Primer doble pebetero de la historia olímpica: así se encendió la llama en Milano Cortina 2026
Doble encendido histórico del pebetero en Milano Cortina 2026: Tomba y Compagnoni en Milán, Goggia en Cortina
- Mariah Carey inspira a Milano Cortina 2026 con poderosa interpretación de ‘Volare’ y ‘Nothing is Impossible’
- El discurso de Kirsty Coventry que marca el inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno
- La magia de Andrea Bocelli: ‘Nessun Dorma’ y la llama olímpica iluminan Milano Cortina 2026
El encendido del pebetero olímpico durante la Ceremonia de Inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 se convirtió en el clímax emocional y simbólico del evento celebrado este viernes. Bajo la dirección creativa de Marco Balich, la ceremonia titulada “Armonia” transformó la tradición olímpica al conectar en tiempo real varias sedes dispersas por Italia: el estadio San Siro en Milán como epicentro principal, junto con actos simultáneos en Cortina d’Ampezzo, Livigno, Predazzo y Anterselva. Este formato distribuido enfatizó la diversidad geográfica y cultural del país anfitrión, desde la vibrante metrópoli lombarda hasta los paisajes alpinos declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Por primera vez en la historia olímpica, se encendieron dos pebeteros al mismo tiempo, uno en el icónico Arco della Pace de Milán y el otro en la Piazza Angelo Dibona de Cortina. Esta decisión histórica reflejó la visión de los organizadores de unir las dos ciudades anfitrionas en un solo relato compartido. Los pebeteros, diseñados en colaboración con Fincantieri e inspirados en los nudos geométricos de Leonardo da Vinci, se expanden de 3,1 a 4,5 metros de diámetro, con la llama contenida en un núcleo de vidrio y metal que evoca el sol y la innovación renacentista. Desde el día siguiente, el pebetero de Milán se convirtió en un espectáculo público diario con shows luminosos cada hora, atrayendo multitudes y reforzando el impacto turístico de los Juegos.
El relevo final en San Siro capturó la esencia del deporte italiano con un gesto emotivo y generacional. Excapitanes de los eternos rivales AC Milan e Inter iniciaron la secuencia, pasando la antorcha a tres medallistas italianas de voleibol femenilde diferentes épocas, y luego a tres medallistas italianos de voleibol varonil. Esta cadena colectiva, acompañada por la interpretación de ‘Nessun Dorma’ por Andrea Bocelli, creó un puente entre el fútbol icónico del estadio y la excelencia en voleibol, honrando el sacrificio, la pasión y la unidad que definen el olimpismo italiano.
¿Quién encendió el pebetero en la Ceremonia de Inauguración de Milano Cortina 2026?
El momento culminante llegó cuando la llama alcanzó a los últimos portadores. En Milán, Deborah Compagnoni y Alberto Tomba, ambos con tres oros olímpicos en esquí alpino (Compagnoni en Super G y gigante en 1992, 1994 y 1998; Tomba en slalom y gigante en 1988, 1992 y 1994), encendieron el pebetero del Arco della Pace, evocando sus triunfos legendarios y su rol como embajadores del deporte invernal italiano. En paralelo, en Cortina, Sofia Goggia (oro en descenso en 2018 y plata en 2022, símbolo de resiliencia tras lesiones graves) iluminó el segundo pebetero en la Piazza Dibona, con vistas impresionantes a los Dolomitas. Aunque algunos analistas debatieron si este doble encendido diluía el dramatismo tradicional de un solo foco ceremonial, la mayoría lo celebró como un avance inclusivo que reflejaba la geografía única de estos Juegos.
El relevo de la antorcha, denominado ‘Il Viaggio della Fiamma Olimpica’, inicióo el pasado 26 de noviembre de 2025 en Olimpia, Grecia, y tras un traspaso en Atenas el 4 de diciembre, recorrió Italia durante 63 días con paradas emblemáticas: Nápoles en Navidad, Bari en Año Nuevo y Cortina el 26 de enero para conmemorar los 70 años de los Juegos de 1956. Incluyó un tributo en Piamonte a la esquiadora Matilde Lorenzi, fallecida en 2024, y visitó todos los sitios Patrimonio Mundial del país. La antorcha, de aluminio reciclado con forma de flauta y alimentada por gas renovable de residuos, pesaba mil 60 gramos y fue presentada simultáneamente en Osaka y Milán como símbolo de hermanamiento.
La ceremonia incorporó elementos culturales profundos: tributos a Verdi, Puccini y Rossini, actuaciones de Laura Pausini y Mariah Carey (quien cantó ‘Volare’), modelos en trajes tricolores inspirados en Giorgio Armani, y danzas de la Academia del Teatro alla Scala evocando esculturas de Canova. El presidente Sergio Mattarella llegó en un tranvía histórico acompañado por Valentino Rossi, mientras Pierfrancesco Favino leyó poemas de Leopardi y se reiteró el llamado a la Tregua Olímpica en un contexto global tenso. Con más de 3 mil 500 atletas de 93 países desfilando en cuatro sedes, el evento priorizó comodidad y sostenibilidad.


