Eileen Gu se entera de la muerte de su abuela minutos después de ganar el oro olímpico
La campeona honró a su abuela después de conquistar el halfpipe y explicó la promesa de valentía que le hizo antes de viajar a Italia
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Eileen Gu defendió su corona en la final de halfpipe femenil de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 y aseguró su tercera medalla en esta edición. La china, que compitió en tres disciplinas, y subió al podio en todas, extendió su ventaja como la freeskier más condecorada de todos los tiempos.
Tras conquistar su sexta presea olímpica, Gu atendió a los medios de comunicación en la zona mixta de Livigno. Ahí, comunicó que acababa de enterarse del fallecimiento de su abuela materna, Feng Guozhen. La atleta precisó que la noticia llegó instantes después de la premiación.
“La razón por la que llegué tarde (a la conferencia de prensa) es que acabo de enterarme de que mi abuela falleció. Fue una parte muy grande de mi vida mientras crecía y alguien a quien admiré inmensamente”, declaró.
Gu contó que la última vez que vio a su abuela, antes de viajar a Italia, su estado de salud era delicado. Sabía que el desenlace era una posibilidad, pero eligió competir con una promesa distinta a la victoria. “La última vez que la vi antes de venir a los Juegos Olímpicos, estaba muy enferma, así que sabía que esto podía pasar. No le prometí que iba a ganar, pero sí le prometí que iba a ser valiente, como ella fue valiente”, explicó.

La campeona profundizó en la figura que marcó su formación. “Era muy fuerte, era una luchadora. Mucha gente simplemente navega por la vida, pero ella era un barco de vapor. Esta mujer comandaba la vida, la tomaba por las riendas y la convertía en lo que quería que fuera. Me inspiró muchísimo”, afirmó.
En el plano deportivo, Gu recordó que eligió disputar tres pruebas, big air, slopestyle y halfpipe, por lo que tuvo una preparación limitada en el tubo. Ante la falta de entrenamientos completos en el halfpipe olímpico, la campeona priorizó la confianza en su ejecución bajo presión. “Ser capaz de confiar realmente en mí misma cuando llega el momento, independientemente del color de la medalla o incluso de si hay medalla, es una gran apuesta”, sostuvo.
La china explicó que asumir ese calendario implicó riesgo competitivo real, pero también coherencia con la promesa de valentía que había hecho antes de viajar a Italia, en un contexto de máxima exigencia: “He hecho algo en lo que tomé un gran riesgo al confiar en mí misma, y me alegra haberlo hecho. Me voy como la esquiadora de estilo libre más condecorada de todos los tiempos, hombre o mujer. Tengo más medallas de oro que cualquier esquiador o esquiadora de estilo libre en la historia, hombre o mujer, y eso es algo de lo que estoy tan, tan orgullosa“.
La jornada cerró con un doble registro: el histórico, por la dimensión de su palmarés en el esquí acrobático, y el personal, por la pérdida familiar que atravesó el mismo día. “Estoy muy feliz de haber podido cumplir esa promesa y, espero, hacerla sentir orgullosa, pero también es un momento muy difícil para mí ahora”, concluyó.


