“La medicación me robó la maternidad y mi vida”: las desgarradoras notas de Lindsay Clancy antes del crimen
Lindsay Clancy está acusada de estrangular a sus tres hijos en una casa de Duxbury, Massachusetts, el 24 de enero de 2023

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Un analista forense testificó este jueves en el juicio contra Lindsay Clancy y presentó ante el jurado una serie de notas que la mujer de 35 años escribió en su teléfono, semanas antes de matar a sus tres hijos pequeños, el 24 enero de 2023.
En ellas describió su ansiedad, depresión, dificultades para dormir y dudas sobre los tratamientos que estaba recibiendo. Sin embargo, una de las frases que más llamó la atención fue encontrada en una nota modificada por última vez el día anterior a los crímenes.
Según los fiscales, citados por la cadena CNN, Lindsay Clancy expresó: “La medicación me robó la maternidad y la vida”.
Las pruebas presentadas por el analista forense, fechadas originalmente a finales de diciembre de 2022, ofrecen una desgarradora descripción de cómo la acusada luchó con su deterioro emocional antes de la tragedia.
Durante todo el proceso legal, Lindsay Clancy nunca negó haber estrangulado a sus tres hijos, Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses, en su casa familiar de Duxbury, en Massachusetts. Después intentó quitarse la vida saltando desde la ventana del segundo piso, pero sobrevivió con graves lesiones.
¿Qué dicen las notas que escribió Lindsay Clancy?
Kevin Reddington, abogado de Clancy, no cuestionó durante el contrainterrogatorio la autenticidad de las notas presentadas por el analista foresente. Tampoco cuestionó que fueran escritas por ella.
En sus textos, Clancy explicó cómo se sentía y describió su rutina, justo antes de comenzar a experimentar dificultades de salud mental.
“Yo era la mamá más sana y feliz. Hacía ejercicio todas las mañanas, meditaba y me cuidaba para poder ser la mejor para mis hijos. Hasta que los medicamentos recetados me arrebataron mi propio cuerpo. Todo empezó con un poco de ansiedad posparto”, contaba.
La defensa sostiene que Clancy padecía una psicosis posparto que la llevó a perder contacto con la realidad. La fiscalía, por su parte, aunque reconoce que atravesaba problemas de salud mental, sostiene que sabía lo que hacía y que los asesinatos fueron deliberados.
Otra de las notas, modificada el 23 de enero de 2023, se refería a los problemas para dormir y los cambios de medicación. “Tenía tres hijos pequeños a mi cargo y estaba algo ansiosa. Así que hice lo que se suele hacer: le pedí a un psiquiatra que me recetara Zoloft”, escribió.
El Zoloft es el nombre comercial de la sertralina, un medicamento antidepresivo que se receta para controlar condiciones de salud mental como la depresión, la ansiedad, el trastorno obsesivo-compulsivo y el estrés postraumático.
“Fue entonces cuando todo empezó a ir cuesta abajo”, señaló la mujer, agregando que se volvió “dependiente” para conciliar el sueño.
De acuerdo con CNN, la psiquiatra Jennifer Tufts declaró en el juicio que le había recetado Ativan para episodios de ansiedad severa. Según Clevland Clinic, es el nombre comercial de lorazepam, un depresor del sistema nervioso central para calmar la ansiedad, relajar los músculos y producir un efecto sedante en el cerebro.
“Voy a superar esto, soy una gran madre”
Jennifer Tufts acordó con Clancy que reducirían progresivamente la dosis de Ativan, debido al riesgo de dependencia. La acusada consultó con distintos profesionales y pasó por varios centros de tratamiento, incluida una estancia en un centro psiquiátrico a comienzos de enero de 2023, apunta el medio.
El martes 11 de agosto se presentó en la corte Rebecca Jollota, enfermera especializada en psiquiatría del Programa de Salud Conductual Perinatal de South Shore Health.
Según la cadena PBS, ella declaró que frecuentemente intercambió mensajes con Lindsay Clancy a través de un portal para pacientes. Gran parte de las conversaciones, entre noviembre y diciembre de 2022, giraban en torno al insomnio de Clancy, sus síntomas depresivos y la búsqueda de medicamentos.
En otra de las notas presentadas el jueves, y que fue modificada a principios de noviembre de 2022, la mujer comenzó a contar sobre la sensación de no poder dedicarle a Callan (el bebé de 8 meses) la misma atención que había dado a su primer hijo, Cora.
“Ya no me siento tan conectada con Cal. Creo que les guardo rencor a mis otros hijos porque me impiden tratar a Cal como a mi primer bebé. Y sé que eso no es justo para ellos”, escribió.
Sin embargo, también dejaba textos donde se animaba a sí misma y se convencía de que superaría la situación. “Voy a superar esto. Superaré la ansiedad y la depresión posparto. Soy una gran madre. Amo a mis hijos”, dice la nota.
“Quiero sentirme feliz, pero sería genial sentirme auténticamente feliz y no fingiendo. Necesito sentirme más feliz que anoche, porque estaba bastante deprimida y no disfrutaba de mis hijos. Fue muy triste”.
Según los testimonios, Clancy había expresado preocupación por el sueño de Callan, la lactancia y el entrenamiento para dormir. También había dicho que quería tener un cuarto hijo, aunque consideraba necesario acudir primero con un terapeuta.
Una disputa legal centrada en su estado mental
El padre de los tres niños es Patrick Clancy, quien se separó de Lindsay después de la tragedia. En un juicio realizado a finales de julio, de acuerdo con la BBC, el hombre contó que el 24 de enero de 2023 la casa estaba muy silenciosa y el dormitorio estaba cerrado con llave. “Supe que algo andaba mal”, declaró.
La mujer se ha declarado inocente de los tres cargos de asesinato y sostiene que no debe ser considerada penalmente responsable. Si el jurado falla en su contra, podría enfrentar cadena perpetua, pero si determina que no tenía responsabilidad penal debido a su estado mental, el caso podría avanzar hacia un proceso de internamiento psiquiátrico.
La defensa argumenta que las notas alojadas en el teléfono de Lindsay demuestran un deterioro de salud mental que experimentó Clancy antes de enero de 2023. Sin embargo, los fiscales sostienen una interpretación diferente, señalando que actuó de manera consciente y deliberada.


