Christian Coleman, arrestado por posesión de drogas; ¿qué pasó con Sha’Carri Richardson?
Los velocistas fueron arrestados por incidentes separados, la olímpica en Paris 2024 pagó su fianza por conducir a exceso de velocidad

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Los velocistas estadounidenses Christian Coleman y Sha’Carri Richardson fueron arrestados recientemente en Florida en dos incidentes separados relacionados con resistencia a la autoridad y conducción peligrosa. Coleman, medallista olímpico, fue arrestado tras un enfrentamiento con la policía en Winter Garden, Florida.
Según el informe de TMZ Sports, el arresto ocurrió después de que un oficial detectara su vehículo, un Aston Martin gris, circulando a gran velocidad por la SR429. El radar del policía indicó que el coche alcanzó los 167 km/h, mucho más rápido que el límite permitido.
El reporte indica que Coleman se acercó al oficial durante la detención y se negó a identificarse, lo que resultó en su arresto por resistencia. Además, durante la revisión de su vehículo, los agentes encontraron un ‘dispositivo de vidrio para fumar’ en la consola del Jeep de Coleman, junto con una pequeña cantidad de material vegetal, sospechoso de ser cannabis. La situación empeoró cuando la compañera de Coleman, la velocista Twanisha Terry, llegó al lugar y también fue multada por detenerse en una zona de acceso limitado.
En otro incidente ocurrido en la misma área, Sha’Carri Richardson, velocista olímpica, fue arrestada por conducir a exceso de velocidad. Según el informe de la Oficina del Sheriff del Condado de Orange, Richardson fue detenida tras ser observada conduciendo a una velocidad de 167 km/h y realizando maniobras peligrosas al adelantar otros vehículos.
El informe también mencionó que Richardson estaba ‘pegada peligrosamente’ al coche delante de ella y cruzaba los carriles de circulación. La joven atleta fue arrestada bajo cargos de exceso de velocidad peligroso, violando la nueva ley de ‘super velocistas’ de Florida, que impone severas multas y posibles penas de cárcel para quienes excedan los 160 km/h o los 50 km/h por encima del límite de velocidad. Richardson fue puesta en libertad tras pagar una fianza de 500 dólares.
Este arresto es el segundo incidente de Richardson con la ley. En julio de 2025, fue detenida en el Aeropuerto Internacional Seattle-Tacoma por supuestos cargos de agresión contra su novio, Coleman. Aunque las acusaciones fueron finalmente desestimadas tras la negativa del velocista a participar en la investigación, el caso había puesto a la velocista bajo el ojo público. Su más reciente detención por conducción imprudente podría generar preocupación sobre su comportamiento fuera de la pista.
En cuanto a Coleman, su arresto por resistencia a la autoridad y posesión de parafernalia relacionada con drogas es un golpe a su imagen. El medallista olímpico había estado en el centro de la atención recientemente debido a su regreso a la competición tras una suspensión por violación de normas antidopaje, lo que hizo que este nuevo incidente fuera aún más sorprendente.
Ambos incidentes destacan un patrón de comportamiento de alto riesgo que involucra a dos de los atletas más prometedores de Estados Unidos en el atletismo. Mientras que Coleman aún está bajo investigación por su arresto y las posibles repercusiones legales, Richardson ha tenido un historial de controversias que podrían afectar su preparación para los próximos eventos internacionales.
El futuro de ambos velocistas está ahora en juego, ya que tanto Coleman como Richardson deberán enfrentar las consecuencias legales y de imagen de sus recientes arrestos. Con la temporada de atletismo 2026 a la vuelta de la esquina, será crucial para los dos atletas superar estos incidentes para mantener su enfoque en sus carreras y aspiraciones olímpicas.


