¡Inspirado por Messi! Alex Ferreira conquista el oro en el esquí freestyle halfpipe de Milano Cortina 2026
El estadounidense de padre argentino firmó un registro espectacular de 93.75 puntos para quedarse con el metal dorado
- Canadá remonta ante Finlandia y avanza a la final por el oro del hockey varonil en Milano Cortina 2026
- Johannes Dale-Skjevdal gana su primera medalla olímpica con oro en biatlón salida en masa 15 km
- Consulta el medallero de Milano Cortina 2026, al momento
“Sé que Messi está conmigo”, dijo antes de competir. Y con esa convicción, Alex Ferreira escribió la mejor página de su carrera al ganar la medalla de oro en el esquí freestyle halfpipe varonil de Milano Cortina 2026. El estadounidense, hijo de un exfutbolista argentino con pasado en River Plate, selló una actuación memorable que tuvo tintes de destino cumplido y homenaje a su máximo ídolo deportivo.
A sus 31 años y en lo que consideraba su última oportunidad olímpica, Ferreira firmó una tercera carrera espectacular de 93.75 puntos, la mejor de la final, para quedarse con el primer lugar del podio. Tras registrar 49.50 en su primer intento y 90.50 en el segundo, el esquiador elevó el grado de dificultad y ejecución en el cierre para superar a todos sus rivales y asegurar el ansiado oro que se le había negado tras conquistar plata y bronce en ediciones anteriores.
El podio lo completaron el estonio Henry Sildaru, quien obtuvo la plata con 93.00 puntos como mejor marca, y el canadiense Brendan Mackay, bronce con 91.00. Sin embargo, la jornada tuvo nombre propio: Ferreira, quien mostró temple, técnica y una lectura perfecta del momento competitivo. Su compatriota Nick Goepper terminó cuarto con 89.00 luego de sufrir una caída de la afortunadamente se pudo reincorporar, mientras que Birk Irving fue quinto con 88.00, confirmando el dominio estadounidense en la disciplina.
Pero más allá de los números, la historia tuvo un componente emocional poderoso. Ferreira reveló en entrevista para olympics.com que tiene un póster de Lionel Messi en su gimnasio y que la consagración del argentino en su último Mundial lo marcó profundamente. “Mi papá lloró cuando ganó la Copa del Mundo y yo también me emocioné”, confesó en entrevista previa, estableciendo un paralelismo entre aquella gesta y su propio camino olímpico.
“Relaciono mucho su historia con mi vida porque ganó su último Mundial en su último intento. Yo siento exactamente lo mismo de cara a estos Juegos. Esta será mi última oportunidad y le estoy dando absolutamente todo lo que tengo”, aseguró. Con esa mentalidad afrontó la final en Milano Cortina, decidido a no dejar nada pendiente en la montaña.
La transformación en su carrera no fue casualidad. Cambios en su preparación física, ajustes en la dieta y una renovada disciplina mental lo llevaron a competir con mayor madurez. Ferreira entendió que el talento debía ir acompañado de constancia y enfoque, y en Italia lo demostró con una actuación sin fisuras en el momento decisivo.
Al final, el oro no solo representó una victoria deportiva, sino también una historia de identidad y legado. Con raíces argentinas, corazón estadounidense y la inspiración de Messi como estandarte, Alex Ferreira cerró su ciclo olímpico en la cima, convencido de que los sueños, cuando se persiguen hasta el último intento, pueden hacerse realidad.


