Kenneth Walker III: el MVP del Super Bowl LX que rompe una sequía de 28 Años
El RB de Seahawks, MVP del Super Bowl LX con 135 yardas por tierra. Primer corredor en ganar el premio en 28 años tras victoria 29-13 vs Patriots
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Kenneth Walker III se convirtió en la estrella indiscutible del Super Bowl LX, al guiar a los Seattle Seahawks a una victoria convincente de 29-13 sobre los New England Patriots. Este triunfo marcó el segundo anillo para la franquicia de Seattle y elevó a Walker al estatus de MVP del partido, un honor que ningún corredor había reclamado en 28 años. Con una actuación dominante en el terreno de juego, Walker demostró por qué es considerado uno de los mejores runningbacks de la NFL actual. El juego, disputado en un estadio repleto de emoción y expectativa, vio cómo los Seahawks controlaron el ritmo desde el inicio, gracias en gran parte al impulso ofensivo proporcionado por su corredor estelar.
En el desarrollo del partido, los Seahawks tomaron la ventaja temprana y nunca la soltaron. Walker III fue clave en el primer tiempo, donde acumuló 94 yardas por tierra en solo 14 acarreos, superando incluso el total ofensivo de los Patriots en esa mitad. Sus carreras explosivas, incluyendo una de 29 yardas seguida inmediatamente por otra de 30 yardas, prepararon el terreno para un gol de campo crucial. Esta secuencia energizó a la defensa de Seattle y desmoralizó al ataque rival, liderado por un Drake Maye que luchó por encontrar ritmo. Al final del juego, los Seahawks habían dominado las trincheras, limitando a los Patriots a solo 13 puntos, mientras que su propia ofensiva fluía con eficiencia y precisión.
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— NFL (@NFL) February 9, 2026
Sucesor de Terrell Davis
La estadística final de Walker fue impresionante: 135 yardas por tierra en 27 acarreos, complementadas con 26 yardas por recepción en dos capturas. Estas cifras lo colocan como el corredor con más yardas en un Super Bowl desde Terrell Davis en 1998, y lo convierten en el tercer jugador en la historia del evento con múltiples carreras de más de 25 yardas en un solo partido. Además, este desempeño extendió su racha a tres juegos de playoffs consecutivos con más de 100 yardas de scrimmage, un logro único en la historia de los Seahawks. Walker no solo corrió con poder y velocidad, sino que también contribuyó en el juego aéreo, mostrando su versatilidad como arma multifacética en el esquema ofensivo de Seattle.
Históricamente, la victoria de Walker como MVP rompe una sequía de 28 años para los running backs, ya que el último en ganar este premio fue Terrell Davis en el Super Bowl XXXII tras la temporada de 1997. Desde entonces, el galardón ha sido dominado por quarterbacks y receptores, reflejando el cambio hacia un fútbol más aéreo en la NFL. Walker, con sus 313 yardas por tierra en los playoffs de esta temporada, se acercó al récord de franquicia de Marshawn Lynch (318 yardas en 2014), pero su impacto en el Super Bowl lo eleva por encima de las meras estadísticas.
Durante la semana previa al juego, Walker expresó su deseo de permanecer en Seattle, afirmando: “Si fuera mi elección, definitivamente me quedaría“. Como agente libre sin restricciones al final de su contrato de novato, con un impacto salarial por debajo de los 2.7 millones de dólares, su futuro es un tema candente. Los Seahawks, que han invertido en una línea ofensiva sólida, podrían priorizar su retención para construir alrededor de su núcleo joven. Analistas coinciden en que Walker no solo ganó el MVP, sino que también aumentó su valor de mercado, posicionándose como uno de los jugadores más codiciados en la próxima agencia libre.


