José Valenzuela, un regreso con identidad, aprendizaje y hambre de victoria
El boxeador mexicano vuelve al ring este domingo con Zuffa Boxing

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José Valenzuela vive un momento de serenidad y enfoque total. El boxeador mexicano, que emigró a Estados Unidos desde muy pequeño, se alista para volver al ring este domingo 1 de febrero, ahora bajo el respaldo de Zuffa Boxing, una etapa que asume con ilusión y madurez.
“Me siento muy tranquilo, muy feliz de estar de regreso. Ha sido una muy buena experiencia y estoy listo para mi regreso”, compartió el peleador.
Tras su última pelea, Valenzuela hizo una profunda autocrítica. Reconoció que subir de peso para competir en las 140 libras no fue la mejor decisión, luego de haber sido un 135 natural.
“Me puse a hacer muchas pesas, a comer, a ganar músculo, y la verdad me di un balazo en el pie. El día de la pelea me sentí lento”, explicó. Esa experiencia, asegura, fue clave para ajustar el rumbo: ahora regresa a las 135 libras, priorizando velocidad y movilidad. “Aprendí mucho y me siento muy bien para este regreso”.
Sobre su próximo compromiso, Valenzuela anticipa una pelea exigente y dinámica ante Diego Torres, a quien define como un rival aguerrido.
“Es un guerrero, muy activo, viene a pelear. Solo tiene una derrota y espero una pelea muy explosiva”, señaló, consciente del reto que representa su oponente.
Más allá del presente deportivo, la historia de José Valenzuela está marcada por el sacrificio familiar. Nacido en México y llevado a Estados Unidos a los tres años, encontró el boxeo a los 10, impulsado por su padre y su madre. Durante años, sus papás lo trasladaron diariamente hasta dos horas por trayecto para entrenar y otro par de regreso a casa.
“Mi papá ganaba el mínimo, apenas alcanzaba para la renta y los gastos. Hubo sacrificios muy duros, pero nunca me dejaron solo”, recordó con emoción.
Ese acompañamiento forjó no solo al boxeador, sino a la persona. “Esos viajes en el carro, escuchando sus historias y sacrificios, me motivaron a querer llegar lejos para regresarles todo”, afirmó Valenzuela, quien más adelante se mudó a la zona de Seattle para estar más cerca del gimnasio y consolidar su carrera amateur y profesional.
A sus 26 años, Valenzuela se siente en plenitud. Ya fue campeón del mundo, ha conocido la victoria y la derrota, y ahora encara una nueva etapa con ambición.
“Estoy joven, me siento muy bien. Este año voy a estar muy activo, vamos a pelear tres veces al año con Sufa Boxing. Me están apoyando muy bien y viene lo mejor de mí”, concluyó.


