Así pasó Comunicaciones de ilusionar a sus aficionados guatemaltecos a vivir una crisis en el Apertura 2026
El equipo crema atraviesa un momento marcado por derrotas, un cambio de entrenador, problemas defensivos y una preocupante caída de rendimiento

Comunicaciones pasó de alimentar la ilusión de sus aficionados a protagonizar una profunda crisis del fútbol en Guatemala del torneo Apertura 2026. En apenas seis jornadas, el equipo crema dejó atrás un arranque que lo había colocado entre los primeros puestos y ahora enfrenta una realidad mucho más complicada: está en la parte baja de la clasificación, acumula seis partidos sin ganar y ya tuvo que cambiar de entrenador.
El comienzo del torneo había dejado motivos para pensar que el equipo podía competir. Comunicaciones empató 0-0 frente a Suchitepéquez, derrotó 1-0 a San Pedro, perdió 3-1 ante Aurora y respondió con un 4-2 sobre Malacateco. Con siete puntos después de cuatro fechas, ocupaba el cuarto lugar y mantenía abierta la expectativa de sus seguidores.
Comunicaciones pasó de ilusionar a perder terreno
Pero esa tendencia se rompió rápidamente. La derrota 2-0 ante Antigua GFC fue el primer aviso de una caída que tendría como punto de inflexión el Clásico 338. Comunicaciones perdió 0-1 ante Municipal en casa y el resultado profundizó el malestar de una afición que esperaba mucho más de uno de los clubes con mayor exigencia en el fútbol guatemalteco.
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La situación se complicó todavía más con el partido ante Mixco. El encuentro había terminado 1-1 sobre la cancha, pero una resolución administrativa transformó el resultado en un 3-0 en contra para los cremas. En un torneo corto, perder puntos de esta manera tiene consecuencias que van más allá de la tabla: modifica el margen de error de un equipo que ya venía cediendo terreno.
El cambio de técnico todavía no cambia el rumbo
La salida de Marco Antonio ‘Fantasma’ Figueroa fue entonces una de las primeras decisiones para intentar cambiar el rumbo. El 6 de septiembre, Comunicaciones anunció al mexicano Roberto Montoya como nuevo entrenador, acompañado por Agustín Herrera como asistente, Manuel Corona como entrenador de porteros y Juan Miguel Bertani como preparador físico.
Sin embargo, el cambio de técnico todavía no produjo la reacción esperada. El nuevo ciclo comenzó con una derrota 0-2 ante Marquense. Después llegó un empate 2-2 contra Cobán Imperial y, finalmente, otra caída, esta vez 1-2 frente a Guastatoya. En sus tres primeros encuentros al frente del equipo, Montoya no ha conseguido una victoria.
Los números ayudan a dimensionar la crisis de Comunicaciones. Después de diez jornadas, el conjunto crema registra dos triunfos, dos empates y seis derrotas, para ocho puntos de 30 posibles. Además, ha recibido 13 goles y marcado apenas nueve, una combinación que explica buena parte de sus dificultades para mantenerse cerca de los puestos altos.
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¿Qué necesita Comunicaciones para reaccionar?
La fragilidad también se ha trasladado al Cementos Progreso. Las derrotas consecutivas frente a Municipal, Marquense y Guastatoya hicieron que el estadio dejara de representar el respaldo que tradicionalmente necesita un equipo obligado a competir por los primeros lugares. Para los aficionados cremas, la caída como local añade otra señal de preocupación.
El problema tampoco parece limitarse a una sola línea. La defensa ha permitido goles en momentos determinantes, mientras que el ataque no ha encontrado la regularidad necesaria para compensar los errores. Cuando un equipo combina una producción ofensiva limitada con seis derrotas en diez jornadas, cada tropiezo termina teniendo un peso mayor en la clasificación.
Ahora, Montoya enfrenta el reto de reconstruir al equipo mientras el torneo avanza. El margen para corregir errores se reduce con cada jornada y la prioridad pasa por recuperar una estructura reconocible: conceder menos goles, volver a ganar y recuperar confianza.
Comunicaciones necesita recuperar sensaciones, convertir nuevamente su casa en un escenario favorable y demostrar que el cambio de entrenador puede marcar el inicio de una reacción. La crisis ya existe; ahora el equipo crema busca la respuesta que evite que el mal momento termine definiendo todo su torneo.


