¿Pumas todavía puede clasificar a Liguilla? Los errores defensivos que lo tienen fuera
Pumas está fuera de los ocho primeros lugares del Apertura 2026 y los puntos perdidos complican su clasificación

Aunque el panorama parece poco alentador, Pumas todavía puede clasificar a la liguilla del Apertura 2026 de la Liga MX, pero su margen de error prácticamente desapareció por errores muy puntuales en defensa.
Después de que Pumas empató 1-1 ante Tigres en la jornada 14, el equipo universitario quedó en el duodécimo lugar con 17 puntos, a tres unidades de los puestos de clasificación directa. Con solo nueve puntos por disputar y sin repechaje en el formato del torneo, la escuadra de Esteban Solari necesita un cierre casi perfecto y depender de otros resultados para mantener viva la temporada.
El problema no está únicamente en la falta de regularidad. Los universitarios han marcado 20 goles, con Juninho Vieira como uno de sus principales argumentos ofensivos, pero han recibido 23 tantos en 14 encuentros y solo han conseguido una portería imbatida. Esa diferencia entre lo que producen al atacar y lo que conceden atrás explica buena parte de su situación.
MÁS INFORMACIÓN: Gabriel Milito y su confianza en la cantera rojiblanca
Keylor Navas ha aportado experiencia y reflejos, aunque ni siquiera sus intervenciones han bastado para compensar las desatenciones de una defensa que concede demasiadas oportunidades en momentos decisivos.
Desatenciones que cuestan puntos: la radiografía de los goles en contra
Las cifras retratan una preocupación que va más allá de recibir goles en jugadas elaboradas. Pumas ha sufrido por errores individuales, marcas perdidas, entradas imprudentes y problemas para defender el área cuando el rival aumenta la presión.
Uno de los datos más delicados es la cantidad de penales concedidos: seis en las primeras 14 jornadas, todos convertidos por sus adversarios. Cinco de esas infracciones fueron cometidas por defensores centrales del plantel, de acuerdo con el análisis de la temporada. La repetición de estas acciones ha transformado errores evitables en puntos perdidos.
Los tropiezos ante Tijuana y Santos son ejemplos claros. Contra los Xolos, Rubén Duarte cometió dos penales en una derrota por 2-0. En Torreón, la expulsión temprana de Nathan Silva dejó al equipo en inferioridad numérica y, más tarde, una mano de Duarte derivó en otra pena máxima. Son fallos que condicionan los partidos antes de que Pumas pueda imponer su propuesta.
MÁS INFORMACIÓN: El retorno de Luis Malagón aprieta la portería del América
También preocupa la desconexión entre el mediocampo y la última línea. Cuando los volantes se adelantan para apoyar el ataque, los centrales pueden quedar expuestos a los pases verticales y a los desmarques rivales. Si los laterales no logran cerrar los espacios, la defensa termina persiguiendo atacantes en lugar de controlar las zonas.
El empate frente a Tigres volvió a mostrar esa fragilidad: Pumas se adelantó con un gol de Robert Morales, pero permitió la igualdad de Juan Brunetta al minuto 76. La incapacidad para sostener la ventaja ha costado puntos en más de una jornada.
¿Qué necesita Pumas para clasificar a la liguilla?
El panorama matemático todavía ofrece una oportunidad, aunque obliga a Universidad Nacional a mirar tanto su propia tabla como los resultados de sus rivales. Monterrey, Tijuana y Querétaro suman 20, mientras Pumas tiene 17.
La ruta más favorable para los auriazules es conseguir los nueve puntos restantes y terminar con 26. Para que esa cosecha alcance, también necesitarán que al menos dos de los equipos que hoy tienen 20 unidades dejen escapar suficientes puntos. No basta con ganar: la combinación de resultados será determinante.
Si Pumas suma siete puntos y termina con 24, sus opciones se reducen considerablemente. Con seis o menos, el análisis de la temporada apunta a una eliminación matemática.
El calendario tampoco ofrece tregua. Primero visitará al Puebla, después recibirá al América en el Clásico Capitalino y cerrará la fase regular ante Monterrey, en Ciudad Universitaria. Son tres compromisos exigentes, incluido un enfrentamiento directo contra Rayados que podría definir la pelea por uno de los últimos boletos.
El desafío de Solari: corregir la defensa antes de que sea tarde
Esteban Solari necesita encontrar una solución inmediata para reducir las faltas dentro del área, mejorar las coberturas y evitar que el equipo pierda concentración cuando toma ventaja. La prioridad no consiste en renunciar al ataque, sino en conseguir que el bloque defensivo acompañe mejor los avances del mediocampo.
Pumas conserva argumentos ofensivos para competir, pero no puede seguir regalando oportunidades. En el cierre del torneo, cada penal cometido, cada marca perdida y cada gol recibido en los últimos minutos puede representar la diferencia entre avanzar o despedirse.


