Ronald González y el desafío inmediato que define el futuro de Costa Rica
Su llegada no responde a una apuesta simbólica, sino a la necesidad de contar con una figura que conozca el contexto local.

- Miguel Herrera señala su proceso en Costa Rica como “el más triste” de su carrera
- Miguel Herrera y su fracaso con Costa Rica: de campeón en la Liga MX a la eliminación en Concacaf
- Miguel Herrera deja de ser técnico de Costa Rica tras no clasificar al Mundial 2026
La Federación Costarricense de Fútbol decidió mover fichas tras un ciclo que dejó más dudas que certezas. La eliminación rumbo al Mundial 2026 expuso falencias deportivas y de planificación, y obligó a la dirigencia a tomar decisiones inmediatas para reordenar el proyecto de selecciones nacionales.
En ese escenario aparece Ronald González, designado como nuevo director de Selecciones Nacionales. Su llegada no responde a una apuesta simbólica, sino a la necesidad de contar con una figura que conozca el contexto local y pueda intervenir de manera directa en la reorganización del fútbol costarricense.
La salida del anterior cuerpo técnico comandado por el Piojo Herrera dejó un vacío que se prolongó más de lo esperado. Para la Federación, esa demora terminó afectando el rendimiento y la proyección internacional del equipo, por lo que ahora el foco está puesto en recuperar tiempo y claridad en la toma de decisiones.
González fue elegido tras una votación del Comité Ejecutivo, imponiéndose sobre otros perfiles analizados. La dirigencia valoró su recorrido, su cercanía con el medio y su entendimiento de la dinámica interna de las selecciones, en un momento donde el margen de error es limitado.
Un proceso que no admite más demoras
Desde su nuevo rol, el principal desafío será conducir el proceso de selección del próximo director técnico de la Selección Mayor. La Federación considera que este paso es innegociable y debe resolverse con rapidez para evitar repetir errores recientes.
La urgencia pasa por establecer un rumbo deportivo claro, definir criterios de convocatoria y comenzar a planificar el calendario internacional. El nuevo entrenador deberá contar con tiempo suficiente para evaluar jugadores y sentar las bases del próximo ciclo.
Otro punto central será la articulación con las categorías juveniles. El objetivo es reducir improvisaciones y construir una estructura que permita continuidad entre procesos, fortaleciendo la base del seleccionado a mediano plazo.
Costa Rica inicia así una etapa de reconstrucción marcada por decisiones clave. El nombramiento de Ronald González representa el inicio de ese camino, con la responsabilidad de ordenar, acelerar y devolver competitividad a un proyecto que busca recuperar su lugar en el escenario regional e internacional.


