Corea del Sur arruina el festejo local tras ganar la final femenil del patinaje de velocidad
En una pelea de centésimas, el conjunto coreano venció a las locales durante la final de los 3000m de relevos femenil del patinaje de velocidad
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Corea del Sur escribió una de las páginas más emocionantes del patinaje de velocidad en pista corta al conquistar la medalla de oro en la final de los 3,000 metros de relevos femeniles, tras vencer a las locales de Italia en una pelea definida por centésimas, dentro de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026. La prueba se resolvió hasta la línea de meta, con un tiempo ganador de 4:04.014, apenas 93 milésimas más rápido que el registro italiano.
La Final A estuvo marcada por un ritmo elevado y constantes cambios de posición desde las primeras vueltas. Corea del Sur se mantuvo siempre en el grupo de punta, administrando esfuerzos y esperando el momento exacto para atacar, mientras Italia apostó por presionar desde el frente, impulsada por el apoyo del público local que llenó el recinto.
El relevo surcoreano, integrado por Choi Minjeong, Kim Gilli, Shim Sukhee y Noh Dohee, mostró una ejecución precisa en los intercambios y una lectura táctica clave en la segunda mitad de la carrera. Aunque la marca quedó por encima del récord mundial (4:02.809) y del récord olímpico (4:03.409), el enfoque estuvo puesto en la posición y no en el cronómetro, una decisión que terminó marcando la diferencia.
Italia no soltó la batalla en ningún momento. Con Arianna Fontana como referente, el equipo anfitrión cruzó la meta con 4:04.107 y se quedó con la medalla de plata tras rozar el oro en una de las finales más cerradas del programa. Canadá completó el podio con 4:04.314, mientras que Países Bajos finalizó cuarto después de perder contacto en el tramo decisivo.
El desenlace confirmó la sangre fría del conjunto asiático en escenarios de máxima presión. En las últimas vueltas, Corea del Sur encontró el espacio necesario para colocarse al frente y resistir el intento final de las italianas, sellando una victoria que se definió en detalles mínimos y ejecución impecable.
El resultado representó un regreso contundente a la cima para Corea del Sur en una prueba emblemática del programa olímpico. En Milán, el relevo femenil respondió en el momento clave y aseguró el primer oro surcoreano en pista corta de estos Juegos, reafirmando una tradición forjada en disciplina, estrategia y finales que se ganan literalmente por centésimas.


