Tras caerse el pase de Edwuin Cetré a Boca, por cuestiones médicas, desde La Bombonera deben ir en busca de un delantero. Y quien aparece en el radar de la institución presidida por Juan Román Riquelme es un atacante que tuvo un paso por la Liga MX y, hace poco, defendió la camiseta del eterno rival, River.
Se trata de Adam Bareiro, el delantero paraguayo que fue campeón con Rayados de Monterrey en 2019 de la Liga de Campeones de la Concacaf. “Mi agente está hablando con la gente de Boca”, reconoció Bareiro en su último contacto con los medios de comunicación, tras un partido con Fortaleza, donde hizo un gol y festejó con el famoso Topo Gigio de Riquelme.
“Cuando el nivel de uno es alto, es bueno que se fijen otros equipos. Se están manejando entre clubes, con mi agente y la gente de Boca. Solo tengo mi cabeza aquí para dar lo mejor de mí”, declaró Bareiro, delantero de Fortaleza, tras la victoria 2-0 sobre Ferroviario en la ida de las semifinales del Campeonato Cearense. Y también añadió: “La realidad es que tengo mi cabeza aquí. Fortaleza fue un equipo que tuvo mucha confianza en mí y valoro eso. El club, la gente, mis compañeros, toda la directiva que confió en mí. Y si estoy pasando un buen momento es gracias a ellos. Soy agradecido“.
La decisión de reforzar el plantel de Claudio Úbeda ha hecho que el Consejo de Fútbol, encabezado por Juan Román Riquelme, vea en Bareiro una opción interesante, destacando su jerarquía, presencia física y capacidad para aportar variantes en la delantera. No es la primera vez que el delantero aparece en el radar xeneize, pues en su época de San Lorenzo, Riquelme ya había intentado ficharlo, aunque sin éxito. Ahora, con el contexto actual, el interés se ha reavivado, y Boca espera sumar a un jugador con experiencia en el fútbol argentino, capaz de adaptarse rápidamente al equipo.
Tras un flojo paso por el Millonario en el segundo semestre de 2024, el exSan Lorenzo, quien jugó 567 minutos en 16 partidos y no sumó goles ni asistencias, pasó al fútbol de Qatar y luego al de Brasil. Desde Boca, justamente, elevaron una oferta formal por el delantero de 29 años, cuyo 50% del pase sigue perteneciendo a River.
A pesar de la rivalidad entre ambos clubes, la Comisión Directiva de Núñez evaluará los beneficios económicos de vender su parte del pase y la posibilidad de ver a un exjugador suyo reforzando al clásico rival. Las negociaciones están en sus primeras etapas.