Espinel, tras la derrota: “Hoy no se vio la diferencia que todos hablaban del América gigante”
Olimpia compitió de tú a tú, pero pagó errores puntuales en la ida de la Concacaf Champions Cup

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Olimpia compitió de tú a tú frente al América en la ida de la Concacaf Champions Cup, pero volvió a pagar caro el margen de error ante un rival de jerarquía. El conjunto hondureño dejó una imagen sólida desde lo futbolístico, incomodó al campeón mexicano durante largos pasajes y estuvo cerca de firmar un resultado distinto, aunque los pequeños detalles terminaron inclinando la balanza 2-1 a favor de los azulcremas.
Tras el encuentro, el técnico Eduardo Espinel lamentó que su equipo no capitalizara el momento en el que el plan funcionó “casi perfecto”. El estratega uruguayo reconoció que el primer tiempo fue el mejor tramo de Olimpia en la serie, pero también subrayó el impacto anímico de recibir un gol antes del descanso. “El primer tiempo fue perfecto, casi perfecto. Incomodamos a América, estaba incómodo, incluso haciendo tiempo porque no encontraba el juego”, explicó en conferencia.
Espinel señaló que la falta de contundencia fue determinante ante un rival de este calibre. “Con un equipo de semejante jerarquía, hacer un partido perfecto y no haber convertido al menos un gol en ese primer tiempo, y terminarlo perdiendo, es muy duro”, admitió, al tiempo que insistió en que el desarrollo del partido fue mucho más parejo de lo que refleja el marcador.
El técnico destacó la reacción de su equipo tras el golpe recibido y valoró la convicción mostrada en el complemento, donde Olimpia logró el empate con un golazo de Jorge Álvarez. Sin embargo, también reconoció que las distracciones defensivas marcaron el desenlace. “En esta clase de partidos, los pequeños errores y los pequeños detalles terminan marcando la diferencia. Son distracciones en el área que no se pueden cometer”, apuntó.
Más allá del resultado, Espinel dejó claro que no tiene reproches hacia sus jugadores. “Vi un equipo convencido de que podía. No había nada que reprochar en el entretiempo, no tenía por dónde decirles que estábamos haciendo algo mal”, afirmó, resaltando el esfuerzo colectivo y el nivel mostrado frente a uno de los clubes más poderosos de la región.
Sobre el cierre del partido y el dominio territorial del América en ciertos tramos del segundo tiempo, el entrenador fue autocrítico y realista. Reconoció que sostener la intensidad durante 90 minutos fue complicado, especialmente por la falta de preparación específica y la diferencia de planteles. “Este equipo no está preparado para jugar 90 minutos con alta intensidad en una copa internacional, y además hay una diferencia económica y de profundidad de plantel que se nota al final”, explicó.
Pese a ello, Espinel insistió en que Olimpia generó argumentos futbolísticos para competir y dejó en claro que la serie no está sentenciada. “No tenemos nada que perder. Vamos a ir a México con la misma mentalidad, la misma energía y la convicción de buscar el triunfo”, aseguró, convencido de que los detalles que no salieron en la ida pueden cambiar en la vuelta.
Finalmente, el técnico uruguayo envió un mensaje más amplio sobre el fútbol hondureño, al considerar que su equipo demostró que la brecha no es tan grande como se suele pensar. “Hoy no se vio la diferencia que todos hablaban del América gigante contra el equipo más grande de Honduras. Los preocupamos, y si los preocupamos es porque algo tenemos”, concluyó Espinel, convencido de que Olimpia aún puede seguir soñando en la Concachampions.


