la falta de desequilibrio individual en ciertos tramos. Aun así, aportó frescura, conducción y claridad en momentos específicos, especialmente cuando México necesitó conectar mejor entre mediocampo y ataque.
Álvaro Fidalgo

Álvaro Fidalgo respondió como revulsivo en varias apariciones. Su mejor momento llegó ante Chequia, donde marcó el 0-3 tras llegar con presencia ofensiva al área y aprovechar una jugada colectiva.
También dio mayor peso creativo a México en la recta final ante Inglaterra. Su torneo fue correcto, con buenas conducciones y capacidad para recuperar, aunque por momentos alargó jugadas que requerían una resolución más rápida.
Luis Chávez

Luis Chávez tuvo muy pocos minutos como suplente y dejó una participación para el olvido por el costado izquierdo. Sus progresiones colectivas y trazos a la espalda de la defensa ayudaron a darle aire al equipo cuando estuvo en el campo. No fue protagonista absoluto. Su Mundial fue discreto, aunque con aportes dentro de la rotación de Javier Aguirre.
Obed Vargas

Obed Vargas fue uno de los suplentes que mejor aprovechó sus minutos. Aportó piernas frescas, recuperación en campo contrario y presencia en el centro de la cancha. Ante Corea del Sur tuvo una participación destacada en ambas fases y ayudó a mantener superioridad en mediocampo. No fue titular habitual, pero dejó buenas sensaciones por su orden, despliegue y capacidad para sostener el ritmo del equipo.
Orbelín Pineda

Orbelín Pineda tuvo un papel menor en el Mundial. Ingresó como revulsivo, pero no consiguió marcar diferencias importantes con pelota ni generar una influencia clara en ataque. Su participación fue discreta y quedó lejos del peso que ha tenido en otros momentos con la selección mexicana. En un equipo con mucha competencia en mediocampo, no logró ganar protagonismo.
Julián Quiñones

Julián Quiñones fue el mejor futbolista ofensivo de México en el Mundial 2026. Su torneo combinó potencia física, movilidad, capacidad para jugar de espaldas, ataques al espacio, goles y participación directa en jugadas clave.
Marcó ante Sudáfrica, Chequia, Ecuador e Inglaterra, y llegó a cuatro tantos en la Copa del Mundo. Su gol ante Inglaterra mantuvo con vida al Tricolor y confirmó su peso en el ataque mexicano. Fue el jugador que más sostuvo la ilusión del equipo en el último tercio.
Raúl Jiménez

Raúl Jiménez tuvo un Mundial de menos a más. En algunos partidos quedó aislado y con pocas oportunidades claras, pero supo responder cuando el equipo lo encontró dentro del área. Marcó su primer gol mundialista con un remate de cabeza y también convirtió el penal ante Inglaterra para acercar a México en el marcador. Su experiencia, juego de área y capacidad para atacar centros fueron importantes, aunque Jordan Pickford le negó más de una ocasión en octavos.
Santiago Gimenez

Santiago Gimenez tuvo un Mundial con poca influencia. Ingresó en varios partidos como alternativa ofensiva, pero no logró generar ocasiones claras ni imponer su presencia dentro del área. Ante Chequia falló una oportunidad importante, aunque esa jugada terminó en el segundo gol mexicano tras una serie de rebotes. Su torneo quedó a deber por las expectativas que había alrededor de su capacidad goleadora.
Guillermo Martínez

Guillermo Martínez tuvo minutos como titular y suplente, pero no consiguió consolidarse como solución ofensiva. En el partido ante Chequia provocó algunos problemas en el entramado de ataque al abandonar demasiado su zona. Ante Inglaterra ingresó en la recta final, pero apenas tocó la pelota y no pudo cambiar el rumbo del partido. Su participación fue limitada y con poca incidencia en el área rival.
Armando González

Armando González tuvo una participación breve durante el torneo. Ingresó como eje de ataque, pero tuvo poco contacto con el balón y no logró generar peligro. Su evaluación queda limitada por la cantidad de minutos. No tuvo tiempo suficiente para modificar partidos ni para dejar una marca clara dentro del ataque mexicano.
Alexis Vega

Alexis Vega también tuvo una participación corta. Ingresó en la recta final de uno de los partidos y no contó con margen suficiente para influir de manera importante. Su Mundial quedó lejos del protagonismo esperado. La competencia ofensiva y el buen nivel de Quiñones redujeron sus oportunidades dentro del equipo.
César Huerta

César Huerta ingresó en la recta final ante Corea del Sur y tuvo poco tiempo para pesar en el desarrollo del partido. Su participación fue más testimonial que determinante. En un torneo donde México encontró respuestas por otros costados, Huerta no logró abrirse un espacio relevante. Su evaluación queda condicionada por los pocos minutos recibidos.
Carlos Acevedo

Fue el único de los 26 convocados que no jugó.


