Rafael Márquez busca dejar legado en el fútbol mexicano y pide hacer frente a la corrupción
El auxiliar técnico del Tri participó en el segundo Congreso de Fútbol Formativo con la ponencia “Rumbo a la Élite: el perfil del jugador mexicano en 2030”

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Rafael Márquez, auxiliar técnico de la selección mexicana de Javier ‘Vasco’ Aguirre, participó en el segundo Congreso de Fútbol Formativo celebrado en Querétaro, donde expuso en la ponencia titulada “Rumbo a la Élite: el perfil del jugador mexicano en 2030”. El exdefensor estuvo acompañado por Andrea Rodebaugh, directora de selecciones nacionales femeniles, y Andrés Lillini, director de selecciones nacionales menores, en un evento enfocado en el desarrollo integral del futbolista mexicano.
Durante su intervención, Márquez abordó temas estructurales del entorno deportivo y social que rodea al fútbol nacional. “Se ha escuchado también durante mucho tiempo que es un tema, hasta me duelo decirlo, hasta cultural, que es el tema de la corrupción. Al final es algo que tenemos que cambiar como sociedad y no manchar el máximo deporte que tenemos, que es el fútbol. Ahí es donde entra un sentimiento de la pasión que tenemos por el fútbol. A mí me convenció el regresar a México por el orgullo de ser mexicano, por querer hacer algo con el fútbol mexicano. Mucha gente ha dicho que me hubiera quedado en Barcelona, pero lo que me movió es tener la oportunidad de una vez más representar a México”, señaló.
El exjugador blaugrana subrayó la responsabilidad que existe en los procesos formativos y en quienes trabajan con futbolistas desde edades tempranas. “Tenemos que dar un paso adelante. Si estamos convencidos, si tenemos la pasión, si queremos mejorar y estar en un top 10, empieza desde la formación, desde los que tienen la responsabilidad de tener 10-20-30 niños. Depende de nosotros y también de sus familias de poderlos encauzar para intentar tener mejores futbolistas pero también mejores personas”, afirmó.
Márquez también expuso una realidad que observa en las nuevas generaciones y explicó su decisión de regresar al país para involucrarse en el desarrollo estructural. “Hoy le preguntas a 10 niños qué quieren hacer el día de mañana y a lo mejor ocho te dicen que quieren ser futbolistas pero alguno que otro te dice pues vivir de lo malo, para tener más dinero rápido. Es algo que es una realidad. Por eso estoy aquí, por eso decidí venir durante seis años, dos como auxiliar y si Dios quiere estar un poco más, no nada más para preocuparme de lo que hay arriba”.
“Quiero preocuparme de lo que hay abajo, para poder dejar un legado, para poder hacer algo por mi país, para poder dejar algo importante en el desarrollo de los futbolistas, para el día de mañana poder decir que así como hice en el Barça, que hay cuatro o seis jugadores en el primer equipo que lo están haciendo bien, poder decir en selección estuve intentando ayudar al fútbol formativo, tratando de darles enseñanzas y en el primer equipo tratar de poder hacer algo importante. No me quiero quedar en las manos vacías, quiero hacer algo importante. Ojalá este mensaje pueda llegarle a todos ustedes para intentar que a partir de hoy hagan algo diferente, que den lo mejor de ustedes para enseñanza y tratar de que los niños y niñas el día de mañana sean mejores futbolistas y mejores seres humanos”.
El auxiliar del Tri enfatizó que el trabajo no debe limitarse al alto rendimiento, sino que debe comenzar en las bases del sistema, con entrenadores y familias como parte central del proceso. En el Congreso coincidió con los responsables de selecciones femeniles y menores en la necesidad de fortalecer los cimientos del fútbol nacional de cara a los próximos años.
El ejemplo de Lamine Yamal y el entorno digital
Cuestionado sobre el impacto del entorno digital en los futbolistas actuales y la manera en que puede influir en su desarrollo, Márquez puso como ejemplo su experiencia en el Barcelona B con Lamine Yamal. “Yo lo viví muy de cerca en el caso de Lamine, me tocó trabajar con él en los Playoffs de mi primer año como entrenador del Barca B, y después el siguiente año que dio el salto enseguida que Xavi lo llevó al primer equipo lo tenían que intentar controlar un poco en ese tema, ¿no? Yo coincido en que es un tema que empieza desde la educación en casa, que hay ciertos valores que se tienen que trabajar de humildad y respeto, que son los básicos”, explicó.
El exinternacional mexicano detalló el seguimiento que se implementa en jugadores jóvenes dentro de estructuras profesionales. “Con Lamine sí era de estar muy encima de él, porque tiene un entorno difícil, venía de un entorno complicado y en ese sentido el club a sus jugadores un poco más importantes sí tienen un seguimiento muy importante en el que prácticamente están en cada paso que da el jugador. En su momento Lamine estaba viviendo en la Masía, entonces era tener un poco de más control en la Masía. Tratar de ayudarlos a educar para que puedan dar su máximo rendimiento en la cancha”, concluyó.


