¿Qué puede aportar Hirving Lozano en la nueva era de la selección mexicana?
El regreso de Chucky Lozano abre una interrogante para Rafa Márquez: experiencia, velocidad y gol en un nuevo ciclo rumbo al Mundial 2030

La nueva era de la selección mexicana con Rafael Márquez tendrá entre sus protagonistas a Hirving Lozano,un delantero que vuelve al cuadro mexicano después de una pausa internacional y que afronta un momento distinto de su carrera.
El atacante del LA Galaxy fue incluido en la primera convocatoria de Márquez para los partidos de preparación de septiembre y octubre, una decisión que coloca sobre la mesa una pregunta inevitable: ¿Qué papel puede tener Chucky en este nuevo proyecto?
Lozano no necesita presentación ante la afición mexicana. Su trayectoria incluye etapas en Pachuca, PSV Eindhoven y Napoli, además de una larga presencia con la selección.
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Con el conjunto italiano fue campeón de la Serie A en 2022-23, mientras que con PSV conquistó títulos de Eredivisie en diferentes etapas. Su experiencia internacional es, precisamente, uno de los elementos que puede resultar atractivo para Márquez.
Velocidad y experiencia para una generación renovada
El escenario que encuentra Lozano, sin embargo, es diferente al de sus primeros años con México. Márquez inicia un proceso con la mirada puesta en 2030 y su primera convocatoria mezcla futbolistas con recorrido internacional y jóvenes que buscan consolidarse. En ese contexto, el delantero de 31 años puede convertirse en uno de los puentes entre ambas generaciones.
Su principal virtud sigue estando en la capacidad para atacar espacios. Cuando recibe con metros por delante, Lozano puede acelerar una jugada, cambiar el ritmo y llevar peligro desde cualquiera de los costados. También tiene experiencia jugando como atacante más cercano al área, una versatilidad que puede darle alternativas al cuerpo técnico.
Su regreso llega, además, después de un movimiento importante en la MLS. En agosto, el LA Galaxy adquirió a Lozano a préstamo desde San Diego FC hasta diciembre de 2026, con una opción para concretar un traspaso permanente. Con San Diego había registrado nueve goles y 10 asistencias en 27 apariciones.
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En Los Ángeles, el mexicano comenzó a recuperar protagonismo. Marcó su primer gol con el Galaxy frente a su antiguo equipo y posteriormente registró una asistencia contra New England Revolution. Para el club angelino, sus primeros encuentros coincidieron con una renovación importante de la plantilla.
El reto de Chucky en el proyecto de Rafa Márquez
La convocatoria también llega en un momento interesante para Lozano. Su última participación con México había sido ante Uruguay en noviembre de 2025 y ahora vuelve para iniciar el camino posterior al Mundial 2026.
Márquez tendrá que decidir cuánto protagonismo darle y, sobre todo, cómo aprovechar sus características dentro de una estructura que pretende construir una nueva identidad. No se trata únicamente de recuperar al Lozano de sus mejores noches con el Tricolor, sino de encontrar la versión que pueda aportar en esta etapa de su carrera.
El contexto también puede favorecerlo. El nuevo seleccionador cuenta con futbolistas como Santiago Gimenez, Germán Berterame, Roberto Alvarado y Armando González en la línea ofensiva. La competencia será amplia y obligará a Lozano a demostrar que todavía puede marcar diferencias.
Su regreso, por tanto, no representa una garantía de titularidad. Es una oportunidad. Y para un jugador acostumbrado a vivir bajo los reflectores de la selección mexicana, quizá ese sea precisamente el punto de partida de una nueva historia.
La primera concentración de Márquez comenzó el 21 de septiembre y contempla cuatro compromisos internacionales entre las ventanas de septiembre y octubre. Ahí comenzará a definirse qué lugar ocupa Chucky en el nuevo mapa del fútbol mexicano.


