Tacko Fall, el ‘gigante’ de 2,29 metros que busca ganarse un lugar con los Sixers
El pívot senegalés intenta regresar a la NBA después de cuatro años en el extranjero y tendrá una nueva oportunidad con Philadelphia

Tacko Fall vuelve a tocar la puerta de la NBA. El pívot senegalés de 2,29 metros fue anunciado como una de las nuevas incorporaciones de los Philadelphia 76ers, equipo que se adueñó de la carta de LeBron James para esta temporada, para su campamento de entrenamiento, en una apuesta que pone nuevamente bajo los reflectores a uno de los jugadores más altos que ha pisado una cancha de la liga.
Fall, de 30 años, firmó un contrato Exhibit 10 junto con Jameer Nelson Jr. y Saint Thomas. El acuerdo le permitirá competir durante el campamento por un lugar en el roster de los Sixers y, si convence al cuerpo técnico, podría abrirle la puerta a un contrato de dos vías.
Para el gigante nacido en Dakar, la oportunidad llega después de varios años lejos de la NBA. Su último partido en la liga fue durante la temporada 2021-22, por lo que ahora deberá demostrar que su extraordinaria presencia física todavía puede convertirse en una ventaja competitiva en el baloncesto estadounidense.
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Tacko Fall y una estatura fuera de lo común
Con 2,29 metros de altura, Fall está entre los jugadores más altos de la historia de la NBA, superando por 5 centímetros a Víctor Wembanyama, quien seguirá siendo jugador de los Spurs. Su tamaño, además, no se limita a su estatura: en el NBA Draft Combine de 2019 registró una envergadura de 2,50 metros y una altura de alcance de 3,11 metros, ambas cifras que ayudaron a convertirlo en una de las grandes curiosidades del evento.
Su camino hasta la NBA comenzó en Senegal, donde nació y creció antes de trasladarse a EE.UU. a los 16 años. Tras pasar por el baloncesto de preparatoria en Texas y Florida, recibió una oportunidad para jugar en UCF, donde rápidamente se convirtió en una figura dominante cerca del aro.
Con los Knights ganó el premio al Jugador Defensivo del Año de la American Athletic Conference en 2017 y fue protagonista durante el histórico torneo de la NCAA de 2019. UCF estuvo a punto de eliminar a Duke y a Zion Williamson, en uno de los partidos universitarios más recordados de aquella temporada.
Fall no fue seleccionado en el Draft de 2019, pero los Boston Celtics le dieron una oportunidad y terminó convirtiéndose en uno de los favoritos de sus aficionados. Posteriormente, también pasó por los Cleveland Cavaliers y llegó a disputar 37 partidos de temporada regular en tres campañas de la NBA.
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Sus números fueron modestos: promedió 2.2 puntos y 2.4 rebotes en 6.1 minutos por encuentro. Sin embargo, su impacto visual y su capacidad para proteger el aro hicieron que siguiera despertando interés, especialmente por tratarse de un jugador con unas dimensiones prácticamente únicas.
Un nuevo intento para volver a la NBA
Después de su última temporada en EE.UU., Fall llevó su carrera al extranjero, principalmente en China. También jugó para los New Zealand Breakers y acumuló experiencia con varios equipos internacionales.
Su etapa más reciente fue con los Ningbo Rockets, donde promedió 11.2 puntos, 7.2 rebotes y 2.1 bloqueos en 18.1 minutos. Ahora tendrá que trasladar esa producción a un entorno mucho más competitivo si quiere convencer a Philadelphia.
Los Sixers ya tienen ocupadas dos de sus tres plazas de contratos de dos vías, con Caleb Love y Rayan Rupert. Eso significa que Fall tendrá competencia directa, pero también una oportunidad concreta: demostrar durante el campamento que su tamaño, experiencia y capacidad defensiva todavía pueden tener un lugar en la próxima temporada de la NBA.


