¿Crisis en el América? Sufren en el Clausura 2026, con Chivas, Cruz Azul y Pumas dominando
El América enfrenta una crisis de resultados, con salidas de jugadores importantes y un arranque de torneo preocupante para André Jardine
- Los abucheos de la afición no afectan a América
- Henry Martín aclara su postura tras la polémica: “Me debo al americanismo”
- Álvaro Fidalgo, presentado con el Betis: “Era imposible decir que no”
El Club América está atravesando un momento de incertidumbre y crisis, especialmente tras haber alcanzado el tricampeonato en 2024. A poco más de un año de ese logro histórico, el conjunto azulcrema se enfrenta a un inicio de Clausura 2026 para el olvido. En la jornada 6, el América sufrió una dolorosa derrota en el Clásico Nacional frente a Chivas, el equipo que actualmente lidera el torneo con paso perfecto. Esta derrota dejó en evidencia la falta de respuestas dentro del equipo y la creciente presión sobre André Jardine, quien no ha logrado encontrar el equilibrio que tuvo en temporadas pasadas.
América busca respuestas tras un arranque de temporada preocupante
Aparte de la derrota ante Chivas, el América ha acumulado un pésimo arranque en el Clausura 2026, con solo dos victorias, ante Monterrey y Necaxa, en los primeros seis partidos. Además, el equipo ha mostrado un rendimiento ofensivo muy pobre, sumando solo tres goles en el campeonato, lo que ha generado grandes dudas sobre su capacidad de reacción. Este arranque se magnifica aún más si se toma en cuenta que sus acérrimos rivales, Chivas, Cruz Azul y Pumas, ocupan los primeros tres puestos de la tabla general con un nivel más sólido.
Este es uno de los peores comienzos en la era de Jardine, aunque no el peor. Durante el torneo Apertura 2024, el conjunto de Coapa arrancó con cuatro derrotas ante San Luis, Tigres, Juárez y Cruz Azul, esta última por 4-1 en la jornada 6. Sin embargo, todos sabemos lo que ocurrió luego: las Águilas recompusieron el camino, clasificaron en el octavo lugar al Play-In y de ahí se enfilaron hasta la final para lograr el tricampeonato. Ahora, la sensación actual es que el equipo no funciona como antes, y las bajas de jugadores clave que fueron fundamentales en el tricampeonato han afectado gravemente la dinámica del club.
El resurgir del América parece lejano: cambios en plantilla y presión
Uno de los movimientos más importantes fue la venta de Álvaro Fidalgo, quien dejó el club para unirse al Real Betis en la liga española. Fidalgo se había consolidado como un referente en el mediocampo, y su marcha dejó un vacío difícil de llenar. También se fue Rodrigo Aguirre, quien dejó el América para unirse a Tigres, lo que sumó una baja significativa en la ofensiva. Además, la salida de Allan Saint-Maximin al fútbol francés, en medio de la polémica y de forma sorpresiva, también afectó el ataque azulcrema. Por si fuera poco, el defensa Igor Lichnovsky ya no fue inscrito para este torneo, lo que ha restado profundidad al plantel.
A todo esto se sumó el cambio en la dirección deportiva con la salida de Diego Ramírez, quien dejó el cargo después de haber sido una pieza clave en la consecución del tricampeonato. Su partida dejó en el aire la planificación del club, lo que generó más incertidumbre en cuanto al futuro inmediato del equipo. A pesar de estas bajas y cambios en la estructura, la reestructuración no ha dado resultados positivos en el campo hasta ahora.
Lesiones claves frenan al América
El América también ha sufrido contratiempos debido a las lesiones. Alejandro Zendejas, una de las figuras más importantes del equipo, ha estado fuera en la mayoría de los partidos del Clausura 2026 debido a molestias musculares y recientemente un desgarro en el aductor. Solo ha jugado un partido de los seis disputados hasta el momento, lo que ha mermado gravemente las opciones ofensivas del equipo. A esta baja se suman las de Jonathan dos Santos, quien ha jugado solo tres partidos, y Sebastián Cáceres, quien ha estado disponible en cuatro ocasiones. Además, el capitán Henry Martín se perdió los primeros tres partidos del campeonato, lo que afectó el rendimiento global del equipo.
En defensa, la ausencia de Dagoberto Espinoza, quien se perdió el Apertura 2025 por una lesión en el ligamento cruzado, sigue siendo notable. Espinoza había sido titular en la zaga y, tras su lesión, Kevin Álvarez volvió a ocupar su lugar, pero el rendimiento de este último ha sido muy criticado. La afición ya ha comenzado a manifestar su descontento, especialmente por el bajo rendimiento de los jugadores, quienes han sido abucheados. Esta situación ha generado un ambiente tenso, que amenaza con desestabilizar aún más la temporada.
La presión sobre Jardine y sus jugadores es cada vez más fuerte. Aunque el técnico brasileño sigue contando con el respaldo de la directiva, los recientes refuerzos solicitados por él —Rodrigo Dourado, Raphael Cavalcante Veiga, Vinícius Moreira y Thiago Espinosa— aún no han mostrado el impacto esperado. Con el Clásico Nacional perdido y el equipo fuera de puestos de liguilla, la exigencia por una victoria en el siguiente partido es inminente. Cabe recordar que, en este torneo, no se tendrá fase de Play In y solo los primeros ocho equipos de la tabla general avanzarán a la fase final. La presión sobre el cuerpo técnico y el plantel crece y las respuestas deben ser inmediatas.
La situación del América se agrava por el hecho de que, además de las expectativas en la liga, el equipo también tiene la obligación de levantar la Copa en la Concachampions, donde avanzó a los octavos de final, pero dejando muchas dudas tras su eliminatoria ante el Olimpia de Honduras. Mientras el América se tambalea, sus competidores directos, como Chivas, Cruz Azul y Pumas, parecen estar más sólidos que nunca. La afición exige resultados, y el equipo de Jardine debe recuperar pronto su mejor versión si no quiere que este torneo se convierta en una pesadilla. Algo que, hace apenas un año, parecía impensable.


