Virus Nipah: qué es, síntomas y cómo se contrae
El Nipah es uno de los virus más letales conocidos. La OMS lo vigila por su alta mortalidad, transmisión zoonótica y potencial pandémico

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La vigilancia global de enfermedades infecciosas ha vuelto a colocar al virus Nipah en el radar de organismos internacionales de salud. Aunque no es un patógeno nuevo, su combinación de alta letalidad, transmisión desde animales y episodios documentados de contagio entre personas lo convierten en una amenaza prioritaria.
Detectado por primera vez a finales de los años noventa en el sudeste asiático, el virus Nipah ha provocado brotes recurrentes, principalmente en el sur de Asia. En cada uno de ellos, el patrón se repite: aparición súbita, cuadros neurológicos graves y una elevada proporción de muertes entre los pacientes infectados.
Por estas características, el Nipah forma parte de la lista de enfermedades prioritarias de la Organización Mundial de la Salud, un grupo reservado para patógenos con potencial de causar emergencias sanitarias internacionales si no se detectan y contienen a tiempo.
¿Qué es el virus Nipah y por qué preocupa a la OMS?
El virus Nipah es un patógeno zoonótico perteneciente a la familia Paramyxoviridae y al género Henipavirus. Se trata de un virus de ARN con envoltura, capaz de infectar tanto a animales como a seres humanos, y de causar enfermedad grave en ambos.
La principal razón de preocupación es su alta tasa de letalidad, que en distintos brotes ha oscilado entre el 40% y el 75%. A diferencia de otros virus respiratorios, el Nipah no solo afecta los pulmones, sino que invade directamente el sistema nervioso central, provocando encefalitis aguda, convulsiones y coma en cuestión de días.
Además, hasta inicios de 2026 no existe una vacuna ni un tratamiento antiviral aprobado para uso general, lo que limita la respuesta médica a medidas de soporte intensivo. Esta combinación. letalidad elevada, ausencia de tratamiento específico y origen animal, explica por qué la OMS lo considera un patógeno con potencial de alto impacto global.
¿Cuáles son los síntomas y cómo se contagia?
La infección por virus Nipah suele iniciar con síntomas inespecíficos, similares a los de una gripe severa. Fiebre alta, dolor de cabeza intenso, dolores musculares, vómitos y malestar general son los signos más comunes durante los primeros días.
Conforme la enfermedad progresa, muchos pacientes desarrollan síntomas respiratorios, como tos, dificultad para respirar y neumonía atípica. Esta fase es especialmente relevante, ya que incrementa el riesgo de transmisión a otras personas, en particular en entornos familiares o hospitalarios.
El cuadro más grave es la encefalitis, una inflamación del cerebro que se manifiesta con confusión, somnolencia, convulsiones y pérdida rápida de la conciencia. En algunos casos, incluso personas que aparentemente se recuperaron pueden presentar recaídas neurológicas meses después.
En cuanto al contagio, el Nipah se transmite principalmente:
- Por contacto directo con animales infectados, especialmente murciélagos frugívoros.
- Por consumo de alimentos contaminados, como savia de palma datilera o frutas mordidas por murciélagos.
- De persona a persona, mediante contacto estrecho con secreciones respiratorias, sangre u otros fluidos corporales.
Virus Nipah: ¿Podría venir una nueva pandemia?
El virus Nipah no es actualmente un virus pandémico, pero sí reúne varios de los factores que preocupan a los expertos en salud pública. Ya ha demostrado capacidad de transmisión entre humanos, sobre todo en hospitales y en contextos de cuidados sin protección adecuada.
Al tratarse de un virus de ARN, el Nipah tiene una alta tasa de mutación, lo que abre la posibilidad de que, con el tiempo, surjan variantes más eficientes en la transmisión respiratoria. Un cambio de ese tipo podría alterar radicalmente su impacto epidemiológico.
A diferencia del Covid 19, el Nipah no se propaga con facilidad por el aire en su forma actual. Sin embargo, la experiencia con pandemias recientes ha llevado a la OMS y a otros organismos a no subestimar patógenos que ya muestran señales tempranas de adaptación al ser humano.
¿Podría llegar a México el virus Nipah?
El riesgo de que el virus Nipah llegue a México existe, pero es bajo y se limita casi exclusivamente a la importación de casos humanos. No hay transmisión local esperada, ya que los murciélagos que actúan como reservorio natural del virus no habitan en el continente americano.
El principal escenario de riesgo sería un viajero procedente del sur de Asia que desarrolle síntomas tras su llegada. En ese contexto, la detección temprana es clave, especialmente en pacientes con neumonía grave o encefalitis que hayan viajado recientemente a zonas con brotes activos.
México cuenta con sistemas de vigilancia epidemiológica y capacidad diagnóstica para identificar virus emergentes, aunque la experiencia internacional muestra que el desafío real está en la sospecha clínica oportuna y en la activación temprana de protocolos de aislamiento.
Por ahora, el Nipah sigue siendo una amenaza lejana para el país, pero su evolución continúa bajo observación. En un mundo interconectado, la preparación y la vigilancia siguen siendo la mejor defensa frente a virus emergentes de alto impacto.


