Marcelo Flores y otros futbolistas que le dijeron ‘no’ a la selección mexicana
El tricolor ha estado a las puertas de contar con figuras de talla internacional, pero varios jugadores con raíces mexicanas eligieron otros proyectos nacionales

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Marcelo Flores recibió este 11 de febrero el permiso oficial de la FIFA para representar a la selección de Canadá, pese a haber disputado partidos oficiales con México en el pasado. La decisión del atacante lo coloca en la lista de futbolistas elegibles por el Tricolor que finalmente optaron por defender otra camiseta, reavivando el debate sobre el talento binacional que no logra consolidarse con la selección mexicana.
A lo largo de su historia, México ha contado con figuras de talla internacional, pero también ha visto cómo varios jugadores con raíces mexicanas eligieron otros proyectos nacionales. Las razones han sido diversas: falta de oportunidades, procesos deportivos más claros o simplemente una decisión personal. El caso de Flores se suma a una tendencia que ha involucrado a porteros, defensas, mediocampistas y delanteros.
En la portería, William Yarbrough es uno de los casos más representativos. Formado en el fútbol mexicano y bicampeón con León en 2014, fue convocado por selecciones menores del Tri desde 2007, pero en 2015 decidió jugar para Estados Unidos bajo el mando de Jürgen Klinsmann, participando incluso en la Copa Oro de ese año.
En defensa, la lista también es amplia. Omar González, hijo de mexicanos pero nacido en Estados Unidos, desarrolló su carrera internacional con el conjunto de las barras y las estrellas, tras haber jugado en clubes como Pachuca y Atlas. A él se suma Carlos Bocanegra, referente estadounidense que disputó los Mundiales de 2006 y 2010, y Édgar Castillo, quien inició proceso con México pero después cambió de federación para jugar con Estados Unidos, incluyendo la Copa América Centenario.

La media cancha tampoco ha estado exenta de estos casos. Antonio López sorprendió al aparecer con Guatemala en eliminatorias tras formarse en América, mientras que José Francisco Torres, con doble nacionalidad, eligió a Estados Unidos y disputó el Mundial de Sudáfrica 2010. También figuran Isidro Sánchez y Marcelo Flores con Canadá, así como Joe Corona, quien defendió a Estados Unidos en varias Copas Oro tras no consolidarse con México.
En la delantera, los ejemplos continúan. Roberto Nurse, nacido en México pero con ascendencia panameña, fue convocado por Panamá en 2014, mientras que Javier Suárez, tras participar con México en categorías juveniles, solicitó su cambio para representar a Venezuela. Otro caso destacado es Santiago Ormeño, quien pese a nacer en Ciudad de México optó por jugar con Perú y disputar una Copa América.
La reciente autorización de la FIFA para que Flores juegue con Canadá vuelve a encender la conversación sobre la captación y retención de talento binacional en el fútbol mexicano. Más allá de los nombres, cada historia refleja decisiones personales y contextos deportivos distintos, pero en conjunto evidencian un fenómeno constante: jugadores con raíces mexicanas que encontraron su lugar lejos del Tricolor.


