Omega revoluciona el cronometraje en los Juegos Olímpicos Milano Cortina 2026
Omega prepara los Juegos Olímpicos de Milano Cortina con la tecnología de cronometraje más avanzada de su historia
- Franjo von Allmen gana la primera medalla de oro en Milano Cortina 2026
- Francesca Lollobrigida hace historia en patinaje de velocidad: oro y récord olímpico en los 3000 metros
- Mathilde Gremaud lidera la clasificación del Esquí slopestyle rumbo a la final
Omega está listo para los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026, en los que se tendrá uno de los sistemas de cronometraje y análisis deportivo más avanzados jamás utilizados en una cita olímpica.
Alain Zobrist, CEO de Omega Timing, habló en exclusiva con Claro Sports en Milán en donde mostró en la pista de hielo olímpica cómo va a funcionar la tecnología en beneficio del deporte. Además, explicó las principales innovaciones tecnológicas que la marca suiza implementará durante los Juegos. El objetivo, aseguró, es claro: mayor precisión, más datos en tiempo real y una experiencia más clara tanto para atletas como para el público.
Entre las novedades destaca el uso de sensores más pequeños y precisos, capaces de medir diferencias de tiempo de apenas milésimas de segundo, algo clave en deportes como el patinaje de velocidad, esquí alpino y bobsleigh. Además, Omega incorporará nuevas cámaras de alta velocidad que permitirán determinar con absoluta claridad las llegadas cerradas, incluso en condiciones extremas de frío y nieve.
Zobrist también subrayó la importancia del análisis de datos en tiempo real, no solo para definir resultados, sino para enriquecer las transmisiones. Velocidades, trayectorias, tiempos parciales y comparativas instantáneas estarán disponibles tanto para jueces como para las audiencias en todo el mundo.
“En unos Juegos Olímpicos, el tiempo no solo decide medallas, también cuenta historias”, señaló Zobrist, quien recordó que Omega ha sido cronometrista oficial de los Juegos Olímpicos desde 1932.
Milano Cortina 2026 marcará así un nuevo paso en la evolución del cronometraje deportivo, donde la tecnología será invisible, pero decisiva, en cada competencia.


