Álvaro Fidalgo y América: cinco años que marcaron una era
Los caminos del español con el ‘Ave de las Tempestades’ están cerca de tomar rumbos distintos. El ‘Maguito’, en busca de brillar en Europa
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La ausencia de Álvaro Fidalgo en la convocatoria del América para el partido ante Necaxa, por la jornada 4 del Clausura 2026, marcó un punto de inflexión en el americanismo. El mediocampista siguió el encuentro desde uno de los palcos del Estadio Ciudad de los Deportes mientras su futuro comenzaba a resolverse fuera de la cancha, en medio de negociaciones que apuntan a su salida rumbo al fútbol de España.
La posibilidad, por demás latente, de que el ‘Maguito’ haga maletas y regrese a su país causó eco en el estadio y en redes sociales. Los fans no dejaron de externarle su cariño y admiración en las gradas del Estadio Azulcrema, a la par de que muchos de ellos le pedían que no dejara la institución. Por su parte, la web se llenó de fotos y videos recordando sus grandes proezas, enfundado con la elástica del ‘Ave de las Tempestades’.
Fidalgo llegó al América en febrero de 2021, procedente del CD Castellón, en una operación gestionada directamente por Santiago Solari. Su arribo generó debate desde el primer momento por ser un completo desconocido, pero el jugador se integró de inmediato al proyecto y comenzó a sumar minutos en la Liga MX. Su primer gol con la camiseta azulcrema llegó ese mismo año ante Necaxa, en una señal temprana de su adaptación al fútbol mexicano.

Uno de los momentos más recordados de su trayectoria ocurrió en la semifinal del Clausura 2023 ante Chivas. Fidalgo fue expulsado tras una falta sobre Fernando Beltrán, en un partido que terminó con la eliminación del América. El jugador asumió públicamente la responsabilidad de la derrota y su continuidad en el club quedó en entredicho durante ese periodo.
La etapa posterior significó un cambio en su rol dentro del equipo. Con la llegada de André Jardine al banquillo, Fidalgo se mantuvo como titular y participó en el ciclo que llevó al América al tricampeonato. Su presencia se sostuvo en partidos de fase final y encuentros decisivos, consolidando su lugar dentro del vestidor, al grado de hacerse de la capitanía, a la par de otra figura del club; Henry Martin.

Fuera del campo, su vínculo con México también se fortaleció. En diciembre de 2024 obtuvo la nacionalidad mexicana y este 2 de febrero cumplirá cinco años de residencia en el país, requisito que lo vuelve elegible para representar a la selección nacional. Incluso si concreta su salida al fútbol europeo después de esa fecha, podrá ser considerado por el Tricolor a partir de la Fecha FIFA de marzo. La misión, en dado caso de concretarse es clara; poder llegar a la selección mexicana y competir dentro de la Copa del Mundo 2026.
Con el paso de los torneos, el mediocampista se convirtió en una pieza constante en el esquema del equipo, al grado de considerarlo como uno de los máximos referentes del americanismo actualmente. Participó en 227 partidos oficiales, colaboró con 22 goles y 30 asistencias, números que acompañaron una etapa marcada por resultados colectivos. Durante su ciclo en Coapa, fue parte de cinco títulos oficiales, incluidos tres campeonatos de liga consecutivos entre 2023 y 2024.
El contrato de Fidalgo con el América concluye en diciembre de 2026, lo que coloca a ambas partes ante una decisión de mercado. El interés de clubes españoles, con el Real Betis como uno de los principales interesados, abre la posibilidad de una transferencia en esta ventana para evitar una salida libre al término del acuerdo.

Mientras se define su destino, el paso de Álvaro Fidalgo por el América queda registrado como una etapa de constancia, participación en títulos, presencia continua en uno de los periodos más exitosos del club, y sobretodo un cariño enorme de parte de los fans azulcremas. Su posible regreso al fútbol español marcaría el cierre de un ciclo que comenzó como apuesta y terminó como una referencia dentro del proyecto capitalino; y con un lugar en los libros de oro del Club América.


