La huella que dejó Lionel Messi en el aficionado latino en EE.UU.
La partida de Lionel Messi con la Albiceleste deja hueco difícil de llenar, no solo en el campo, también en en el corazón de la afición latina

El retiro de Messi de la Selección de Argentina no solo dejó un partido muy emotivo ante Benin en el Monumental y títulos para la albiceleste, también deja una huella imborrable para aquellos fanáticos latinos que como él, se han ido de casa desde hace mucho tiempo para perseguir su sueño.
Si alguno de esos aficionados tuviera la oportunidad de escribir una carta a Lionel Messi resumiendo todo aquello que los hizo sentir durante sus años en selección, seguramente podría leerse de esta forma:
Carta a Messi: gracias por llevarnos contigo
Querido Lionel:
Hoy quiero escribirte como un aficionado que intenta encontrar las palabras perfectas, un latino que vive en Estados Unidos y que, durante tantos años, encontró en ti una parte de esa Argentina que quizá nunca visitó, pero que aprendió a sentir a través del fútbol.
MÁS INFORMACIÓN: Las víctimas de Lionel Messi: el mapa de todos sus goles
Dijiste adiós a la Selección Argentina en un mensaje que cimbró a todo mundo y, aunque sabía que algún día tenía que llegar este momento, cuesta aceptarlo.
Porque seguirte durante todos estos años fue mucho más que celebrar goles que superan los 900, campeonatos o levantar copas. Fue acompañarte en una historia que, de alguna manera, también se parece a la de millones de nosotros.
Tú también te fuiste de casa
Dejaste Rosario siendo muy joven para perseguir un sueño. Te alejaste de tu familia, de tus amigos, de las calles que conocías, de aquello que te hacía sentir seguro. Cruzaste el océano para intentar convertirte en futbolista y terminaste construyendo una vida lejos de tu tierra.
Por eso, para muchos latinos que vivimos en Estados Unidos, tu historia siempre tuvo un significado especial.
Nosotros también sabemos lo que significa hacer una maleta con más sueños que certezas. Sabemos lo que cuesta dejar atrás a la familia, las comidas de casa, las fiestas, los amigos y esas pequeñas cosas que solamente entendemos quienes hemos vivido lejos del lugar donde nacimos.
Quizá por eso dolieron tanto tus primeras decepciones con Argentina.
Te vimos perder finales. Te vimos recibir críticas que parecían injustas. Te vimos cargar con una responsabilidad que ningún jugador debería tener que soportar solo. Y también te vimos regresar.
Una y otra vez.
Hasta que llegó la Copa América de 2021
Después vino aquella noche que todavía parece imposible de explicar. Te vimos levantar la Copa del Mundo con Argentina en Qatar y sentimos que, de alguna manera, también se cerraba una herida que había permanecido abierta durante años.
Pero lo más bonito fue que tu historia no terminó ahí. Seguiste jugando, disfrutando y representando a Argentina. Ahora llega la despedida, pero no quiero quedarme con tristeza, Leo. Prefiero quedarme con gratitud.
Gracias por todos los goles. Gracias por las asistencias. Gracias por las gambetas que nos hicieron levantarnos del sillón. Gracias por esos partidos que vimos de madrugada, en restaurantes, en casas de amigos o en cualquier lugar donde hubiera una pantalla y alguien dispuesto a gritar contigo.
Gracias, sobre todo, por enseñarnos que alejarse de casa no significa olvidarla. A veces uno se va precisamente para poder cumplir aquello que soñó desde niño.
Y tú lo hiciste.
Por eso, aunque hoy cierres tu historia con la camiseta de Argentina, hay algo que me tranquiliza: todavía puedo verte jugar aquí.
En Estados Unidos, en la MLS jugando para el Inter Miami
Quizá ahora la camiseta sea otra, pero para quienes vivimos acá existe un pequeño consuelo. Todavía tendremos la oportunidad de ir a un estadio, encender la televisión o buscar un partido del Inter Miami y pensar: ahí está Messi otra vez.
Así que no te digo adiós. Te digo gracias. Gracias por llevarnos contigo durante todos estos años. Gracias por recordarnos que los sueños también pueden cruzar fronteras. Y gracias por permitirnos disfrutar, aunque sea un poco más, de tus últimos capítulos como futbolista.
Con cariño y admiración,
Un latino que vive lejos de casa, pero que nunca dejó de sentirse cerca de la suya.


