Lo que Perú le enseñó a Rafa Márquez antes del clásico ante EE.UU.
El empate ante Perú dejó señales sobre la posesión, la intensidad y el recambio que México necesita corregir antes de enfrentar a Estados Unidos

La Selección Mexicana de Rafael Márquez llega al clásico ante Estados Unidos con dos empates en el inicio del nuevo proceso rumbo a 2030 en esta fecha FIFA que detuvo a las ligas más importantes del mundo.
El primero de esos empates de México fue 1-1 contra Colombia, mientras que el 1-1 frente a la Selección de Perú dejó una enseñanza particularmente útil: dominar la posesión no alcanza cuando el rival reduce espacios, impone contacto físico y obliga a jugar a máxima velocidad.
El propio diseño de la Fecha FIFA explica buena parte del experimento. Márquez cambió completamente su alineación ante Perú para observar a futbolistas jóvenes y comprobar qué tan amplia es realmente su plantilla.
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Ahora viene un escenario distinto. El sábado 3 de octubre, México enfrentará a Estados Unidos en el State Farm Stadium de Glendale, Arizona, en el primer clásico del nuevo ciclo.
La intensidad del fútbol sudamericano como termómetro
Perú presentó un examen que México no pudo resolver por completo. El equipo dirigido por Mano Menezes se replegó en bloque medio-bajo, cerró espacios alrededor del área y utilizó interrupciones constantes para romper la circulación tricolor.
El problema apareció cuando México tuvo la pelota, pero no consiguió convertir ese dominio territorial en ocasiones claras. El Tricolor terminó con siete disparos, tres de ellos al arco, y encontró dificultades para entrar por la llamada zona 14.
Ese detalle puede ser determinante contra Estados Unidos. El Team USA llega después de vencer 4-1 a Perú y posteriormente el cuadro de Pochettino derrotó 4-2 a Chile, con ocho goles marcados en esos dos compromisos.
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La lección para Márquez es concreta: ante bloques cerrados, la posesión necesita velocidad, precisión y movimientos que generen espacios. Ante un equipo que ataca con mayor verticalidad, además, perder la pelota mal parado puede resultar todavía más costoso.
Cómo transmite Márquez el liderazgo a los jóvenes
La prueba ante Perú también permitió observar cómo Márquez administra los errores de los futbolistas jóvenes. México se fue al descanso abajo en el marcador después del tanto de Jairo Vélez, pero el entrenador decidió mantener a los mismos 11 jugadores para el comienzo del segundo tiempo.
La respuesta llegó rápidamente. Víctor Guzmán empató al minuto 49 con un cabezazo tras un balón parado ejecutado por Denzell García. Mateo Chávez también destacó por su despliegue, mientras Óscar García respondió en su debut bajo presión.
El mensaje coincide con una idea que Márquez ha expresado desde el inicio de su gestión: competencia interna. El técnico ha señalado que ningún jugador tiene asegurado su lugar y que todos deben convencerlo primero para ser convocados y después para ser titulares.
El balance previo al partido del sábado ante Estados Unidos
Los dos empates dejan a México con trabajo pendiente, pero también con información valiosa. El cuerpo técnico ya pudo comprobar qué futbolistas responden cuando el partido se vuelve incómodo y qué aspectos del modelo necesitan mayor coordinación.
Frente a Estados Unidos, el regreso de jugadores del cuadro habitual será importante. El documento de referencia plantea recuperar elementos como Johan Vásquez, Erik Lira y Gilberto Mora, además de contar con extremos capaces de abrir el campo para Santiago Gimenez.
También habrá que cuidar las transiciones. Estados Unidos cuenta con atacantes capaces de acelerar cuando encuentra espacios, por lo que México tendrá que escalonar las coberturas cuando sus laterales avancen.
El clásico será, entonces, algo más que el primer gran partido de Márquez. Será la siguiente prueba para comprobar si las lecciones de Perú pueden convertirse en soluciones ante un rival con mayor velocidad ofensiva.


