Marco Garcés revela por qué los futbolistas mexicanos regresan de Europa a la Liga MX
El directivo desmenuzó las diferencias estructurales que condicionan el éxito o el regreso de los jugadores nacionales
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El director deportivo del Celta de Vigo, Marco Garcés, habló en exclusiva para Claro Sports en el programa Peloteando y ofreció un diagnóstico profundo sobre el presente del futbolista mexicano en Europa y las razones por las que los clubes de la Liga MX insisten en repatriarlos. Desde su experiencia en España y México, el directivo desmenuzó las diferencias estructurales que condicionan el éxito o el regreso de los jugadores nacionales.
El directivo explicó que la adaptación del futbolista mexicano al continente europeo no es sencilla. El cambio no solo es competitivo, también cultural y emocional. La exigencia diaria y la profundidad del talento local reducen el margen de error para quien llega desde la Liga MX.
“Es algo ya trillado hablar del precio del futbolista mexicano, pero no solo es traerlo. El jugador que tú traes llega con una… Tienes que renunciar a muchas cosas cuando vienes al fútbol de acá y ese estatus de estrella que tienes en el fútbol mexicano no lo tienes cuando llegas acá”. Garcés subrayó que ese golpe al estado anímico pesa, especialmente cuando aparece “la tentación constante de todos los equipos mexicanos que permanentemente te están llamando para regresar”.
Ahí radica una de las claves: los clubes mexicanos buscan repatriarlos porque representan talento probado, identidad con la afición y un impacto inmediato en lo deportivo y comercial. Además, muchas veces pueden ofrecerles mayor comodidad e incluso mejores ingresos, factores que terminan inclinando la balanza. “Al final acabas sucumbiendo e yendo a un lugar donde puedas estar más cómodo y donde incluso tus ingresos sean superiores”, explicó.
El análisis también tocó la dificultad estructural de exportar jugadores desde México en comparación con Estados Unidos. Garcés recordó su etapa como responsable del Pachuca y fue claro al explicar que los intereses de club no siempre coinciden con los del desarrollo nacional.
“Si yo estuviera en un club en México y mi responsabilidad fuera que ese club anduviera bien, yo quisiera tener la mejor plantilla posible y eso implica conservar a mis mejores jugadores”, afirmó. A diferencia de la MLS, donde el tope salarial obliga a vender figuras, en México los equipos pueden retener talento si así lo desean. Por eso, cuando un mexicano triunfa en Europa y existe la posibilidad de traerlo de vuelta, la mayoría de los clubes hacen el intento.
Respecto al talento actual, Garcés reconoció una baja en la exportación. “Por supuesto, el futbolista mexicano siempre tendrá interés, siempre hay jugadores de calidad. Si bien es cierto en este momento creo que tenemos un acortamiento en el nivel de talento mexicano exportable y creo que esto es evidente”. Mientras España vive un momento dulce en todas sus categorías, México enfrenta el reto de volver a colocar jugadores en equipos protagonistas del continente.
Finalmente, el directivo habló del presente de la selección mexicana y del trabajo de Javier Aguirre. “En este momento dentro de la plantilla de la selección nacional tenemos pocos jugadores que estén jugando en equipos tops de Europa y ocupando minutos relevantes en estos equipos. Ese es un termómetro que permite decir qué sería lo normal que sucediera”. Para Garcés, el mercado refleja el verdadero nivel competitivo de una generación, y hoy ese indicador no es tan alto como en otras épocas.
En Europa, el fútbol mexicano “se conoce poco y se ve poco”, aunque figuras como Guardado o Rafa Márquez abrieron puertas en el pasado. La conclusión es clara: mientras no haya más mexicanos consolidados en clubes importantes del continente, la Liga MX seguirá siendo un lugar atractivo y poderoso para repatriarlos.


