Emotiva presentación de Matteo Rizzo impulsa a Italia al bronce en patinaje artístico por equipos
El italiano quedó en tercer lugar con una puntuación de 179.62, ayudando al bronce para su país
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Matteo Rizzo cautivó al público con una rutina que combinó precisión técnica y expresión artística durante el programa libre individual varonil en la prueba de patinaje artístico por equipos de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026. Rizzo, representando a Italia en su tierra natal, logró un puntaje total de 179.62 puntos, su mejor marca de la temporada, asegurando el tercer lugar en este segmento del evento por equipos. Su programa, interpretado al ritmo de ‘Interstellar‘ por la Imperial Orchestra, incluyó saltos complejos y secuencias dinámicas que generaron una atmósfera eléctrica en la arena.
Los elementos técnicos ejecutados por Rizzo fueron impecables, sumando un total de 92.57 puntos en esta categoría. Comenzó con un quad toeloop valorado en 11.40 puntos, seguido de un triple lutz + triple toeloop con 11.45 puntos. continuó con un triple axel + double axel + seq que obtuvo 12.90 puntos, un triple loop de 6.16 puntos, y un change foot camel spin 3 con 3.12 puntos. Luego realizó una step sequence 3 de 4.34 puntos, otro triple axel de 11.20 puntos, un triple lutz + single euler + triple salchow con 13.37 puntos, un triple flip de 6.89 puntos, un fly. sit spin 3 de 3.19 puntos, una choreo sequence 1 de 4.86 puntos, y finalizó con un change foot comb. spin 3 de 3.69 puntos.

En cuanto a los componentes del programa, Rizzo recibió calificaciones altas que reflejaron el impacto emocional y artístico de su presentación, totalizando 87.05 puntos factorizados. Los jueces evaluaron la composición en 28.67, la presentación en 29.84 y las habilidades de patinaje en 28.54. Estas puntuaciones capturaron la conexión con el público, con secuencias coreográficas que provocaron aplausos constantes y cánticos desde el equipo italiano. La energía del estadio creció con cada salto, culminando en un final que dejó al público en pie.
El gran momento llegó con la celebración de Rizzo, un estallido de emoción que capturó los corazones de todos. Tras saludar al público y golpear su pecho con orgullo, lloró abiertamente mientras se envolvía en la bandera italiana. Luego, corrió por el hielo y se deslizó de rodillas hacia el box del equipo italiano, gritando con entusiasmo antes de saltar la barrera para abrazar a sus compañeros. La arena explotó en ovaciones por su atleta local, poniéndose de pie en un rugido unificado que convirtió el evento en un hito inolvidable.


