Colombia vs Paraguay: Lorenzo y Alfaro, choque de estilos y pizarras en New Jersey
El duelo en New Jersey pondrá frente a frente dos propuestas opuestas: la posesión ofensiva de Colombia y el bloque defensivo de Paraguay

Colombia vs Paraguay será algo más que un amistoso en New Jersey. El partido del viernes 2 de octubre en el Sports Illustrated Stadium enfrentará a dos selecciones que comienzan a definir su identidad después del Mundial 2026 que dejó a España como campeón del mundo, pero también a dos entrenadores argentinos con ideas muy diferentes.
En esta maratónica fecha FIFA que frenó a las ligas más importantes del mundo, el cuadro de Néstor Lorenzo apuesta por la movilidad, la posesión y la presión tras pérdida, mientras Gustavo Alfaro construye a Paraguay desde el orden defensivo y la transición rápida.
El antecedente inmediato refuerza esa diferencia. Colombia empató 1-1 con México en Baltimore en su primer examen del nuevo ciclo, mientras Paraguay derrotó 2-0 a Bolivia con un doblete de Miguel Almirón.
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Dos viejos conocidos de la pizarra sudamericana frente a frente
Lorenzo y Alfaro comparten una formación futbolística argentina, pero sus equipos interpretan el juego de manera distinta. El técnico colombiano busca controlar el partido desde la pelota, adelantar líneas y encontrar ventajas mediante movimientos interiores y asociaciones rápidas.
Su desafío ahora es hacerlo sin algunas de las figuras que marcaron la etapa anterior. James Rodríguez y Juan Fernando Quintero ya no forman parte del proyecto, mientras Luis Díaz recibió descanso en esta ventana. La respuesta de Lorenzo pasa por repartir responsabilidades y darle mayor protagonismo a futbolistas como Jhon Arias y Yáser Asprilla.
Alfaro, en cambio, parte de una premisa diferente: reducir espacios, proteger el área y esperar el momento adecuado para atacar. Paraguay utiliza estructuras como el 4-2-3-1 o el 4-4-2, con un bloque medio-bajo que busca cerrar los caminos hacia la zona central.
El plan de Lorenzo: reinventar la ofensiva de la Tricolor
La renovación colombiana no implica abandonar su estructura, sino modificar quién asume determinadas funciones. Jhon Arias aparece como una pieza central en esa transformación. Su capacidad para moverse hacia las bandas, atraer marcas y liberar espacios puede ser especialmente importante ante un Paraguay que acumula futbolistas en el centro.
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También será relevante Daniel Muñoz. Sus incorporaciones ofensivas pueden obligar a la defensa paraguaya a retroceder y abrir espacios para las diagonales de los atacantes. En el último partido ante México, precisamente una proyección de Muñoz ayudó a generar la acción que terminó en el gol de Luis Javier Suárez.
El mediocampo tendrá otra responsabilidad. Richard Ríos y Gustavo Puerta deberán combinar recuperación, conducción y llegada para evitar que Colombia dependa exclusivamente de la circulación exterior. El objetivo será mover el bloque guaraní antes de buscar el pase definitivo.
El “cerrojo” de Alfaro: la receta que busca frenar al poderío cafetero
Paraguay llega con una señal clara de lo que puede ofrecer. Ante Bolivia mantuvo su arco en cero, Gastón Olveira atajó un penal y Almirón marcó los dos goles del triunfo.
La idea de Alfaro será cerrar los espacios interiores con Andrés Cubas y Diego Gómez, mientras Gustavo Gómez y Omar Alderete protegen el área. Colombia tendrá que encontrar soluciones sin caer en una circulación lenta que permita a la Albirroja acomodarse.
Y ahí aparece la otra cara de la pizarra. Cada pérdida colombiana puede convertirse en una oportunidad para Paraguay. Almirón ya demostró ante Bolivia su capacidad para atacar espacios con velocidad, mientras Julio Enciso puede aportar desequilibrio en los últimos metros.
En New Jersey, por eso, el partido tendrá una batalla muy definida: Colombia intentará mover el cerrojo; Paraguay buscará que cada error cafetero abra la puerta al contragolpe. El resultado será importante, pero las respuestas tácticas de Lorenzo y Alfaro pueden ofrecer una lectura todavía más útil para el nuevo ciclo rumbo a 2030.


