Así se vivió UFC México en la Arena Ciudad de México
La afición vivió una montaña rusa de emociones con el octágono en el regreso de la promoción al país

- Brandon Moreno no puede descifrar a Kavanagh y termina cayendo en UFC Fight Night México
- Ailín Pérez impone condiciones en UFC México y alarga su racha
- Javier Reyes hace historia para Colombia: ¡primera victoria en UFC!
Las luces se apagaron y aunque la Arena Ciudad de México aún tenía una entrada floja para la octava visita del UFC a la capital mexicana, Wes Schultz se ganaba al público con “Religious Man” de Mr. Loco, canción conocida por la película Nacho Libre, aunque en el anuncio oficial de Joe Martínez, sabiendo que era un peleador americano, llegaron los abucheos para él y los aplausos para su rival Damian Pinas quien levantaba pasión terminando la pelea en dos minutos y medio.
El camino a la arena a diferencia de otros años fue menos complicado, por primera vez desde el regreso de la promoción en 2024 no se habían agotado las localidades, una mezcla de cansancio por tener a Brandon Moreno como estelar por tercer año consecutivo y el nivel de la cartelera. En los pasillos una de las playeras más vistas apoyaba al coestelar, el Dr David Martinez.
La primera gran ovación de la noche llegó para la prospecto Regina Tarín, programada para una pelea de Muay Thai el jueves pasado, obtuvo la oportunidad el día miércoles de reemplazar a la argentina Sofía Montenegro para debutar en el UFC ante Ernesta Kareckaite, abucheada con pasión en su salida.

Una auténtica guerra de ida y vuelta, con “Sí se puede” y “México!” Desde la grada. La debutante probaba que estaba más que lista para el nivel y el reflector de la promoción.
Era temprano en la noche pero se ligaban los triunfos latinos para el gusto del público, el colombiano Javier Reyes hacía su debut en la promoción y era enviado a la lona al suspiro del público por Douglas Silva de Andrade, pero se recuperaba para terminar la pelea quedando un segundo en el primer asalto. Seguiría el zacatecano Cristian Quiñonez, quien tenía dos años sin pelear y buscaba su primera victoria en México, lográndola tras tres duros rounds ante Kris Moutinho.
La argentina Ailín Pérez intentó toda la semana que el público mexicano compaginará con ella, lográndolo a medias. Sin embargo, su importancia no puede ser olvidada, siendo la mujer hispanoamericana más cercana a una pelea de título en el UFC. No fue la contienda más lucidora, no siempre lo puede ser, pero se llevó la merecida victoria con todo y “twerking” en la jaula ante Macy Chiasson.

Se asomaba la cartelera estelar de la noche, seis peleas, cada una de ellas con un peleador mexicano. La pantalla mostraba la llegada de los estelares, explotaba mostrando a Brandon Moreno y se caía en abucheos con Lone’er Kavanagh quien no es el más conocido ni controversial, simplemente esta noche es el enemigo.
El turno inicial era de Santiago “Borderboy” Luna en su segundo combate en el UFC y su debut en México. Ante Ángel Pacheco tuvo oportunidades de finalizar, pero no se dio, dominando de camino a una victoria por decisión unánime para mantener el invicto profesional.
Kevin Borjas caminaba a la jaula ante una rechifla espectacular, un año después de que en esta misma Arena venciera al mexicano Luis Ronaldo Rodriguez. En esta ocasión lo recibía Imanol Rodríguez, debutando en la promoción y proveniente de The Ultimate Fighter y el Dana White’s Contender Series.
Borjas por primera vez en la noche callaba a la Arena, mandando a la lona tres veces en el primer round a Rodríguez, quien milagrosamente conseguía un derribo y se estacionaba ahí el resto del round con el golpe de poder ocasional. Terminando el asalto Borjas lo retaba, ante el abucheo y lenguaje florido del respetable. En el segundo Imanol pudo terminar la pelea ante una de las ovaciones más grandes en la historia del UFC en México.
Una pequeña niña se levantaba en el graderío con una bandera tricolor, la imagen de Édgar Cháirez y la leyenda “Mexicali”. Era justo su hija apoyando a uno de los consentidos del UFC en México, el aficionado del Club América que se ha ganado al público y cuyas únicas derrotas en el octágono han sido ante tal vez los mejores dos peleadores del peso pluma en la actualidad, el monarca Joshua Van y el retador Tatsuro Taira. Fue una pelea trabada, complicada, sufrida para Chaírez que no la ha pasado bien desde su última excursión al octagono y en una noche donde parecía que la decisión no iba a ir para él, las tarjetas cayeron de su lado para que corriera de la jaula por su hija para celebrar.

El mexiquense Daniel Zellhuber enfrentaba a King Green. Por segunda pelea consecutiva se medía a un querido veterano de la promoción, en una cartelera importante y uno que habla bastante, lo cual Zellhuber a dejado claro le ha afectado en el pasado. Lamentablemente fue lo mismo esta noche, el veterano se lució ante el joven, terminando la pelea casi al cierre del segundo asalto.
La pelea coestelar llegaba al octágono. El Dr. David Martínez tenía en su tercer parada en el UFC el reto más duro de su carrera ante Marlon “Chito” Vera. El ecuatoriano con más de 20 peleas en el UFC, retador al cetro del peso gallo, pero que llegaba en el momento más complicado de su carrera. Lo esperado, fue lo sucedido. Sin duda alguna la pelea más complicada de Martínez, quien revelaba que nadie le había pegado tan fuerte como Vera, pero con gran inteligencia pudo llevarse los dos primeros asaltos en todas las tarjetas y con eso, la decisión unánime.
Una encrucijada es lo que vive Brandon Moreno, quien este octubre cumple 10 años en el UFC. El doble campeón mosca del UFC, parecía que volvía a llegar a la cima, antes de perder su más reciente combate ante Tatsuro Taira el mes de diciembre. Rápidamente pidió la oportunidad de pelear en la Ciudad de México y quitarse la espina. Originalmente enfrentaría al rankeado Asu Almabayev, pero tras una lesión llegaba un retador con mucho que ganar, poco que perder y que ofrecía poco a Moreno, el londinense Lone’er Kavanagh.
La ovación fue la que se espera para alguien que ya forma parte de la realeza del deporte de combate mexicano, el primero de solo dos campeones indiscutidos del UFC en la historia de México. Kavanagh fue el oponente que sabíamos sería. Agresivo, estratégico, lanzando patadas bajas que limitaban a Moreno y en el segundo callaba a toda la arena mandando a la lona al tijuanense en dos ocasiones. Para el cuarto asalto el público estaba en shock, descoordinado, y dándose cuenta que el resultado parcial era cercano.
Con el combate al parecer empatado la ovación era grande al inicio del quinto y último. La estrategia en este, a pesar de la rechifla era clara para Moreno, comprometido y dañado, ir al clinch, empujar hacia la reja y controlar. No era suficiente.
Las tarjetas decían lo visto en la jaula, ganando cuatro rounds en una y tres en otra, Lone’er Kavanagh se llevaba la pelea más dura de su carrera. Tras 10 años en el octágono la noche se sentía como un paso de estafeta, donde tal vez la leyenda más grande del MMA Mexicano, haya terminado sus días de campeonato.


