Bruna Moura: la atleta que desafió a la muerte para hacer historia en Milano Cortina 2026
La esquiadora brasileña sufrió diversos golpes, físicos y emocionales; y de todos ellos se levantó para estar presente en la justa olímpica

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Bruna Moura, la esquiadora brasileña, ha atravesado uno de los viajes más duros hacia su sueño olímpico. Su historia es un ejemplo de superación ante las adversidades que la vida le ha presentado. A la atleta de 31 años de edad la conocimos al momento de la llegada de la mexicana Regina Martínez dentro de la prueba de esquí de fondo en Milano Cortina 2026, sin embargo la propia Moura carga en sus hombros el peso de haber cumplido su meta, sueño que por poco, le cuesta la vida misma.
En 2021, Moura logró clasificar para los Juegos Olímpicos de Invierno Beijing 2022, pero a tan solo un día de confirmar su cupo, un inesperado contratiempo la detuvo: contrajo COVID-19 mientras entrenaba en Obertilliach, Austria. Este diagnóstico la obligó a entrar en cuarentena durante 10 días, impidiéndole completar sus últimos entrenamientos antes de lo que sería su debut olímpico.

Ya recuperada del virus y lista para viajar a China, Moura tuvo que hacer frente a otro obstáculo. En su camino hacia Múnich, donde tomaría un vuelo hacia Beijing, sufrió un accidente automovilístico. La camioneta en la que viajaba se estrelló contra un camión, un incidente que casi termina con algo más que su carrera deportiva. Moura sufrió graves lesiones: ocho fracturas en su cuerpo, así como daños en los pulmones, abdomen y hombros. A pesar de estas heridas, la esquiadora brasileña sobrevivió, pero su participación en Beijing 2022 fue truncada de manera abrupta.
El proceso de recuperación de Moura fue largo y doloroso. Pasó 18 meses en fisioterapia y apoyo psicológico para superar el trauma físico y emocional del accidente. El regreso a las pistas de esquí fue complicado, pero la patinadora no perdió la esperanza. En 2023, después de su recuperación, Moura pudo regresar a la competencia en el Campeonato Mundial de Esquí Nórdico en Planica, Eslovenia, aunque el dolor persistente en su pie seguía siendo un obstáculo. La atleta demostró una vez más su tenacidad al ser parte del evento, un año después de su accidente.
Sin embargo, sus problemas de salud no cesaron. Justo cuando se preparaba para regresar a la nieve en 2024, Moura contrajo una infección parasitaria, la toxoplasmosis, que le provocó una pérdida parcial de visión. Este contratiempo la obligó a descartar su participación en la temporada 2023-2024, sumando otro revés a su ya complicado camino. A pesar de ello, Moura continuó luchando por recuperar su salud y su lugar en el mundo del esquí. “No sé cómo decirlo sin sonar mal, pero tengo esta rabia dentro. Han pasado tantas cosas que necesito que se resuelva ya”, expresó en un momento de frustración.

El regreso de Moura a la competición fue lento, pero constante. Pasó un año alejada del esquí debido a la pérdida de un amigo cercano, lo que agregó un nuevo obstáculo emocional a su vida. Sin embargo, la perseverancia fue más fuerte. En noviembre de 2024, regresó a la nieve, más de un año y medio después de su accidente. Desde entonces, ha competido en los senderos europeos, un regreso progresivo que la preparó para una nueva aparición en el Campeonato Mundial de 2025 en Noruega.
El camino hacia Milano Cortina 2026 ha sido un desafío constante para Moura, pero su determinación sigue intacta. “2026 está a la vuelta de la esquina”, dijo en sus redes sociales poco después del accidente. La meta de regresar a los Juegos Olímpicos y cumplir su sueño de representar a Brasil en la nieve es lo que la mantenía en marcha.
Moura conserva como un recuerdo su pase para Beijing 2022, un símbolo de su clasificación olímpica, y lo guarda como un recordatorio de que, a pesar de las tragedias y los reveses, su oportunidad está más cerca que nunca.
En Milano Cortina 2026, Bruna Moura encontró el cierre de un ciclo de superación personal. Este sueño tiene un valor simbólico aún mayor porque la competencia se desarrolló cerca del lugar donde casi perdió la vida en 2022, en Obervintl, Tirol del Sur, a solo 90 kilómetros de la sede de los Juegos. Desde ese lugar, donde sufrió un accidente tan grave.
Finalmente, Moura ha logrado convertir sus pesares en motivación. A través de la adversidad, ha encontrado una nueva razón para seguir luchando. “No sé cómo será todo en 2030”, dijo Moura, haciendo referencia a los Juegos Olímpicos de Invierno en Francia, aunque dejando entrever su deseo de hacerse presente. Para ella, Milano Cortina 2026 fue la oportunidad de redención y de finalmente cumplir su sueño olímpico, después de haber sido víctima de tantas adversidades.
Con su participación en estos Juegos, Bruna Moura confirmó que nada es imposible cuando se tiene el deseo de seguir adelante.


