La cancha de El Campín habla: el problema sí son los conciertos
La clara evidencia desvirtúa a quienes se sostienen en culpar a la lluvia del pésimo estado del terreno de juego.

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La necedad con respecto a la problemática del Estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá ha trascendido al descaro absoluto. A pesar de que la evidencia demuestra que el pésimo estado del campo se debe a los conciertos y no a las lluvias, hay quienes siguen sosteniéndose en culpar a las condiciones climáticas de Bogotá. Pues la misma cancha los vuelve a dejar en evidencia.
Es como si el césped hubiese querido hablar para exponer los argumentos absurdos con los que se pretende seguir utilizando el espacio para un propósito diferente al que le corresponde. Desde Sencia, empresa administradora del escenario, se han brindado respuestas que han dejado un enorme inconformismo y un creciente pedido a las autoridades del distrito capital para que se busque la manera de acabar el contrato.
Este domingo, un fuerte aguacero acompañó el partido entre Santa Fe y Junior. No se puede decir que la cancha estaba en perfectas condiciones, pero el respiro que ha recibido con respecto a los eventos multitudinarios encima de la grama se nota. Contrario a lo que se pensaba que podría suceder, el drenaje cumplió su función y la hierba no se desprendió tanto como en oportunidades anteriores.
Muchas voces han aplaudido la determinación de aplazar el concierto que estaba programado para el 28 de febrero. Sin embargo, la realidad es que lo único que se hizo fue mover el problema un mes. Está quedando demostrado que la decisión sensata y definitiva es que esa actividad se mueva para otro espacio y que El Campín no se vuelva a prestar para propósitos que conlleven público en el terreno de juego.

Gustavo Serpa, presidente de la junta directiva de Millonarios, dejaba unas palabras contundentes en medio de una entrevista hace unos días: “Es un tema delicado, porque, por lo que veo, en tres semanas lo que nos van a decir es que ha llovido más centímetros cúbicos que lo normal, etcétera. En Bogotá ha llovido toda la vida y eso no es atípico. Lo anormal es que en el estado en que tenían la cancha hagan un concierto el viernes, que se inventaron hace dos semanas“.
Ya pasaron las tres semanas que Sencia indicó que se necesitarían para que el proceso de integración del césped natural con el artificial se completara. Según Mauricio Hoyos, CEO de esta empresa, eso era lo único que faltaba para garantizar que un desastre como el que se vivió no se vuelva a repetir. El tiempo y los hechos, si se mantiene el concierto del 28 de marzo, demostrarán si sus afirmaciones eran verdaderas o no.
El riesgo de que el lío sea mucho peor es altísimo. En medio de todo, la situación no llegó a generar un caos completo para los equipos bogotanos, pues el calendario se pudo ajustar para reprogramar algunos partidos. Sin embargo, cuando inicien las competencias continentales será a otro precio: Conmebol no va a mover encuentros ni va a escatimar en sanciones ante el mal estado que pueda presentar.
Por ahora, lo que está fijo es que Santa Fe jugará durante este semestre tres partidos correspondientes a la fase de grupos de la Copa Libertadores. Por su parte, está por verse si Millonarios logra vencer en visita a Atlético Nacional para avanzar en la Copa Sudamericana. A partir de abril, El Campín va a aumentar la carga de partidos que exigen un estado impecable.


