Adrian Newey, Aston Martin y la crisis con Honda: “Si lo hubiéramos sabido antes, no firmábamos”
El director técnico de Aston Martin reconoce graves vibraciones en la unidad de potencia Honda y admite que el equipo desconocía los problemas de fábrica antes del acuerdo

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El inicio de la temporada 2026 de Fórmula 1 ha expuesto una de las situaciones más delicadas del paddock. Aston Martin llegó al Gran Premio de Australia con más dudas que certezas después de un arranque de año marcado por problemas técnicos, poco rodaje en pista y una relación compleja con Honda en el estreno de la nueva era reglamentaria.
Tras un shakedown accidentado en Barcelona y unas pruebas de pretemporada en Bahréin llenas de limitaciones, el equipo de Silverstone aterrizó en Melbourne con un programa reducido de trabajo. Durante las primeras sesiones de prácticas, el AMR26 apenas pudo completar 34 vueltas acumuladas, una cifra muy por debajo de lo esperado para un inicio de campeonato.
El principal problema se encuentra en la unidad de potencia desarrollada por Honda para la nueva campaña. De acuerdo con Adrian Newey, las vibraciones generadas por el motor japonés afectan tanto a la estructura del monoplaza como al propio rendimiento de los pilotos, al punto de comprometer la fiabilidad general del coche y limitar el número de vueltas que pueden completar sin riesgo físico.
“El problema es importante. Tenemos vibraciones muy fuertes en la unidad de potencia que afectan al coche y también a los pilotos”, explicó Newey al detallar que incluso las manos de los conductores pueden resentirse si las tandas se prolongan demasiado. La situación también ha obligado al equipo a restringir el trabajo con bajo combustible, lo que limita la recopilación de datos sobre el comportamiento del monoplaza.
“No hubiéramos firmado”
El ingeniero británico contextualizó además el origen de las dificultades del fabricante japonés. Según Newey, la salida de Honda de la Fórmula 1 a finales de 2021 provocó la disolución de gran parte de su estructura técnica, con ingenieros que abandonaron el proyecto para trabajar en otros sectores de la industria.
“Cuando Honda se retiró, el proyecto estuvo parado cerca de 18 meses. Cuando volvieron, gran parte del grupo original ya no estaba. Muchos ingenieros se habían marchado a otros proyectos, incluso fuera del automovilismo”, explicó el responsable técnico.
A ese contexto se sumó otro factor estructural: el límite presupuestario para fabricantes de motores, introducido en la Fórmula 1 mientras Honda reconstruía su departamento. Rivales como Mercedes, Ferrari o Red Bull Powertrains mantuvieron continuidad en el desarrollo, Honda regresó con apenas una parte de su personal original.
“Volvieron con alrededor del 30% de su equipo anterior y ya dentro de la era del límite presupuestario. Sus rivales habían desarrollado con continuidad durante 2021 y 2022. Empezaron muy atrás y les ha costado recuperar el terreno”, añadió.
El propio Newey reconoció que el equipo no tenía conocimiento de esa situación cuando firmó el acuerdo de colaboración con Honda. Según explicó, fue hasta noviembre del año pasado cuando Aston Martin descubrió la dimensión real de las dificultades.
“No, no lo sabíamos. Solo nos dimos cuenta en noviembre cuando Lawrence Stroll, Andy Cowell y yo viajamos a Tokio para hablar de los rumores de que no alcanzarían la potencia objetivo para la primera carrera. Fue ahí cuando entendimos que muchos miembros del equipo original no habían regresado”, relató. En ese contexto, el ingeniero fue claro sobre la decisión que habría tomado el equipo de haber tenido esa información antes. “Si lo hubiéramos sabido antes, no habríamos firmado”.
Los problemas de fiabilidad
Ante el escenario actual, la prioridad inmediata del equipo es solucionar las vibraciones para poder rodar con normalidad. Sin esa base de fiabilidad, Aston Martin ni siquiera puede evaluar correctamente el rendimiento de su chasis, lo que limita el desarrollo del coche durante el inicio de la temporada. “Ahora mismo estamos intentando resolver el problema de vibraciones para poder rodar con fiabilidad”, explicó Newey.
El enfoque a medio plazo también apunta hacia el desarrollo del futuro. Para el ingeniero británico, Honda deberá concentrar gran parte de sus recursos en el motor de 2027, donde considera imprescindible un salto significativo en la potencia del motor de combustión. “Está claro que para 2027 se necesita un gran avance en la potencia del motor de combustión. Ese debe ser el objetivo principal”.
Fernando Alonso, pieza clave del proyecto
En medio de la compleja situación técnica, Newey también se refirió a Fernando Alonso, líder deportivo del proyecto de Aston Martin. El ingeniero británico no dudó en colocar al español entre los pilotos más completos de la historia reciente de la Fórmula 1. “Fernando es uno de los grandes. Su habilidad y su talento deberían haberle dado muchos más títulos de los dos que tiene”, afirmó.
Sin embargo, el ingeniero reconoció que la situación actual del equipo representa un desafío mental importante para el piloto. “Sabíamos que este iba a ser un año difícil, un año de construcción. Pero ahora la situación se ha vuelto más complicada de lo que esperábamos”.
Objetivo inmediato: sobrevivir al fin de semana
Con el panorama técnico todavía incierto, Aston Martin afronta el Gran Premio de Australia con un objetivo pragmático: completar el mayor número posible de vueltas sin comprometer la fiabilidad. La gestión energética también se ha convertido en un punto crítico. El equipo cuenta únicamente con dos baterías disponibles, una por coche, lo que obliga a una administración extremadamente conservadora.
“Tenemos pocas baterías, solo las dos que llevan los coches. Si perdemos una, sería un gran problema. Tenemos que ser muy cuidadosos”, concluyó Newey. El arranque de temporada deja así a Aston Martin frente a uno de los mayores desafíos técnicos de su proyecto reciente: reconstruir competitividad mientras intenta resolver una crisis mecánica que amenaza con marcar todo su 2026.


