Con un Walker inspirado y una defensiva feroz, los Seattle Seahawks son campeones del Super Bowl LX
La defensiva forzó tres entregas de balón y Walker corrió para más de 100 yardas en el juego, cobrando revancha ante los Patriots
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Los Seattle Seahawks cobraron revancha y se consagraron campeones del Super Bowl LX con una actuación dominante de su defensiva, que registró seis capturas de quarterback, dos intercepciones y un balón suelto, además de una sólida noche del corredor Kenneth Walker III, quien finalizó con 135 yardas en 27 acarreos. Con ello, Seattle se impuso 29-13 a los New England Patriots y levantó su segundo trofeo Vince Lombardi en el Levi’s Stadium.
En tanto, el quarterback Sam Darnold finalizó con 202 yardas y 1 un pase de anotación para los Seahawks. Mientras que el joven Drake Maye tuvo una noche de pesadilla, con 295 yardas, dos pases de anotación, dos intercepciones y un balón suelto.

Seahawks y Patriots protagonizaron una primera mitad marcada por la intensidad defensiva y los errores ofensivos, con Seattle al frente en el marcador antes del descanso en Santa Clara, California. Desde el arranque, los Seahawks impusieron su ritmo con un ataque equilibrado, donde Sam Darnold distribuyó el balón con criterio y Walker generó impacto por tierra, acumulando 94 yardas en los dos primeros cuartos para acercar a su equipo a zona de anotación.
La ofensiva de New England tuvo dificultades para encontrar ritmo. El mariscal Drake Maye fue presionado de forma constante por la defensiva de Seattle, que sumó tres capturas en la primera mitad, limitando las opciones de ataque aéreo y terrestre de los Patriots.
A pesar del dominio territorial, Seattle solo logró capitalizar con tres goles de campo de Jason Myers, el más largo de 41 yardas. La defensiva de New England logró contener amenazas profundas y mantuvo a raya a Jaxon Smith-Njigba, quien tras dos cuartos apenas registraba una recepción de seis yardas, dejando el marcador 9-0 al medio tiempo.
El Show de Medio Tiempo del Super Bowl LX tuvo a Bad Bunny como protagonista con un repertorio que recorrió sus mayores éxitos, abriendo con Tití me preguntó y continuando con temas como Yo perreo sola, Mónaco, El apagón y Debí Tirar Más Fotos, en un despliegue visual marcado por tonos verdes, bailarines con sombreros de paja y una estética caribeña. El espectáculo subió de intensidad con guiños al reguetón clásico en Eoo, con referencias a Tego Calderón, Don Omar y Daddy Yankee, y alcanzó momentos memorables con invitados de lujo: Ricky Martin se unió para interpretar Lo que le pasó a Hawaii, mientras que Lady Gaga sorprendió al público con Die With a Smile en versión salsa, para luego bailar junto a Bad Bunny en Baile Inolvidable, sellando una presentación que fusionó pop, salsa y música latina y que se convirtió en uno de los actos más comentados de la noche en el Levi’s Stadium.

El tercer cuarto abrió con New England recibiendo el balón, pero nuevamente fue incapaz de avanzar y tuvo que despejar tras tres jugadas. Seattle aprovechó la posesión y, con Walker marcando el ritmo, volvió a colocarse en zona de puntos, aunque sin lograr el touchdown, conformándose con otro gol de campo de 41 yardas, el cuarto de la noche para Myers.
La presión defensiva siguió marcando el rumbo del partido. Los Patriots continuaron despejando hasta que, en los segundos finales del tercer cuarto, Derick Hall provocó un balón suelto de Maye que Murphy recuperó en territorio de New England, con apenas 10 segundos en el reloj. Para ese momento, la defensiva de Seattle ya sumaba cinco capturas.
Con el momento a su favor, la ofensiva de los Seahawks capitalizó su dominio con el primer touchdown de la noche. Sam Darnold encontró al ala cerrada A.J. Barner en un pase de 16 yardas, ampliando la ventaja a 19-0 y dejando a los Patriots sin margen de error.
New England encontró un breve respiro en medio de la presión. Maye escapó por piernas para ganar siete yardas antes de una pausa por invasión de campo, en una secuencia donde Stefon Diggs reclamó una infracción tras ser golpeado fuera del terreno. Tras la reanudación, Maye conectó con Mack Hollins en un pase de 24 yardas y, en la siguiente jugada, repitió la conexión para un touchdown de 35 yardas, rompiendo el cero en el marcador.

Sin embargo, la presión volvió a imponerse. Maye lanzó una intercepción que Julian Love aprovechó para dejar a Seattle en posición favorable. Los Seahawks solo sumaron otro gol de campo, el quinto de Myers, récord en un Super Bowl, para colocar el marcador 22-7.
El golpe definitivo llegó cuando, en un nuevo intento de reacción, Maye fue capturado y perdió el balón. Devon Witherspoon y Uchenna Nwosu combinaron en la jugada y devolvieron el ovoide 45 yardas para touchdown, sentenciando el encuentro con el 29-7.
A falta de menos de cinco minutos, New England logró descontar con un pase de Maye a Rhamondre Stevenson en zona de anotación, aunque la conversión de dos puntos fue fallida, manteniendo una ventaja cómoda para Seattle.
Con este resultado, los Seahawks levantaron el trofeo Vince Lombardi, consiguieron su segundo título en la historia de la franquicia y cobraron revancha de la derrota sufrida ante los Patriots en el Super Bowl XLIX en Glendale, Arizona, en un partido donde la defensa fue la protagonista indiscutible, mientras que en la ofensiva lograron ser el primer equipo que no tiene entregas de balón en el juego por el título y en toda la postemporada.


